Por Édgard Hozzman

Emilio con la estatura del éxito: 2 metros 10 centímetros. A los nueve años irrumpió en el mundo de la radio, sorprendiendo a su padre, Jaime Sánchez Cristo quien conducía un espacio musical.

Sin ningún complejo, Emilio expuso sus conceptos y conocimientos sobre la obra y artista que ocupaba al disjokey, osadía que le abrió la puerta de la radio a la que llegó oficialmente en 1999, con una colaboración mensual para el espacio, “Buscando la noche” que conducía, Jaime Sánchez para La FM, donde tuvo la oportunidad de trabajar al lado de María Clara Torres con quien ha compartido cámaras y micrófonos en las trasmisiones de los óscares para RCN.

Recuerda con alegría su paso por el Nueva Granada. “Este colegio tiene un significado muy especial para mi formación intelectual y mi proyección como profesional. El apoyo que dieron a mi vocación de comunicador y pasión por el teatro y la literatura me significaron el galardón a la excelencia estudiantil de la Presidencia de Los EE.UU. en la categoría de plata, mención firmada por el Presidente George W Bush. Este fue uno de mis grandes logros: imagínate a mis 14 años lo que significó este reconocimiento”.

Cuando su padre consideró que había adquirido experiencia y era el momento de dejarlo volar solo le encomendó la presentación y dirección del programa, “Cinema Paradiso”, espacio en el que Emilio no solo comentaba las bandas sonoras sino que también hacía una buena semblanza de las películas, sus actores, directores y estadísticas.

En este programa dominical consolidó su nombre como el periodista de las nuevas promociones de mayor proyección, gracias a su personalidad, investigación y dinámica radial.

Emilio es la continuación de la vocación y devoción de su abuelo el maestro, Julio Sánchez Vanegas, pionero de nuestra radiodifusión y televisión, quien a sus 90 años bien vividos, es testigo de los logros de sus hijos y de su nieto, Emilio, quien siguiendo sus pasos, desde hace 18 años no ha parado de hacer y producir radio.

“En el 2011 produje y conduje un espacio musical en el que tuve en cuenta la música más representativa de los cinco continentes, Visa múltiple. El 2011 fue un año de grandes satisfacciones para mí, me lancé como director de cine produje el cortometraje, Una de esas cosas”.

En el 2012 colaboró con la emisora de la Universidad Javeriana e incursionó en el jazz, conduciendo y presentando, Tardes de Jazz.“Experiencia que me dio la oportunidad de conocer a los grandes maestros y virtuosos de este maravilloso género musical, los que hoy continúo estudiando y escuchando”

Egresado de la Universidad Javeriana donde se graduó con lujo de detalles el 2015. Su documental “Los profetas de mi tierra” fue galardonado con La mención de honor, la más alta distención que otorga la institución para una tesis de Ciencias de la Comunicación.

“Los profetas de mi tierra”, documental que resalta la obra y vida de los maestros Edy Martínez, pianista y arreglista, personalidad del Latín Jazz; Harold Orozco, cantante, guitarrista, polifacético compositor, pionero de rock colombiano; Francisco Zumaqué, virtuoso pianista, arreglista y compositor y Pablus  Gallinazus, poeta y cantautor quien le dio identidad a la canción social de los años sesenta. Este documental tuvo una excelente difusión, en canales culturales y festivales independientes de cine.

Como Disjokey es parte del programa “Los Originales”, espacio que después de un paréntesis regresó a su base, La FM de RCN. “Nuestra experiencia en La X, fue muy saludable, la gente de Todelar fue muy deferente con mi padre y los que conformábamos su equipo, en la X adquirí más escuela lo que se traduce en experiencia”.

En el 2016 se radicó en Los Ángeles para comenzar un diplomado de Cine y Televisión en UCLA, donde acabó de terminar escribir su primer largometraje de ficción.

Aprovechando su estadía en Los EE.UU. cubrió para los Originales, Los Grammy Latinos desde Las Vegas.

“Actualmente también soy asistente y coordinador de talento en Kontakto Entertainment, una empresa de Management de actores en Los Ángeles”, dice.

Su escuela es la de los maestros de la locución que hicieron grande nuestra radiodifusión. Admirador de Otto Greiffenstein, a quien considera la más bella voz de la Radio Colombiana. Su voz tiene el toque de distinción de Otto y la frescura heredada de su padre. Es gratificante escuchar a comunicadores de la talla de Emilio, serio, respetuoso, objetivo y comprometido con su vocación a la que le ha dado identidad gracias a sus conocimientos musicales y estructuración académica.

BUSCANDO LA NOCHE

–¿A qué edad hizo su primer programa de radio?

–Hice mi primer programa de radio a los nueve años.

–¿Recuerda en qué emisora? ¿De qué habló ese día?

–Mi primer programa fue “Buscando la noche” en mi primera etapa en La FM. En este programa están las raíces de “Los originales”, espacio al que estoy vinculado como DJ.- Hablé de música.

