EN TULCÁN EL TURISMO ES EN EL CEMENTERIO

Tulcán es la ciudad capital de la provincia de Carchi, perteneciente a la Región 1 del Ecuador. Se encuentra ubicada en los Andes Septentrionales del Ecuador en la frontera con Colombia, a una altura de 2.980 msnm, constituyéndose en la capital de provincia más alta del país, manteniendo un clima de frío andino.

Es también conocida como “Centinela norteña”. Está a 7 km de la frontera colombiana, es decir, del Puente Internacional de Rumichaca, compartido por los dos países.

Tulcán se asienta hoy en lo que fue territorio de la nación Pasto, de origen Caribe, que se extendió entre el norte del valle del Chota  por el río Mira y el sur de Pasto –entre los ríos Angasmayo y Guáytara–, en Colombia. Esta zona fue rica en culturas preincaicas como la Tuza, Huaca, Tuncahuán, Capulí, negativo del Carchi y Pasto.

Posee una variedad de pequeños sistemas lacustres, los principales están en los páramos del volcán Chiles, que dan origen a muchos ríos y riachuelos que bañan la región y que se convierten en el reservorio natural de agua para el cantón y provincia, en donde se destaca la presencia de los frailejones como planta característica del ecosistema de páramo en el Carchi.

Hacer turismo en Tulcán resulta un tanto particular. Primero, por los sitios y los nombres de los lugares. Por ejemplo, hay que visitar un parque denominado “Aguas hediondas”, todos desean ir al camposanto y comen cuy, un roedor de feo aspecto, pero agradable sabor.

Uno de los grandes atractivos turísticos de Tulcán es su cementerio. Son ocho hectáreas donde las figuras de ciprés forman esculturas verdes, en la necrópolis con estilo egipcio, incaico, árabe en medio de su medio natural.

Figuras referentes a la fauna de las islas Galápagos, ídolos y mascarones de las culturas indígenas del Ecuador, columnas góticas, arcos de múltiples colores se aprecian en el lugar.

Un constante mantenimiento de los cipreses, que fueron moldeados desde sus primeros años y según hablan los expertos, podrían conservarse por más de 500 años. Cada tres meses les realizan una perfecta poda.

El cementerio data de 1936 y la posición de los jardines ha permitido la división de los parques internos. La primera en observarse al ingresar al lugar, es “Altar de Dios” y la familia Franco lo cuida desde sus primeros años. Luego se encuentra el “Parque de los Recuerdos”, mantenido por Lucio Reina desde 1987 y así va avanzando hasta llegar al final.

Todos los días, desde las 8 de la mañana se encuentran allí decenas de turistas que contemplan abismados las bellas formas de los jardines.  Para ampliar las visitas, el gobierno municipal ha invertido en un juego de luces que adornan aún más el lugar.

Cerca del volcán Chiles se encuentra Aguas Hediondas, denominado así por los fuertes olores de azufre de los termales que pueden llegar a una temperatura de 56 grados centígrados.

Sus aguas son utilizadas para curar enfermedades como artritis, sinusitis, dolores de huesos, várices y problemas en la piel.

La vertiente se abre paso a través de una gran muralla de roca por la cual descienden las aguas hasta el balneario.

GASTRONOMÍA

Aunque es muy variada y se consiguen diferentes platos internacionales, el turista busca los más típicos:

Cuy asado: Uno de los platos típicos del lugar es el cuy asado al carbón con papas acompañado de tomate y queso.

Quesos de Tufiño: Cuenta con una variedad de quesos de diferentes sabores, colores y tamaños: salados, picantes, con miel o con café. Hay quesos desde 200 gramos hasta 30 kg. Desde el blanco natural hasta el rojo, pasando por el verde claro, amarillo y tomate.

Hornado Pastuso: Hay varios platos típicos, pero se destaca el llamado “hornado pastuso”, con tortillas de papa, habas y mellocos.

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