“Les agradezco a Dios que nos hemos conocido, como todos los tesoros hay que cuidarlos y hacerlos fructificar. La amistad sigue, espero seguir en contacto. El mundo es tan pequeño y no siempre está lejos de acá. Siempre donde estoy presente bien venidos y tendremos ocasiones para vernos. Gracias Dios les pague y mil bendiciones a cada uno de ustedes, a sus familiares ya todo lo que tienen en su corazón, muchas gracias “.

Con estas palabras se despidió Monseñor Ettore Balestrero de sus amigos y colaboradores en una ceremonia celebrada este 6 de agosto en Nunciatura Apostólica, en el barrio Teusaquillo de Bogotá.

Aún no se conoce el nombre del sucesor de Monseñor Balestrero para Colombia.

 

SE VA EL NUNCIO QUE TRAJO A COLOMBIA AL PAPA FRANCISCO