Por Guillermo Romero Salamanca

Japón hizo la fiesta en Chocó. Desde muy temprano miles de personas esperaban la llegada del avión de Bogotá. Sin embargo, en esta oportunidad, el retraso obedecía al mal tiempo en la capital de la república.

A las siete de la mañana confirmaron la presencia de los delegados de la Embajada del Japón y ahí mismo comenzó la caravana, primero a desayunar donde “La paila de mi abuela”, atendido por numerosas madres cabeza de familia que trabajan en el restaurante más popular de Quibdó y después al traslado a la Institución Educativa Antonio Hinestroza del Atrato. Fueron 30 minutos de recorrido.

En el colegio, 850 niños esperaban ansiosos la llegada de los enviados especiales por el gobierno japonés para darles bienestar con agua potable.

Aunque el Chocó es la segunda región en el mundo donde más llueve, como contradicción, no dispone de líquido para el consumo humano. A su angustia se suma que los ríos que cruzan por el norte, el sur, el este y el oeste, están contaminados con mercurio. Gracias al gobierno japonés, este 30 de agosto, les entregaron a los estudiantes de la Institución Educativa Antonio Hinestroza del Atrato, en Yuto, una moderna planta de tratamiento que convierte el agua lluvia apta para el consumo humano.

Con banderas de Japón, cantos y bailes recibieron a los delegados de la Embajada del Japón los niños y jóvenes de la Institución. Foto Alcaldía de Atrato.

Estudiantes, profesores, padres de familia, vecinos, personalidades del municipio sorprendieron a los delegados de la Embajada del Japón el señor Hiroshi Aoki –primer secretario y jefe de cooperación internacional– al doctor Carlos Correales –asesor para la Embajada del Japón–, con una calle de honor donde recibieron millones de aplausos entre lágrimas y risas, nervios y gritos de “gracias, gracias, gracias”.

El rector, Macario Mosquera les hizo un recorrido por el plantel educativo y les habló de sus adelantos y sus necesidades, al momento de agradecerles por la planta y por pintar las instalaciones.

Delegados de la Secretaría de Educación, enviado de la Embajada de Japón y Carlina Tacha de la Fundación Fundesarh aplauden la inauguración de la planta.

Luego los ubicaron en una mesa donde los acompañaron el rector, la directora de la Fundación Fundesarh, Carlina Tacha y el secretario de Educación Departamental, señor Yosimar Mosquera.

Julieth Osorio, estudiante de noveno fue la encargada de dar las palabras de agradecimiento. “Ustedes no saben lo que representa tener la oportunidad de beber agua pura. Han sido años de espera, de lucha, de sueños, de ambiciones, de anhelos y de esperanzas. Les damos las gracias por este momento que nos llena de felicidad. Ustedes son una bendición para esta tierra olvidada pero alegre”.

Después de la bendición que hiciera el padre Sterling Londoño, los niños de cuarto de primaria también dieron sus agradecimientos a su manera: cantando. Les tenían una canción hecha con ocasión de la puesta en marcha de la planta de tratamiento y, para terminar, bailaron a la mejor manera.

Bendición de los primeros lavamanos con agua potable.

El aplauso más emocionante fue cuando los delegados de la Embajada de Japón, después de cortar las cintas, abrieron las llaves y se tomaron sendos vasos de agua. El júbilo estalló y de esta manera se entregaba oficialmente este sueño para casi un millar de personas.

Los niños saltaban de emoción, extendían sus manos para saludar a los delegados y tomaron tanta agua como jamás lo habían hecho, para mitigar un poco los 28 grados centígrados del momento.

“Quisimos cuidar cada uno de los detalles para entregar esta planta de agua, porque queremos que los niños de Colombia tengan bienestar cada día y qué bueno que se pueda hacer en esta región de Colombia”, manifestó Carlina Tacha, directora de La Fundación Fundesarh, encargada la ejecución de la obra.

Crescencio Bejarano, alcalde municipal ofreció un almuerzo a los invitados y agradeció también el gesto que ha hecho Japón en este departamento. “Les damos gracias por traernos esta bendición para este digno municipio”, les dijo.