Juan Pablo Calvás: “EL FÚTBOL ES UNA PASIÓN INÚTIL”

Por Édgard Hozzman y Guillermo Romero Salamanca

Mientras Camila Zuluaga se destapa en elogios sobre Millonarios, Julio Sánchez lamenta el pésimo arbitraje por el cual perdió su “Ferrari”, su “Santafecito del alma”, su “expreso rojo”, Félix de Bedout habla maravillas del Nacional, Juan Pablo Calvás cierra los ojos, mira el celular, piensa en su música brillante o en el más reciente escrito de Michel Houellebecq.

Para el editor general de la W Radio, el fútbol es una pasión inútil. Aún recuerda cuando era un niño de cinco o seis años y sus padres le pagaron un instructor, hasta le compraron uniforme y guayos. “!Qué dinero desperdiciado!, creo que apenas fui a un par de clases”, dice ahora.

Es un tema que no lo toma con seriedad.

Aunque Calvás es un profesional serio, objetivo y claro defiende sus puntos de vista y posiciones con argumentos valederos, su vocación histriónica le da un toque de humor fino a las mañanas de La W y sus imitaciones son un paliativo ante la cotidianidad de noticias negativas.

“Siempre he considerado el humor como un excelente canal para llegar a la gente. Creo que un sarcasmo bien logrado es mucho más efectivo que un simple llamado de atención… Y además es más certero con su víctima”, explica ahora.

Su primera imitación llegó por casualidad, como un chiste después de una entrevista a Jean Claude Bessudo. “Me quedó fácil pues como hablo francés, imitar el español afrancesado era sencillo, pero no era más que un chiste. Eso fue después del cierre de una entrevista sobre el Festival de Teatro, pero el personaje gustó tanto, que se quedó”.

Luego llegó la parodia sobre el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández.

Juan Pablo Calvás en Javeriana
Estereo

SOBRE LA ECOLOGÍA

Calvás es también un colombiano comprometido con el futuro ecológico del país, advierte sobre la depredación a que han sometido irresponsablemente, la minería, la agricultura y la ganadería a los páramos, quemando y acabando bosques, destruyendo ecosistemas que solo se encuentran en Colombia.

En una concienzuda investigación para Radio Nacional fijó su voz de alerta, la que no fue escuchada por el gobierno, ni por los entes que deberían velar por estos santuarios.

Juan Pablo es consciente que Colombia está muy bien informada en lo que respecta a la actividad política, deportiva y farándula, sofismas para la realidad. “Los problemas que afectan a los colombianos humildes, a quienes habitan las zonas rurales, no hay espacio en los noticieros de radio, televisión y periódicos. La Colombia que le mostramos al mundo es la feliz, la de un país que vive intensamente los logros de nuestros deportistas, artistas, respirando política ocultando la miseria y violencia que flagela a la otra Colombia”, explica.

SU PASIÓN POR LA MÚSICA

Juan Pablo Calvás en La Habana

Comunicador estructurado egresado de la Universidad Javeriana, poliglota, melómano amante del, Jazz, del rock clásico, el pop, la música brillante la que crea el clima propicio para la reflexión, sin embargo aclara: “los boleros me sacuden el alma”.

Su escapatoria a la realidad cotidiana la encuentra en la literatura.

“Mi trabajo en la W lo hace más amable las sonrisas de mis bellas compañeras. Son un bálsamo para la tensión”, comenta.

“Mi maestro a la distancia fue Julio Sánchez Cristo a quien escuchaba desde niño. Aprendí radio gracias a él y por el camino fui ampliando mi visión como periodista. Al estar al lado de quien me guio, comprendí que el periodismo es un reto personal y profesional. En la Universidad se aprende un método, en los medios se aprende a hacer periodismo. Investigar no es meterse a Google, esto no es ético, ni responsable, la investigación debe ser de campo de trabajo, hay que buscarla”, cuenta ahora.

Pilar Velásquez: EMBAJADORA DE VALORES HUMANOS DE COLOMBIA

Define a los políticos como actores que interpretan un buen rol, que no corresponde a la triste realidad del país y lo más lamentable, les pagan muy bien por hacerlo.

