Enrique París Sarmiento EL PIONERO DE LA FM EN COLOMBIA

Por Édgard Hozzman

Jaime Restrepo, propietario de Chocolate Luker y de Radio Continental de Bogotá vinculó a Enrique París a la radio en 1947, a donde lo llevó como mensajero. A los seis meses era un experto y eficiente control de sonido. Con propiedad manejaba perillas, tornamesas, mezclando los mensajes publicitarios grabados en acetatos,  los discos de 78 revoluciones por minuto y la voz de los locutores. Esta habilidad fue tenida en cuenta por Rafael Roncayo quien lo contrató como control de sonido para Emisoras Unidas de Barranquilla.

En 1950, Enrique Ariza, director y copropietario de Emisoras Mil XX lo llamó para que reforzara la nómina de controles de la frecuencia capitalina donde conoció a dos de sus grandes amigos de su existencia: Julio Sánchez Vanegas y Otto Greiffenstein. El director de esta emisora era Carlos Pinzón Moncaleano.

En 1954 Pablo Emilio Becerra lo llevó a Emisoras Nuevo Mundo, donde jugó un rol importante y definitivo en el nacimiento de la Cadena Caracol al lado de Samuel Ospina.

Este binomio de místicos de la radio, en los comienzos de lo que fue la primera cadena radial iberoamericana, aportó su talento y trabajo sin recibir ninguna remuneración, apoyando la obra de Don Fernando Londoño.

Comenzó como control de sonido. Su compromiso con su vocación  era hacer una radio amable, con calidad, virtud que le permitió  escalar posiciones hasta llegar a la dirección de Caracol Stereo, la primera emisora comercial en FM de Colombia.

En 1958 fue el gestor de la primera transmisión en Stereo a través de dos frecuencias en AM Emisoras Nuevo Mundo 840 y Radio Reloj 1100. Las instrucciones para la audiencia eran sencillas: sintonice dos receptores en las frecuencias antes reseñadas, colóquelos frente a frente y escuche el sonido del futuro, el Stereo. La señal se transmitió simultáneamente. En un receptor se escuchaba la voz de Julio Nieto Bernal y en el otro la de Carlos Pérez, Bernal y Pérez sostuvieron un diálogo en movimiento, intercambiando micrófonos dando la sensación al oyente de la magia del sonido del futuro el Stereo.

La primera frecuencia en la banda FM que emitió en esta señal fue 98.9 Radio Nacional en 1971. En 1973 el Ministerio de Comunicaciones concedió la licencia a 99.9, la que se identificó como Punto Azul. El 5 de octubre de 1976 cambió su razón social por la de Caracol Stereo, la primera emisora comercial en FM de Colombia. La dirección le fue encomendada al melómano Enrique “El turco” París, quien le dio personalidad a la programación musical con una línea en la que se fusionaban los clásicos de los grandes cantantes y crooner encabezados por su ídolo Frank Sinatra, género que matizaba con obras instrumentales y las temas de siempre del catálogo, italiano, francés e inglés, programación que Enrique denominó como “Voces y música del mundo”.

La programación de Caracol Stereo estaba dirigida a una audiencia adulta contemporánea  de estratos altos.

En esta frecuencia se proyectaron como Disjokeys Julio y Jaime Sánchez Cristo, Lina Botero, Armando Plata Camacho.

Le dieron identidad a esta frecuencia dos inolvidables y bellas voces Julio Nieto Bernal y Otto Greiffenstein.

Estuvo vinculado a la cadena Caracol hasta su jubilación en 1998, fueron 44 años de permanente labor, lapso en el que su aporte fue definitivo para las bandas AM y FM. En AM  dirigió durante 15 años Monitor y Línea Directa, espacios que le dieron una dinámica internacional al periodismo radial.

Enrique estaba al frente de la consola de sonido de Emisoras Nuevo Mundo el 22 de noviembre de 1963 y fue quien lanzó el extra del asesinato del Presidente Kennedy.

Para Enrique, el mejor cantante era Frank Sinatra, la mujer más bella del mundo, Ingrid Bergman, la mejor voz noticiosa, Marcos Pérez, el mejor Disjokey, Jaime Sánchez Cristo.

Durante años fue el programador de la música de los vuelos de Avianca y en la revista de la aerolínea tenía dos páginas para sus comentarios.

Enrique fue manager de la agrupación del rock nacional  “Los Speakers”. Rodrigo García, guitarrista, pianista y personalidad de la música contemporánea en España, lo recuerda con cariño y agradecimiento.

Fue también jurado del Festival Nacional e Internacional de Buga, cuando era un evento que repercutía en muchos países.

A Enrique lo recordaré por su generosidad el haberme permitido hacer especiales en Caracol Stereo, al lado de Otto Greiffenstein y haberme colaborado en la promoción de artistas como Gilbert Becaut, Miami Sound Machine, María Martha Serra Lima, Vicky Carr y en general el  catálogo de CBS y otros sellos.

Enrique, un hombre que vivió para y por la radio, como amigo era incondicional, desinteresado colaborador, único.

La obra de Enrique fue galardonada con un Antena de la Consagración, un Premio Ondas de España, decenas de placas y premiso y una Mención especial del Ministerio de Comunicaciones por su aporte a la radio colombiana.

El 21 de noviembre del 2002, a los 71 años, falleció el hombre que le dio valor al FM de la radio colombiana.

Enrique, fue quien hace cuarenta años, llevó a Julio Sánchez Cristo a, Caracol Stereo, quien a sus 19 años se comenzó a proyectar como el Disjokey con un concepto periodístico innovador. Para conmemorar esta fecha el pasado 31 de enero le celebraron los cuarenta años de la llegada de Sánchez Cristo a Caracol Stereo con la presentación del más grande  compositor contemporáneo, Burt Bacharach en el Centro de Convecciones Ágora. Evento que contó con la animación del maestro de ceremonias, A

rmando Plata Camacho, quien hizo un recorrido por la inolvidable programación de Caracol Stereo la del “Turco” Enrique París con La hora 22-La noche fantástica – Después de las horas – Las canciones que a mí más me gustan, recordó a quienes hicieron grande esta frecuencia, Otto Greiffestein, Julio Nieto Bernal, Julio Sánchez Cristo y su hermano Jaime.

Un detalle muy noble el de Julio, invitar a Ernesto Díaz, quien le abrió por primera vez el micrófono en Caracol, el ingeniero de sonido y mano derecha de Enrique París.

Allí también estuvo el patriarca de la dinastía, Sánchez, el gran, Julio Sánchez Vanegas.

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