–¿Recuerdo cuál fue el primer tema que presentó como DJ?

–La primera canción que presenté fue “Canned Heat” de Jamiroquai. Este disco sencillo era una novedad, el adelanto del álbum, “Synkronized”, el que recibí dos meses de haber presentado el sencillo y haberme lanzado como Disjokey.

–¿Cuándo y cómo descubrió su vocación radial?

–Una afortunada casualidad le dio oportunidad a mi vocación radial a los nueve años. Mi hermana tenía un compromiso y mi madre tenía que acompañarla, por lo que le pidió a mi padre que me llevara a la emisora donde hacía, “Buscando la noche” la condición que me puso fue “te quedas callado y no me interrumpes”. Ese día no me pude contener y comencé a hablar y desde entonces no he parado de esto hace 17 años, fue una manifestación espontánea, gracias a mi temprana devoción por la musical de la que di muestras a los dos años.

–¿Escucha radio? ¿A qué periodista admira, por qué?

–La radio me encanta escucho, emisoras nacionales, internacionales y por internet con diferentes y variadas programaciones, Jazz, Pop, Rock, Country, folclórica. Hay una emisora en New Jersey que me gusta particularmente. En cuanto a los periodistas, mis referentes son los culturales, los críticos de cine y música como Larry King, Peter Jennings, los de mi familia y el desaparecido Roger Ebert, entre otros.

–¿A qué locutor admira? ¿Cuál fue su modelo radial?

–Otto Greiffenstein murió cuando yo tenía cuatro años, pero lo conocí por sus vínculos con mi abuelo y mi padre, su voz fue la mejor de Colombia. Mi modelo radial es mi padre, él me ha guiado. Lo que sé de radio lo he aprendido a su lado, en vivo y en directo.

–¿Por qué le gusta la música brasileña?

–Por varias razones, la principal porque en la Bossa nova y la Samba se conjugan armonías y melodías en sus acordes lo que le da un encanto especial y una gran vitalidad. Sé que es un concepto subjetivo, hoy no se produce música lo suficientemente bella y bien estructurada, eso no lo admito.

–¿Piensa incursionar en la televisión?

–Sí. Esta idea está en una faceta muy temprana, por lo cual no hablo de ella hasta que sea un hecho.

–Su abuelo fue actor de cine, ¿le ha llamado la atención incursionar en esta área?

–Sí, pero no como actor. Una de mis metas en la vida es ser guionista. Para mí no hay nada más memorable de una escena cinematográfica que una buena línea. Es con lo que me quedó después de ver una película.

–¿Qué significó para usted el que CityTv lo hubiera llamado a presentar Los Grammy?

–Fue una agradable experiencia me sentí muy realizado porque uno de los objetivos de mi vida es hacer este tipo de cosas, además fue algo que logré de una manera algo independiente a mi familia. Para mi satisfacción he tenido el placer y el honor de hacer los Grammy con ellos en dos oportunidades, en compañía de una gran persona, y profesional, Isabel Salazar.

–¿Cómo concibió “Los Profetas de mi tierra”?

–La raíz de este trabajo se remonta al documental “Searching for sugar man”, la maravillosa historia de Sixto Rodríguez, cantautor norteamericano quien no tuvo ningún éxito en su país de origen donde grabó dos discos con los que no pasó nada, por lo que tuvo que trabajar como obrero. La sorpresa que le dio la vida 25 años más tarde es de contar y no creer, se enteró que era un ícono musical en Sudáfrica. Esta historia me creo una gran incógnita ¿Cuántas leyendas musicales tenemos y no les hemos dado el reconocimiento que ellos por su trayectoria se merecen?

–¿Este documental es un homenaje a nuestra música vernácula?

–Es un homenaje a cuatro grandes de la música colombiana, que se mueven en géneros musicales diferentes a nivel nacional e internacional: Edy Martínez, pianista y arreglista, Harold Orozco, cantante y guitarrista, Pablus Gallinazo, poeta y Francisco Zumaqué, compositor, arreglista y director.

–¿Cuáles han sido los grandes maestros de nuestra identidad musical?

–La lista es bastante extensa, desde Lucho Bermúdez y Pacho Galán hasta Los Gaiteros De San Jacinto pasando por Carlos Vives y su banda La Provincia, a quienes admiro por promocionar y difundir nuestro folclor ante las nuevas generaciones. Aclaro que mi criterio de selección en el documental fue absolutamente personal, porque si me hubiera lanzado a hacer algo objetivo con una lista tan generosa en talento, aún lo estaría produciendo o ni siquiera habría podido empezar.

–¿Por qué estudió Comunicación Social?

–Porque es una carrera en la que encontré todo lo que me gusta, periodismo, cine, música, televisión y radio.

–¿Un Pianista?

–Chick Corea.

–¿Un guitarrista?