“El sueño al que todos le apostamos es la paz, sin embargo le ponen palos en la rueda los intereses políticos y económicos y la falta de justicia”, dice.

“Con fútbol o con otras noticias. Muchas veces escándalos de cosas vacías terminan acaparando más atención que problemas graves. Es más fácil hablar de Natalia París y sus consideraciones sobre el pollo que vuelve homosexuales a los niños, que hacer historias sobre la corruptela y violencia que sigue azotando al país”, manifiesta claramente.

EL CONSEJO DE JUAN GUILLERMO

Juan Pablo Calvás en RCN

Cuando cursaba el primer semestre de Comunicación Social en la Javeriana en el 2002, no dudó en participar en la convocatoria de la emisora de la universidad que buscaba locutores y programadores. Después de superar los requisitos, condujo un espacio musical de Jazz y Rock clásico. Ahí tuvo por primera vez contacto con el micrófono.

En el 2005 buscó trabajo otro medio de comunicación. No recuerda cuántas hojas de vida repartió. Quien tuvo en cuenta el resumen del joven periodista fue Juan Guillermo Ríos. A sus 20 años recién cumplidos comenzó a trabajar en Radio Santa Fe.

Ha tenido presente el consejo que le dio Juan Guillermo Ríos, en febrero del 2005 cuando llegó a Radio Santa Fe. “El, me dijo: encuentre su tono, sea auténtico y lo más importante hágase querer de la gente”.

Luis Guillermo Troya, quien dirigía el Noticiero Todelar, recuerda a Juan pablo como un periodista joven inquieto, responsable e investigativo con personalidad. Aunque fue muy corta su experiencia en el Circuito del Pueblo Colombiano, no pasó desapercibido para el experimentado Troya.

“Me retiré de Todelar para estudiar en Francia”, cuenta.

A su regreso de Europa, llegó a la Radio Nacional el 2008, donde comenzó como reportero, fue escalando posiciones: productor de contenido, editor del noticiero, director del informativo, hasta su llegada a La W en el 2013.

DIEZ VOCES DE COLOMBIA

UN ARQUITECTO EN CIERNES

“La gente no lo cree, pero soy bastante tímido. Otra cosa es que por cuestiones profesionales me toca hacer frente a mi timidez y mi temor natural a las personas. Pero normalmente estoy más feliz y tranquilo en soledad, leyendo o tomándome un trago, antes que compartiendo con otras personas. Tal vez se deba a que procuro ser muy reservado con mis asuntos personales. Poco hablo de mi familia. Poco hablo de mi vida. Creo que eso también tiene que ver con el hecho de que desconfío poderosamente de la gente”.

“Tengo una pasión secreta –aunque es evidente para quienes me siguen en Instagram–: amo la arquitectura y sueño con hacer estudios en historia de arquitectura y poder investigar sobre los tesoros ocultos de la arquitectura moderna en Colombia. Cuando viajo esencialmente tomo fotos de edificios que me llaman la atención. Admiro un buen diseño. Aprecio una construcción esbelta”, comenta rápidadamente.

“En gustos musicales soy bastante ecléctico. Paso fácilmente del jazz al disco, al rock clásico o los sonidos tropicales, sin embargo, hay unos sonidos que me generan una atracción particular a pesar de ser espantosos para el común de la gente: la música brillante. Cuando trabajé en Radio Nacional, durante todo un año mortifiqué a Jaime Andrés Monsalve, director musical de la emisora, poniendo al cierre del noticiero un tema diferente de Frank Pourcel. Jaime Andrés no creía posible que yo encontrara tantas canciones de ese ídolo de la música brillante, pero lo logré. ¡Fue el año Frank Pourcel para mí!”.

“Tengo dos escritores de cabecera: Fernando Vallejo y Michel Houellebecq. Ambos se caracterizan por un profundo pesimismo frente a la humanidad y un cierto desgano hacia la existencia. Creo que de los dos he leído todo lo que han publicado y releerlos es un ejercicio que me llena de entusiasmo a pesar de esa óptica tan oscura para relatar historias fantásticas”, finaliza.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *