Por Édgard Hozzman

Esto de trabajar con el humor no es nada sencillo. María Auxilio Vélez, una de las humoristas de mayor éxito en Colombia, con un repertorio de más de 200 personajes, aplaudida en los escenarios, sintonizada en la radio, seguida en televisión, cuenta que tal como sucede en la canción “Payaso” que interpreta Javier Solís, ha sentido momentos de doble faz.

En Cofre de vulgar hipocresía, ante la gente oculto mi derrota, payaso con careta de alegría, pero tengo por dentro el alma rota, cantaba el vocalista mexicano.

“En este trabajo se debe hacer reír a la gente a como dé lugar. Es necesario aprenderse los libretos, actuarlos y sobre todo algo importante: el público espera que la imitación sea perfecta. He vivido momentos muy difíciles, imagínese mi madre muriéndose y yo grabando Sábados Felices. Con una sonrisa ante la cámara y el corazón destrozado, esperando la triste noticia. Eran dos compromisos infaltables: uno con ella y otra con los espectadores que nunca se imaginaron lo que ocurría en mi corazón y simplemente soltaban sus carcajadas. Fueron momentos terriblemente amargos los que viví”, recuerda.

Pero sacó de su alma esa entereza que la domina, ese carácter para improvisar y mostrar la mejor imgen.

María Auxilio es la imitadora más popular, reconocida y querida de la actualidad. Personaje central de “Vos populi” en radio y en televisión. Los personajes que caricaturiza se sienten muy bien tratados.

“Ninguno se ha encontrado maltratado o ridiculizado en mis imitaciones, las que son más de 200, por lo contrario, me felicitan y a través de mi trabajo he logrado en excelente nexo con Malú, Amparo Grisales que es una mujer que admiro, quiero y me encanta imitar porque es un personaje que expresa mucho. Ella habla con su cuerpo”.

Llegó a la radio gracias al director de Ondas del Meta, Eduardo Suan quien la llevó como locutora relojera, descubriendo en María Auxilio una potencial voz comercial, por lo que no dudó en encomendarle la grabación de un jingle para una de las cuentas más importantes de la pauta de la cadena Súper en el Meta: la Licorera del departamento.

La voz de María Auxilio impresionó positivamente al director de Radio Súper, Henry Pava Camelo. Después Jorge Enrique Herrera la llevó a 98.3 Llano Stéreo para que condujera, “La música de nuestro tiempo”,espacio que terminó dirigiendo y presentando.

IMITANDO A LAS TÍAS

En busca de una oportunidad, la familia de María Auxilio se radicó en Villavicencio, donde ella descubrió, en mitad de sus estudios secundarios, que lo suyo no era el colegio, que su vocación era la radio y televisión. Soñaba con ser una cantante profesional, o actriz.

“Mi madre y mi familia fueron quienes descubrieron mi vocación, histriónica, yo imitaba a mis tías, a las amigas, a las profesoras y hasta el cura, ¡qué pecado!”.

Siempre veía Sábados Felices y soñaba con algún día trabajar en este programa, el que fue su escuela a distancia, sin tener conciencia de esto.

“Adoro mis Llanos Orientales, allí crecí, comencé a conocer la vida, me hice mujer  pero soy antioqueña, maicera de arepa y frijoles. Ahora que estoy radicada en Bogotá, donde hice realidad mis afanes profesionales, soy rolita, pero con alma antioqueña”.

Hoy, cuando es reconocida como la mejor imitadora, dice que son muchas las personalidades que he llevado a su escenario imaginario, pero los que más quiere son los de Amparo Grisales, Malú y Auxilito, quien en la vida real es una sobrinita que adora, porque como reza el adagio popular,  “al que Dios no le da hijos, le da sobrinos”.

–¿Cómo llegó a Bogotá?

–En Expreso Bolivariano, ja ja ja ja ja, con un costalado de ilusiones y muchos interrogantes. Quería ser locutora, actriz cantante. Mi objetivo era estudiar teatro, lo del humor no lo tenía muy claro y al final me encontré con lo que comencé: imitando a personalidades. “Esta situación me brindó la oportunidad de vencer mi timidez y exteriorizar muchas verdades”.

Comenzó a estudiar teatro en La Academia Charlot y tomó algunos talleres de actuación con el maestro Jaime Botero. Paralelamente se matriculó en la Academia Arco, donde sobresalió, gracias a la experiencia adquirida en Villavicencio. El trabajo le llegó cuando menos lo pensaba: Olímpica Estéreo necesita una voz masculina, perola pilera de María Auxilio, colmó las expectativas del director y encantó a la audiencia de la frecuencia rumbera capitalina.

Su talento y vocación histriónica, sorprendieron a Jairo Susa y a Heriberto Sandoval del taller creativo de Sábados Felices, quienes no dudaron en recomendarla e incluirla en el elenco de Caracol Televisión.

Cuando Diego López del “Grupo Salpicón”, llegó a Blu Radio “La nueva alternativa”, la recomendó con Carlos Arturo Gallego, director de la frecuencia. “Así llegué a “Voz pupuli” el 6 de septiembre del 2012. El tiempo pasa volando como en Avianca, feliz y muerta de la erre de hacer reír y llevar esparcimiento a mi gente”, dice ahora María Auxilio.

“Pero mi tiempo es el presente, lo vivo, disfruto y agradezco a Dios, Él sabe que no hubiera entendido mi existencia sin el humor y la actuación. Cada personaje para mí es un reto, lo estudio y lo logro. En la larga lista he borrado a muchos, porque han partido, pero todos me enseñaron algo muy importante, que una sonrisa comienza con otra sonrisa, por esto le sonrío a diario a Dios, dándole gracias por mi existencia”, manifiesta.

María Exilio rememora con nostalgia a Harold, el cantante ídolo de los sesenta, quien fue su pareja por un lapso pletórico en felicidad e identidad. “Lo conocí cuando estudiaba teatro y los dardos de cupido no hicieron diana en sus primeros intentos, fueron necesarios seis meses. Un día él necesitaba para un jingle una voz con acento costeño y la novia de Óscar Golden, le dijo: “hermano se la tengo” y esa era yo. Así comenzó lo nuestro, fuimos felices, compartimos momentos bellos e inolvidables”.

–¿María Auxilio usted hubiera tenido futuro como cantante?

–Soy afinada, medida y tengo buen oído. Con Harold grabé una buena cantidad de jingles, como los de Chocolate Sol, Alka Seltzer, Magicolor, entre muchísimos más, y no tuve problema musicalmente hablando.

Para la grabación del comercial de Magicolor en los noventa, Harold intentó hacerlo con un coro de niños, quienes a la hora de grabar desafinaban o no daban los tiempos. La pilera de María Auxilio fue la solución: hizo todas las nueve voces corales  sin ningún problema.

“Este fue un maravilloso trabajo, para mí, excelente”, lo califica.

Este reto despejó cualquier duda de su talento y musicalidad, virtudes que seguramente la hubieran catapultado como una de las mejores cantantes si se hubiera dedicado a la música.

Hoy se duele no haber estudiado música y haber aprendido a interpretar cualquier instrumento, la guitarra o el saxo, aclara no confundir, saxo con sexo. “Tuve todas las oportunidades de hacerlo y me faltaron pilas, esta es una de mis grandes frustraciones”.