–De rock, Jimmy Page. De jazz, George Benson y del Brasil, todos.

–¿Un percusionista?

–Maurice White de Earth, Wind & Fire, y Tito Puente.

— ¿Un saxofonista?

–Stan Getz y John Coltrane.

–¿Una mujer?

–Admiro a muchas. Mi madre, Virginia Salamanca, mi hermana Cristina Sánchez, mis abuelas María Teresa y Lily, miles de grandes líderes mundiales, cantantes y actrices y toda mujer con la que haya tenido un nexo sentimental. ¿Qué sería de los hombres sin las mujeres?

Foto La FM

–¿Un Cantante? ¿Una voz?

–Mi cantante es Frank Sinatra, “La voz”.

–¿Un disco?

–“Songs in the key of life” de Stevie Wonder. Dura una hora y media, es para escucharlo completico, de principio a fin.

–¿Cómo define el reggaetón?

–Una música que, al igual que el hip-hop, nació en los barrios marginales, es el eco del pueblo, de su problemática social y cultural, de las calles de San Juan de Puerto Rico, Cali, Bogotá, Medellín, Panamá y toda Iberoamérica incluyendo la comunidad latina de Los Estados Unidos, es la voz de la juventud, de la inconformidad, de la crítica. En el reggaetón se fusiona el Rap y la Salsa. No lo escucho pero no puedo desconocer su impacto sociocultural.

LA RADIO NO SE ACABA

–¿La radio está perdiendo espacio frente las redes sociales?

–No creo. No conozco mucho del tema de redes sociales aunque trato de moverme en ellas, pero son dos espacios con ideologías y esquemas diferentes.

–¿Cómo nació “Visa múltiple”?

–La idea surgió en el 2009, en la misma época de “Los Originales” comencé en La X. La finalidad de este espacio es dar a conocer todos los géneros musicales en otros idiomas, para dejar en claro que en otras latitudes también se hace buena música además del sonido anglo. La programación conserva el estándar de calidad establecido. “Visa múltiple”, se comenzó a emitir en el 2011 a mi regreso a La F.M., formó parte de mi propuesta a RCN.

–¿Ha escuchado alguna composición del maestro Álvaro Dalmar?

–Desde luego. Es uno de los grandes compositores colombianos.

–¿Algún día hará un programa disjokey para rescatar nuestra música folclórica?

–Claro. Me encantaría hacerlo. Reconocer nuestro folclor es rencontrarnos con nuestras raíces. ¿Quién es uno si no reconoce, acepta y asimila sus raíces?

Emilio con el maestro Rubén Blades. Foto Jetset.com

— ¿El morbo y la irreverencia son argumentos válidos para conquistar sintonía?

–La irreverencia me parece válida y necesaria. Nada es sagrado, todo el mundo tiene derecho a opinar. El peligro para mí, está en la delgada línea que hay entre la irreverencia, lo vulgar y el morbo. Porque muchas veces el irreverente no tiene el suficiente tacto y acaba cayendo en la vulgaridad. Algunas pinceladas irreverentes, son las válidas a la hora de conquistar sintonía. Admiro a quienes se saben burlar de sí mismos.

–¿Los programas vespertinos caricaturescos cumplieron su ciclo?

–No. En nuestra sociedad siempre habrá opiniones diversas, ahí está la esencia de lo caricaturesco. Mientras los medios de comunicación existan, siempre habrá un espacio para la ironía y  lugares para la caricatura.

–¿Su talento se identifica con su vocación?

–Sin ninguna presunción, sí. La respuesta a esta pregunta se la traslado a mis oyentes a quienes han trabajado a mi lado y a quienes lean esta entrevista.

–¿Cuántos discos tiene?

–Alrededor de seis mil CDs y unos trescientos vinilos.

–¿Hoy hay ídolos de la talla de Elvis o Sinatra?

–Tal vez en términos de exposición masiva, sí. Pero en cuanto al talento musical de los grandes artistas, no. Hay algunos cantantes que tienen miles y millones de seguidores en Twitter y en redes sociales pero dejan mucho que desear.

–¿Con qué género folclórico colombiano se identifica?

–Con la cumbia, el vallenato y especialmente el joropo, la identidad con esta manifestación musical la herede de mi familia venezolana, conozco más el folclore de los llanos venezolanos que el de los de Colombia.

–¿Qué admira de su abuelo, Julio Sánchez Vanegas?

–Todo. Levantó una familia y fue definitivo en el nacimiento y proyección de la televisión. Todo lo hizo y lo logra gracias su talento y fe en sí mismo, lo loable es que viniese de una familia humilde. Si no hubiera sido por él, tal vez el resto de la familia Sánchez incluyéndome, habríamos seguido otro camino profesional y no la radio, ni la televisión. Mi abuelo es un bacán. También admiro a, mi abuela Lily, porque fue quien lo apoyó y ha estado a su lado.

 

Foto El Extramedios