Por Orlando Cadavid Correa

A la octogenaria Radio Manizales –que fue por largo tiempo la primera emisora de Caldas y por la que pasaron muchas figuras de la industria hertziana– le quedan (duele decirlo) 47 días de vida, un plazo con amargo sabor a un cruel preaviso.

La emblemática estación sonora nació oficialmente el 29 de septiembre de 1932, por afortunada gestión de su fundador, don Alberto Hoyos Arango, ante el Ministerio de Correos y Telégrafos de entonces.

En orden cronológico, la de Manizales vino a ser la quinta emisora que tendría el país en la década de los treinta. Las ciudades de Bogotá y Barranquilla contaban, cada una, con dos emisoras. Cabía en los dedos de una mano la cuota inicial de la futura camada sonora.

El gran precursor caldense tuvo luego destacada participación en los nacimientos de La Voz de Antioquia, en Medellín, y de Radio Continental, en Bogotá, matrices a la postre de las cadenas Caracol y Todelar, respectivamente. (Vive la primera red,  la otra está casi muerta).

La Radio Manizales –que desaparecerá del éter para siempre al concluir el venidero mes de enero– está  ligada estrechamente  a la historia de la radiodifusión colombiana. Veamos dos episodios de valía de sus principales protagonistas: 1) El narrador deportivo costarricense don Carlos Arturo Rueda Calderón, quien cantó sus primeros goles desde Manizales, dio el gran salto al escenario bogotano, olvidándose por completo de su rol de boxeador aficionado, y se convirtió en amo y señor de la sintonía nacional y en arquetipo del periodismo deportivo.

2) La creación del radioperiódico ”Crónica” –el primer informativo que tuvo la incipiente radio colombiana– bajo la producción y locución de don Arturo Arango Uribe, que luego pasaría a fundar con sus hijos Álvaro y Carlos Arturo la prestigiosa Propaganda “Sancho”.  A este manizaleño ejemplar siempre se le conoció como el decano del periodismo hablado de Colombia.

En sus años mozos, don Bernardo Tobón de la Roche perteneció a la plantilla de locutores de Radio Manizales, emisora que pasaría a ser de su propiedad cuando creó con sus hermanos Jaime y Jairo el Circuito Todelar de Colombia, medio del que hoy apenas quedan escombros.

La noticia del colega Iván Darío Góez nos llegó así al comenzar la semana: “Radio Manizales desaparecerá definitivamente del dial a partir del primer día de febrero del 2020”.

En un lacónico comunicado de 40 segundos, que se empezó a oír desde el lunes último, a manera de promoción lapidaria, se anuncia la inesperada decisión, que sorprendió a los fieles oyentes que aún le quedan.
Se limita a decir que por razones ajenas a su voluntad, sus actuales dueños, descendientes de su fundador don Bernardo Tobón de La Roche, se ven precisados a cerrar la emisora.

Desde entonces se convirtió en referente de la radiodifusión colombiana y uno de los iconos de la capital caldense.
Esta determinación tomó por sorpresa en Medellín a Bernardo Tobón Martínez, el mayorazgo de don Bernardo, también radiodifusor, quien dijo que constituía un duro golpe para su alma, por los entrañables vínculos que mantuvo con la emisora, una de las más importantes de la cadena Todelar, fundada por su padre.

A raíz de la muerte de don Bernardo, surgió un litigio familiar por su herencia, la que se disputan los hijos de sus dos matrimonios y que aún se ventila en los estrados judiciales de Cali. Algunas estaciones fueron vendidas y hubo algunos intentos de negociación de Radio Manizales, que no prosperaron. La versión más probable es que el Ministerio de Comunicaciones recuperará la frecuencia de los 630 en la banda preferencial.

La apostilla:   Es duro ver morir en el olvido, en medio de una pobreza casi franciscana, a la memorable estación que durante 88 años ha llevado el nombre de la ciudad en la que cursamos la primaria y la secundaria en el oficio que nos tocó en suerte. ¡Gracias, doña Radio Manizales, por los favores recibidos!  

También puede leer: