Las tapas, sabores de lujo para todos los paladares

Un día de tapas es un privilegio inigualable para vivir la cultura española y paladear el embrujo de sus bares y tabernas. Las tapas son una exquisita, variada y selecta muestra de la gastronomía popular que te permitirán compartir platos y disfrutar de una generosa oferta de productos. Todo el sabor de España en una sola comida y a precios generalmente muy módicos.

PINTXO DEL BAR BERGARA EN GROS

Precursoras de los “menús largos y estrechos”, que hoy se han incorporado a la vanguardia de la cocina occidental, las tapas admiten prácticamente todo tipo de productos y elaboraciones. Una especialidad gastronómica que empezó a degustarse en el siglo XVII y que incluye entre sus especialidades desde el insuperable jamón ibérico de bellota, la tradicional tortilla española o los mejores mariscos hasta platos de alta cocina que también pueden consumirse en pequeñas cantidades bajo la forma de tapas.

En todos los pueblos y ciudades de España hay bares y tabernas, incluso barrios enteros, especializados en tapas. Establecimientos privilegiados cuya oferta incluye: chorizos, morcillas, escabeches, ahumados variados, quesos, salazones de pescado, anchoas, croquetas, migas y un amplio repertorio que puede llegar a superar el centenar de especialidades.

La posibilidad de degustar una selección de tapas diferentes en cada una de las regiones españolas es otro de los atractivos de esta sugerente combinación de pequeños placeres culinarios capaces de satisfacer todos los gustos y asequibles a todos los bolsillos.

Platos típicos y cocina de vanguardia

Las presentaciones son también muy diversas. Pinchos, banderillas, montaditos, cazuelitas son denominaciones diferentes que se aplican a las distintas formas de servir las tapas, desde la más sencilla, insertada simplemente en un palillo, hasta las más sofisticadas que se sirven en pequeños recipientes con aderezos y salsas que les aportan personalidad. Esta última forma es la elegida para ofrecer al cliente muestras de los platos típicos de las diferentes regiones españolas, entre los que no faltan la paella valenciana, la fabada asturiana, los callos a la madrileña, y todo tipo de sabrosos pescados en sus preparaciones más diversas.

Incluso la cocina moderna participa de esta corriente gastronómica y ofrece tapas en las que conserva las raíces, pero innova en las presentaciones. Sorbete de tortilla, potaje con foie de oca, garbanzos con langostinos, gazpacho con bogavante, son algunos ejemplos de tapas creadas por grandes cocineros y posteriormente popularizadas.

Para acompañar las tapas son ideales las cervezas, refrescos y vermuts, los vinos blancos y tintos, o los vinos especiales como cavas, finos y manzanillas. Y siempre, en cualquier taberna o bar de España, podrás contar con la amable atención del camarero para aconsejarte cómo sacar el máximo sabor y disfrute a este lujo gastronómico.

Imprescindibles

TORTILLA DE PATATA

Tortilla de patata
Plato acompañante en las comidas españolas.

Ingredientes

Ingredientes para 4 personas: 4 patatas medianas, 4 ó 5 huevos, 1 cebolla mediana, ¼ l de aceite de oliva y sal.

Preparación

Pelar, lavar y secar las patatas. Cortarlas en rodajas finas e introducirlas en una sartén honda con el aceite de oliva a temperatura media para que se cuezan lentamente. Agregar la cebolla cortada finita. Freírla lentamente con las patatas hasta que estén blandas y empiecen a dorarse. Conviene remover con la espumadera y cortar con la misma los ingredientes. Al cabo de unos 10 minutos se escurre el aceite. Batir en un cuenco los huevos con un poco de sal. Agregar la mezcla de las patatas con la cebolla. Poner de nuevo la sartén con un poco del aceite escurrido y añadir toda la mezcla. Dejarlo a fuego lento tapando la sartén durante unos 5 ó 10 minutos, hasta que se dore por abajo. Dar la vuelta a la tortilla sobre sí misma con la ayuda de una tapadera y dejarla caer por el otro lado en la sartén hasta que se cuaje despacio. Ha de quedar dorada por ambos lados.

Presentación

Servir en un plato o fuente redonda, caliente o fría. Si se quiere llevar de excursión o cortar en taquitos, tiene que llevar más patata, para que quede más densa, y sea más fácil de transportar y trocear. En este caso se consume fría.

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