EL GILBERT BEACAUD QUE CONOCÍ

Por Édgard Hozzman Londonderry New Hampshire

Gilbert Becaud  Toulon 24 –X-1927 –París 18-XII-2001.

El 21 de agosto del 2014 en Paris visité la tumba de Gilbert Becaud en el histórico cementerio Del Pere–Lachaise. Lo recordé y le hice un homenaje espiritual al más grande de los artistas con que he trabajado.

El 13 de septiembre de 1982 recibí un télex de EMI México en el que me solicitaban que estudiara la posibilidad de una escala promocional del cantante en Bogotá por su desplazamiento a la Argentina. Oferta que no dudé en aceptar y comprometerme con su visita a Colombia.

Comencé a preparar la campana de expectativa. Para mi sorpresa, en los archivos no había material biográfico y menos fotográfico. Por lo que recurrí a la embajada de Francia, que estaba cerca de nuestra sede en la calle 82 con séptima. Allí me colaboraron con la traducción de un material enviado por EMI Francia.

El nombre de Becaud me era familiar, por su nexo afectivo con Brigitte Bardot, de quien fue amante. Pero no conocía la magnitud de su obra y personalidad. La referencia musical que tenía de la obra del cantautor francés era su álbum grabado en español, el que era un clásico del sonido de los años sesenta-setenta gracias a su excelente orquestación e interpretación de parte de sus grandes éxitos de su autoría, “Et Maintenant” – “Nathalie”- “El pajarillo multicolor” – “Yo partiré” – “ Cuando Salga el sol” .

A los nueve años Gilberto Leopold Silly ya se destacaba en el conservatorio de Niza como uno de los mejores intérpretes del piano. A los 13 fue galardonado como el pianista revelación de Francia.

Los comienzos de Becaud como músico profesional fueron difíciles. Era un novel talentoso pianista que intentaba darse a conocer, su talón de Aquiles, no tenía dinero, ni nombre, ocasionalmente actuaban en algún bar como Francois Becaud. La oportunidad se la dio, Jacques Pills, esposo de Edith Piaf, quien lo contrató como pianista de su orquesta.

Durante la gira de Edith Piaf en 1954 por la Unión Americana, ella descubrió en Becaud al compositor, por lo que no dudó en solicitarle una canción. “Te llevo dentro de mí”,  fue el tema que se constituyó en el primer éxito de Becaud.

El 8 de septiembre de 1982 lo recibí en el aeropuerto Eldorado, llegó acompañado de su manager, no tuve los  inconvenientes propios que existían al arribo de las estrellas e ídolos donde los periodistas, fotógrafos y fans eran incontrolables, porque nunca respetaban los acuerdos previos. Los comunicadores querían la exclusiva y los segundos, tocar a los artistas  y pedirles  autógrafos y fotografiarse con ellos.

A Becaud, no lo esperaba nadie. Primero, por la hora de arribo 8 pm y segundo porque no era  popular en Colombia. Quienes lo conocían eran melómanos de la talla de Enrique París, Otto Greiffenstein, Jaime Martínez, Alberto Torres Durán y  Gonzalo Ayala.

Llegué acompañado de Luz Ángela Rodríguez, asistente de Marketing  quien además de ser la intérprete y traductora, aportó su Renault cuatro 82.

Gilbert Becaud, sin ningún problema abordó “el amigo fiel”. Se registró en el Hotel Tequendama y media hora más tarde ya estaba cumpliendo con la agenda promocional que le había programado.

Mi trabajo con Gilbert fue sui generis, él hablaba francés, su manager inglés y yo español. Luz Ángela le trasladaba mis inquietudes al manager, quien se las trasmitía en francés al artista.

La responsabilidad y profesionalismo del cantautor me sorprendieron. Era un artista sencillo, sin complicaciones y comprometido con su vocación.

A las 7 de la mañana del 9 de septiembre comenzó a grabar el espacial de televisión para Jorge Barón. Sin poner ninguna objeción se aprendió “Pueblito Viejo” ( José A Morales), que cantó en español  interpretando el piano, en cumplimiento de la absurda norma del Instituto de Cultura y Turismo del Distrito, que además pedía exigía una presentación gratuita, la que cumplió en El Ala Solar de la calle 26.

El artista que interpretaba sus éxitos al aire libre ante un auditorio que no superaba los 100 espectadores era el mismo que llenaba los más importas escenarios de Francia, Inglaterra, Italia, Japón y EE.UU.

Era ya el más prolífico compositor de Francia. Sus canciones habían sido interpretadas por Edith Piaf, Elvis Presley, Frank Sinatra, Liza Minelli, Sonny & Cher, Bob Dylan, Judy Garland, The Everly Brothers, Petula Clark, Andy Williams, James Brown, “The Shadow”, Nina Simoni, Javier Solís y Vicky Carr, entre otros grandes.

Enrique París, director de Caracol Stereo acompañó a Gilbet Becaud a su presentación y no salía de su asombro, ante la arbitrariedad de esta norma y la sencillez del  cantautor francés que en ningún momento protestó o se molestó, actitud que contrastaba con otros cantantes de tercera que pedían limosinas, aguas importadas y suites presidenciales.

Enrique me comentó: “Este señor ha incursionado en la música clásica y ha compuesto música para más de 80 películas, además de su importante aporte a la música romántica contemporáneo”.

Enrique París lo invitó a los estudios de Caracol Stereo donde grabó un especial con el inolvidable Otto Greiffenstein. Me gustaría saber que ocurrió con este invaluable documento.

En una sencilla ceremonia en la sede de Caracol Stereo le entregué un Disco de Oro al gran maestro Gilbert Becaud.

A la reunión con la prensa, invité a Consuelo Cepeda quien conocía muy bien la trayectoria de Becaud, Federico Fulleda de la Agencia UPI, Carlos Gustavo Álvarez de El Tiempo, Guillermo Romero Salamanca de Colprensa, Ana Sofía Sierra de El Espacio y Enrique París de Caracol Stereo.

Guillermo le preguntó por su trabajo con Edith Piaff a lo que Becaud dijo que tenía los mejores recuerdos de ella y que pasarían siglos para que surgiera otra figura estelar como esa gran cantante. Se extendió en elogios y añoraba los aplausos que les daban en sus presentaciones.

Con un abrazo sincero despedí el 10 septiembre de 1982 al más grande artista conque trabaje y conocí: hasta siempre maestro.

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