DE LAS COCA-COLAS BAILABLES A LAS PRIMERAS FIESTAS NOCTURNAS

Por Édgard Hozzman A comienzos de los dorados años sesenta los pelados –como éramos llamados por nuestros mayores– no teníamos ni voz ni voto. Lo nuestro, era jugar fútbol, básquet, estudiar y de vez en cuando una escapada de colegio para jugar billar y tomarnos un par de tintos en los cafés atendidos por seductoras coperas. Nuestras … Sigue leyendo DE LAS COCA-COLAS BAILABLES A LAS PRIMERAS FIESTAS NOCTURNAS