Por Guillermo Romero Salamanca

Serían las dos de la tarde, cuando la voz del bolero con guitarras, Johnny Albino, falleció el 7 de mayo del 2011 de un infarto en un hospital del Long Island, en Nueva York.

Tenía una especial tesitura en su voz, no era muy alto, moreno, era suave hasta para el hablar, muy correcto en el idioma, puntual para las entrevistas con los medios de comunicación.

Perteneció a una época única en la cual se le daba importancia a las letras de las canciones, a la música y al acompañamiento. 

Juan Antonio Albino Ortiz nació en Puerto Rico el 19 de diciembre de 1919 y se dio a conocer mundialmente gracias a su participación con Los Panchos y luego con el Trío San Juan. Grabó más de 300 grandes canciones.

Entre los más famosos boleros, desde luego está aquella que decía “Cosas como tú, son para quererlas; cosas como tú, son para adorarlas. Porque tú y las cosas que se te parecen, son para guardarlas en mitad del alma. 

Un rayo de luna, que nos acaricia; el perfume de una rosa desmayada; la fuente del patio que nos da frescura, son cosas que tienen tu gracia galana; Por eso son cosas, de inmensa poesía; cosas que llevamos en mitad del alma”.

Foto YouTube. La voz del bolero.

Las señoras en un principio adoraron esa canción, pero después dijeron que en ningún momento eran “cosas”.

Pero después la hermosa serenata podía descargarse con “Amor que malo eres”: Te duele saber de mí, amor, amor que malo eres, quien iba a imaginar que una mentira, tuviera cabida, en un madrigal. No quieres saber quién soy, después de darte lo que tienes, ahora para ti soy vagabundo, que va por el mundo, como un criminal. Por haber querido tanto, es mi desesperación, la voz del corazón llegará, a tu conciencia, como una maldición. Te duele, saber de mí, amor cuidado con la vida, las torres que en el cielo se creyeron, un día cayeron, en la humillación, amor.

Con “Los Panchos”, Johnny Albino hizo su versión de “Amorcito corazón”. Amorcito corazón, Yo tengo tentación de un beso, Que se prenda en el calor, De nuestro gran amor, mi amor. Yo quiero ser, un solo ser y estar contigo, te quiero ver, en el querer para soñar. En la dulce sensación, de un beso mordelón quisiera, amorcito corazón, decirte mi pasión por ti. Compañeros en el bien y el mal, ni los años nos podrán pesar, amorcito corazón, serás mi amor, yo quiero ser, un solo ser y estar contigo…

Johnny Albino recorrió buena parte del mundo cantando sus boleros. Fue bien recibido en México, Cuba, Estados Unidos, Venezuela, Colombia y hasta Japón. Era un grande de la canción. Amigo del gran historiador de música Jaime Rico Salazar.

En Colombia estuvo varias veces, grabó musicales con Jorge Barón Televisión, entre otros. Su empresario preferido era don Enrique Quintero, de Santiago de Cali.

Foto mi mundomusical. Johnny estuvo varias veces en Colombia.

Una de las más populares fue Bajo el palmar del maestro Pedro Flórez: Yo tuve un sueño feliz, quise hacerlo una canción, y mi guitarra cogí…Puse todo el corazón, concentré, pensando en ti, volaron las palomas del milagro y escucha dulce bien lo que escribí: Era en una playa de mi tierra tan querida, a la orilla del mar, y era que allí estaba celebrándose una gira, debajo de un palmar, era que estabas preciosa, con el color de rosa, de tu traje sencillo y sin igual, era que eras novia mía, y que yo te sentía, nerviosa entre mis brazos suspirar.

Era que todo fue un sueño, pero logré mi empeño, porque te pude besar. Sueño, feliz el sueño aquel, bajo un palmar.

Y la lista seguiría con otros 300 bolerazos…