Por Guillermo Romero Salamanca

Al menos 15 personas resultaron heridas en  La Loma, departamento del Cesar, cuando un enjambre de abejas atacó a las personas que asistían a una reunión con el senador Álvaro Uribe Vélez.

Hechos como estos son comunes y se han incrementado por las abejas africanizadas. En el trópico abunda esta especie que puede ocasionar fuertes lesiones a las personas.

Orlando Valega, ingeniero agronómico de la Universidad Nacional del Nordeste de Argentina y que durante más de 20 años ha estudiado el comportamiento de las abejas asegura que algunos olores, colores, ruidos y fuertes vientos pueden originar los ataques.

“Algunos olores –dice el ingeniero– que indican peligro de ataque y depredación a la colmena estimulan el instinto defensivo e irritan a las abejas. El olor al gasoil, naftas, insecticidas, perfumes, adrenalina, veneno de abeja, son algunos de los productos que pueden alertarlas”.

“Una feromona liberada con el veneno, estimula el instinto defensivo a las demás abejas. Siempre buscan picar en lugares donde picó otra abeja. Cuando una abeja se dispone a robar  la miel es inmediatamente detectada por las abejas guardianas por el olor que libera, cosa que no ocurre cuando por equivocación se mete en el nido ajeno. Olores que despiden los humanos y otros animales por el miedo son interpretados como peligro de ataque y estimulan el instinto defensivo”.

“Las reinas jóvenes inmaduras son asustadizas y ante la menor perturbación liberan olores que son interpretados como una agresión por las obreras, que terminan matando -embolar-a su soberana por asfixia, explica el ingeniero.
“Con respecto a los colores, el negro es el blanco de todas las picaduras. No sé si el color puede irritar a las abejas, pero si atacan, los colores negros son los lugares predilectos de las picaduras. El cierre del buzo, el logotipo, los burletes de la camioneta”, comenta.

“Los ruidos de motores, vibraciones, golpes, movimientos bruscos, chasquidos, el golpe de una azada, machete, hacha, las aspas de los molinos a viento al moverse normalmente perturban la tranquilidad de la colmena”, agrega.

“Hay muchas circunstancias o situaciones que perturban e irritan a las abejas o al menos las predispone a atacar. Todo lo que dificulte sus tareas cotidianas: Los vientos fuertes que entorpecen el pecoreo, mucho calor para regular la temperatura interna de la colmena. Cuando se corta la entrada de néctar o cuando hay mucha entrada, pero debido al calor, humedad y poca ventilación, se dificulta el trabajo de deshidratar el néctar y a su vez mantener la temperatura y humedad de la colmena. Exceso de rocío por la mañana. Días de lluvia, o previos a una lluvia con mucho calor y humedad”, concluye el ingeniero.

RECOMENDACIONES

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos, ofrece la siguiente guía para escapar con vida de un ataque de abejas:

1) Aléjese corriendo lo más rápido que pueda. No se detenga para ayudar a otros, a menos que sean niños pequeños o personas con alguna discapacidad que necesiten asistencia. Una persona saludable debería ser capaz de dejar atrás a las abejas porque corre más rápido de lo que ellas vuelan.

2) Mientras va corriendo, proteja tu rostro subiéndose la camisa sobre la cabeza o con los brazos, sin que esto detenga o reduzca tu carrera. Esto te ayudará a evitar que las abejas ataquen las áreas sensibles alrededor de la cabeza y los ojos. Si llevas a un niño en brazos, mantén su rostro pegado directamente contra tu cuerpo para protegerlo de las abejas.

3) No intente pegarle a las abejas o agitar tus brazos. Las abejas son atraídas por el movimiento y las que son aplastadas emiten un olor que atraerá más abejas.

4) Sigue corriendo hasta que llegue a un refugio, como un vehículo o una construcción. Es posible que algunas abejas le sigan hacia el interior, pero si se trata de un lugar bien iluminado, éstas se confundirán y volarán hacia las ventanas.

5) No salte al agua, pues las abejas esperarán a que salga a respirar para continuar su ataque.

6) Si por alguna razón queda atrapado, use cualquier cosa que tenga a la mano para protegerse, como cobijas, bolsas de dormir, ropa o incluso puede meterse entre arbustos.

7) Una vez que esté a salvo, quite inmediatamente todos los aguijones de su cuerpo, pues el veneno sigue entrando a la herida por un corto periodo de tiempo. No arranque los aguijones con pinzas o con sus dedos, ya que esto sólo inyectará más veneno. En su lugar, raspe el aguijón hacia los lados usando sus uñas o con el borde de una tarjeta de crédito, o con un cuchillo sin filo o con algún otro objeto de borde recto.

8) Si ve que alguien está siendo atacado, grítele que corra o busque refugio. No intente rescatarlo usted mismo.

9) Llame al número de emergencias para reportar un ataque serio, pues ellos saben cómo manejar este tipo de situaciones.

10) Si fue picado más de 15 veces, si se siente mal o si tiene razones para creer que es alérgico a la picadura de abejas, busque atención médica de inmediato. Normalmente, un adulto promedio puede soportar 1,000 picaduras, pero un niño podría morir con 500.