Contraplano. Una galería para los pioneros de la Feria de Manizales

Por Orlando Cadavid Correa

La propuesta pretende, ni más ni menos, ponerle un toque de civismo a este Contraplano, o salir corriendo, en caso de que la idea no les simpatice a los dueños del poder decisorio de la comarca.

Se trata de ir madurando un proyecto que –a manera de gratitud– apunte a establecer en las esferas municipales una galería de los pioneros de la Feria anual de Manizales, nacida el 21 de enero de 1955 por feliz iniciativa del doctor Óscar Hoyos Botero, quien la trajo de Sevilla, España. La importación fue tan completa, que incluyó en la valija las vistosas Carretas del rocío de la bella capital andaluza.

El cuadro de honor inicial de autoridades de la primera Feria se abriría, si a bien tienen, con Gustavo Robledo Isaza, por ese entonces alcalde de la ciudad; el padre Adolfo Hoyos Ocampo, presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas; José María Gómez Mejía, director de Fomento y Turismo; Carlos Gómez Escobar, presidente de la Junta central de la Feria; Roberto Cardona Arias, coordinador general de espectáculos de la Feria, y Guillermo Gómez Salgado, secretario general.

El ya casi centenario doctor Robledo es el único sobreviviente de la nómina. ¡Qué resistencia la de este manizaleño ejemplar!

Después del puñado de fundadores, encabezado por Hoyos Botero, vendría la nómina de los primeros directores que tuvo la oficina de Fomento y Turismo, organización que jalonó las sucesivas ediciones feriales. Están, entre los más recordados, Nazario Restrepo Cadavid, Javier Obando Betancur, Guillermo Mejía Londoño, Fabio Llano Betancur y Gustavo Castaño Abad.

Puestos de honor ocuparían en las paredes de la galería los principales autores de las letras dedicadas a exaltar el prestigioso certamen anual: Roberto Cardona Arias, con su “Pregón de la Feria”, con el que se abre, desde hace 65 años, la gigantesca verbena popular, y Guillermo González Ospina, el poeta que le aportó los versos al pasodoble “Feria de Manizales”, que don Ramón Ospina Marulanda bautizó en sus espléndidas narraciones como “El himno taurino de América”. No olvidar a Juan Marí Asins, el español autor de la música del bello tema ejecutado magistralmente por la Banda “El Empastre”, la misma que lo estrenó en la plaza de toros el 26 de enero de 1956.  El otro pasodoble, titulado” Manizales en Feria”, del músico manizaleño Guillermo González Arenas, director de la orquesta Italian Jazz, lo grabó en “Sonolux” el cantante vallecaucano Ómar Ramírez. Para el mismo sello hizo formidable declamación del tema oficial, con el fondo musical del maestro Jaime Llano González, el irrepetible Eucario Bermúdez.  

Además de “El Insobornable” don Ramón, en la parte atinente a la fiesta brava tendrían su espacio Ernesto Gutiérrez, su hermano Hernán, el diestro Pepe Cáceres, el empresario Jaime Arango Vélez, Pepe Bermejo de la Fuente, Hernán Restrepo Duque y Alberto Lopera, “Loperita”, entre otros personajes destacados en el ámbito taurino, que le ha dado tanto prestigio a “la ciudad que hizo las ferias en América”, otra frase que acuñó Ospina Marulanda para la hospitalaria capital caldense.

En el magnífico libro “Feria de Manizales, con sabor a eternidad”, que recoge la memoria histórica del certamen, cuya publicación ordenó el ex director Gilberto Cardona Rodas, se supo que el entonces gobernador militar, coronel Gustavo Sierra Ochoa, sacó por pura envidia (o celos profesionales) de la alcaldía al entusiasta Mario Vélez Escobar y nombró en su remplazo al ex alcalde Gustavo Robledo Isaza para que llevara a feliz término el proyecto de la Feria de Manizales.

La apostilla: Si alcanzan las paredes de la imaginaria galería ferial para colgar tantos retratos, rogamos a los mandamases no dejar por puertas a aquellos valores humanos condecorados merecidamente con El Cordón de la Feria.

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