Por Guillermo Romero Salamanca

Las primeras personas que votaron en Colombia tenían como mínimo 21 años de edad, estaban casados, eran libres y tenían propiedades. Hace 165 años pudieron votar los negros y tan sólo hace 61, las mujeres.

Después de las contiendas de la independencia, en 1832 se redactó la primera Constitución y una de sus primeras tareas fue la de resolver quiénes podían votar. Los esclavos, que eran la mayoría de los habitantes, no eran considerados como ciudadanos. Sólo pudieron votar nacionales,  casados, mayores de 21 años y quienes tenían propiedades.

En 1843, se escribió una nueva Constitución, no introdujo mayores conceptos en temas de elecciones. Otorgó el derecho al sufragio a los hombres nacidos en el territorio nacional  la cual, en relación con la cuestión de la ciudadanía y de la función electoral, a aquellos hombres libres mayores de veintiún años, que fuesen propietarios de bienes raíces localizados en el territorio (cuyo valor fuese de trescientos pesos o más), o que tuviesen una renta anual de al menos ciento cincuenta pesos.

En una investigación de la Biblioteca del Banco de la República, en 1853 tan sólo el 5 por ciento de los hombres ejercitaba el derecho al voto, el otro 95% no participaba por razones culturales, económicas o de ciudadanía. Con redacción de la Constitución de 1853 se abolió la esclavitud en el territorio nacional y se declararon como ciudadanos y con derecho al voto a todos los hombres nacidos en el territorio, que estuvieran casados y que contaran con más de 21 años de edad.

En esta Carta se instituye la votación popular para elegir al presidente y al vicepresidente de la República, a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, al procurador general de la Nación, a los gobernadores, senadores y representantes. Como resultado de estas reformas, el proceso electoral se amplió, de tal suerte que, en el año de 1856, hubo por primera vez en el país una elección de presidente de la República por medio del sufragio universal.

El vencedor en estas elecciones fue el conservador Mariano Ospina Rodríguez.

En 1858, Colombia tuvo una nueva Constitución con la participación de liberales y conservadores, en la cual se recogía el derecho al sufragio universal para todos los ciudadanos, los cuales eran los hombres nacidos en el territorio nacional que tuviesen más de veintiún años y que estuviesen o hubiesen estado casados.

En 1886 hubo una nueva Constitución, la cual era de índole conservadora y centralista.

“Esta Constitución que declaró como ciudadanos a los hombres colombianos mayores de veintiún años que tuvieran una profesión, oficio o una ocupación lícita y legítima como medio de subsistencia, aunque esto no era suficiente para poder ejercer el derecho al sufragio, pues para poder hacerlo los ciudadanos debían saber leer y escribir y tener ingresos anuales de más de quinientos pesos o propiedades cuyo costo fuese superior a mil quinientos pesos. De esta forma, las elecciones eran indirectas para presidente de la República y senadores, y directas para concejales municipales, diputados a las Asambleas Departamentales y representantes a la Cámara”, apuntaba.

En 1910, se reformó la Constitución y el presidente de la República pudo elegido de forma directa, por todos aquellos a quienes se les considerase ciudadanos.

En 1936 se instauró el sufragio universal para todos los hombres, mientras que la elección indirecta de senadores se mantiene hasta el año de 1945.

Durante el Gobierno de Gustavo Rojas Pinilla no se realizaron elecciones sino hasta el plebiscito del año 1957, en donde las mujeres, por primera vez en Colombia, obtienen derechos electorales; así, el derecho al sufragio cobijó a todos los hombres y mujeres mayores de veintiún años.

En 1975, Alfonso López Michelsen reformó la Constitución para que  la mayoría de edad quedara en los dieciocho años.

En 1986 se estableció la elección popular de alcaldes y gobernadores, elecciones que todavía se llevan a cabo y hacen parte del sistema electoral actual.