La limitación de la movilidad a la que actualmente nos enfrentamos es un factor de riesgo para todos aquellos que se encuentran en casa y deben someterse a grandes periodos de quietud, porque se disminuye la circulación y aumentan la posibilidad de que se presenten trombos en las piernas.

Por Redacción Enfoque

La llegada del COVID-19 trajo consigo angustia, incertidumbre y aislamientos. Una mezcla que entra a poner a prueba la salud mental de los colombianos, pero también el cuidado de su bienestar. La falta de movilidad a causa del asilamiento se convierte en un factor de riesgo para la enfermedad tromboembólica venosa que amenaza a quienes están sometidos a largos periodos de quietud.  

La trombosis venosa profunda (TVP) se produce por la formación de un coágulo en una vena, que obstruye parcial o totalmente el flujo sanguíneo. Esta condición puede causar tromboembolismo pulmonar, si este trombo se desprende y llega a los pulmones   Asociándose con una gran morbilidad y mortalidad. 

De acuerdo con la Dra. Ana Cristina Montenegro, Médico subespecialista en Medicina Vascular con Master en tratamiento anticoagulante, la inmovilización a la que actualmente nos enfrentamos como sociedad es un factor de riesgo para todos aquellos pacientes que se encuentran en casa principalmente los que sufren de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión entre otras   y deben someterse a grandes periodos de quietud, que disminuyen la circulación y aumentan la posibilidad de sufrir trombos.

“El sedentarismo no solo pone en riesgo la vida de pacientes que ya han sido diagnosticados con la enfermedad, también lo hace con aquellos que viven largos periodos de quietud en el aislamiento en casa. Esta es una enfermedad que, usualmente, tiene signos y síntomas inespecíficos, pero en general podemos identificarla con hinchazón, enrojecimiento y dolor en los miembros inferiores.  La invitación siempre será a visitar al médico cuando alguno de estos síntomas se presente.” Agregó la experta.

CUIDADOS EN MEDIO DE LA PANDEMIA  

En estos momentos de pandemia en los que los pacientes se encuentran en casa y los servicios de consulta externa están limitados es importante tomar ciertas recomendaciones como mantener la movilidad y una adecuada hidratación.

La Dra. Montenegro indica que para los pacientes con movilidad reducida es importante mantener una movilización activa y pasiva de los miembros inferiores. Y en pacientes con diabetes, hipertensión, EPOC, falla cardiaca entre otras es muy importante continuar con el tratamiento de su enfermedad de forma adecuada. 

FACTORES DE PROTECCIÓN 

Actualmente existen escalas para evaluar el riesgo de trombosis en los pacientes hospitalizados, en los que van a ser llevados a cirugía y en pacientes de ginecobstetricia que permiten tomar medidas para prevenir la trombosis. Estas medidas son llamadas tromboprofilaxis no farmacológica y tromboprofilaxis farmacológica dependiendo de la intervención que se realice. Estas medidas son claves y ayudan a prevenir muchos casos de trombosis en estos pacientes.

Las medidas no farmacológicas son las más recomendadas para combatir los trombos desde casa. Éstas incluyen caminatas, hidratación y movimientos pasivos de las extremidades en caso de ser necesario. Por otra parte, está la tromboprofilaxis farmacológica que siempre debe ser formulada por el médico basada en el cálculo de riesgo de trombosis y en algunos casos los pacientes deben continuarla unos días en casa, en la mayoría de los casos se realiza con heparinas de bajo peso molecular. Si en algún momento usted recibe una prescripción de heparinas de bajo peso molecular realice el tratamiento completo como lo indicó su médico con el fin de estar protegido. 

No olvide que en época de pandemia debe quedarse en casa, protegerse y tomar las medidas de tromboprofilaxis no farmacológicas para evitar complicaciones.

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