Jota Fernando Quintero revela cómo metió al reguetón en Colombia

Por Guillermo Romero Salamanca

A mediados de la década de los ochenta, en Santiago de Cali, la emisora que ocupaba el primer lugar de sintonía era Bienvenida Estéreo. Era la emisora sensación y allí se escucharon, por primera vez grandes éxitos como “Cali Pachanguero” y “Del puente para allá” del Grupo Niche, entre otros.

En los buses Blanco y Negro, Papagayo, Rosado Crema o los que llegaban de Jamundí, Yumbo o Santander de Quilichao retumbaban los parlantes con la salsa, pero sobresalía la potente voz de Jota Fernando Quintero.

Él era la voz sonante del momento. Inició su carrera en 1983 y su primera experiencia como director fue en Cali con Caracol Estéreo 95.5. Fue también el primer director de Olímpica Estéreo en la capital del Valle del Cauca.

Caracol Radio lo trasladó a Bogotá para encargarse de Tropicana. RCN lo contrató para dirigir Rumba Barranquilla y, después de su éxito en la costa, lo remitieron para Bogotá, pasó por Radio Santa Fe de Pasto donde lo llamaron para orientar Radio Rumba de Quito y Guayaquil en Ecuador.

Jota Fernando ha hecho un recorrido en la radio que lo ha llevado también a la lectura de noticias, narración de dramatizados, grabador de comerciales.

En la actualidad está muy activo en las plataformas digitales y ha encontrado un gigantesco nicho: El Podcast. Allí tiene su programa “La salsa en su punto” donde hace recorridos con la historia de ese género musical y con entrevistas dignas de coleccionar.

Dirige y programa dos emisoras online: “Salserísima” –una genérica—y otra enfocada para Bogotá.

Ha sido siempre un hombre inquieto, estudioso de la radio, analista de la programación y especializado en buscar los sonidos para que el público no se aleje de una estación.

“En este 2019 cumplo ya 36 años y modulando”, comenta.

En una charla con Bobby Cruz.

LAS QUINCE

–¿Cómo así que fue usted quien metió el reggaetón en Colombia?

–Fue un golpe de suerte para el reggaetón. Era el 2003 y todo resulta de dos razones: Lo afianzada que estaba Tropicana en el primer lugar y la necesidad de RCN Radio de conquistarlo.

Atacar a Tropicana en ese momento con salsa era un suicidio, al reggaetón lo vi como una oportunidad. En Bogotá algunos lo conocían, pero no le creían, ni la misma RCN.  Ya en Medellín se registraban partys en sectores populares, pero de ahí no pasaba.

Los jóvenes de Bogotá lo aceptaron y se expandió a través de todo un sistema del que fui director.

No presumo de haber metido el reggaetón en el país, no me interesa, pudo haber sido cualquier otro movimiento musical, Lo importante es haber correspondido a la oportunidad de RCN y llevar una frecuencia de la “Torre sonora” al primer lugar, llevaban lustros desde “Cerros Stereo” sin mojar número uno.

Le metí el hombro a mi trabajo, no al género.  Con el reggaetón puedo decir que: “No inventé el agua, pero si le abrí la llave”.

–¿Qué le llamó la atención del reggaetón a un salsero como usted?

–El grupo objetivo. El reggaetón por su enfoque me resultaba útil para conseguir una audiencia nueva. Mientras Tropicana se iba envejeciendo, Rumba estéreo se rejuvenecía.

Pero fue mi decisión, nadie me dijo, ni sugirió que pusiera esa música que de entrada fue rechazada por todos los que tenían cédula.

Se llama estrategia y en este escenario toca sacrificar hasta tu propio gusto.

–¿Usted también aprendió a “perrear”?

–Ja, ja, ja. Le cuento Guillermo: a los pocos meses de tener Rumba Estéreo 100% reggaetón, RCN, que no es excepción en aquello de resultados a corto plazo, me puso las maletas en la puerta porque la emisora no reaccionaba. Entonces, me dieron como plazo, los resultados del próximo estudio de sintonía.

Pensé: Si tenemos un segmento grande como el de los “pelaos” para el que nadie en radio trabajaba en forma, ¿por qué no marcaba la emisora?  Me inventé entonces los “reggaetón partys” bailes sin cédula, cada domingo “perreo” en la Zona Rosa, con entradas a precio de recreo. Las autoridades exigieron a la discoteca hasta una ambulancia. Apoyamos esos Partys con cinco niñas –una por cada letra de la marca– elegidas del mismo colectivo que asistía cada domingo. Con estos partys se disparó el reggaetón, eran mil adentro y mil en el exterior esperando por ingresar.

La primera canción que pegamos fue “Felina” de Héctor y Tito. Eso fue un furor. La pedían como cien veces al día. No paraba de sonar el teléfono en la emisora. Luego llegó Tego Calderón con Ivy Queen y el broche lo puso Daddy Yankee.

Vale señalar que a la postre, fue Rumba la que destronó a Tropicana del primer lugar que detentaba por años. Es decir, me tocó derribar lo que habíamos hecho –hablo en grupo– con tanto esfuerzo en Caracol. Son cosas de la radio.

El reggaetón tiene su propio universo, lo aprendí, pero fuera de la emisora seguía con mi salsa.

Con el maestro Willie Colón.

–¿Qué opina de las críticas que se le hace al reguetón?

— Cada quien ve la televisión que entiende. Válidas y respetables. No voy a defender lo indefendible, hay letras que se salen del propósito del reggaetón cuando nació, el género surgió en el 91 como un grito de inconformidad de los Jóvenes en Puerto Rico.

Algo o alguien cambió el curso. El reggaetón se defiende sólo y hoy ya no es sólo del gusto de los muchachitos, ya está en los adultos. Recuerden que la señora de 32 hoy, tenía 16 añitos en la era de Rumba Bogotá.

–¿Por qué nació en su vida la locución?

Desde el colegio, allí descubrí como muchos colegas, esa atracción por moderar, por animar los actos de clausura, por presentar los eventos del plantel.

Cuando tuve la oportunidad de estudiar en Bogotá y ser locutor académico, lo hice.

Pero debo admitir que el haber asumido la responsabilidad de ser director, me privó de dedicarle más tiempo a la locución.

Me defino hoy más como estratega y como periodista, que como locutor.

–¿Cuál considera la canción de salsa más bonita?

–La música en mi opinión no es cosa de gustos, sino de estados emocionales.

Así, puedes estar haciendo remembranzas y elegir una salsa… aquella que te ayudó a conquistar.  O estar nostálgico y poner esta, que le canta a tu terruño. Dirás: esta es la más bonita.

En mi caso esa lista es bien extensa. “La banda sonora de los mejores momentos de tu vida, siempre te sonará bonita”.

–Cuentan que es mal bailador.

–Para nada, el baile es esencial para todos y en Cali una exigencia de las mujeres. Caleño que no se defienda bailando, pierde el año. 

–¿Usted cree que Jairo Varela era un genio?

–Sin duda, tenía observación, un estilo distintivo para escribir, era retraído y se movía despacio para darle oxígeno a su genialidad.

Cito este ejemplo, en “Cali Ají” dice: “Si por la tarde las palmeras/ Se mueven alegres/ La noche está esperando”

Aquí en el imaginario, Varela te ubica en una franja de la vespertina caleña. Los caleños sabemos que las palmeras en Cali se mueven alegres después de las cinco de la tarde. La pluma de Varela sustituye el reloj. Jairo era un genio.

–¿Cuál es el artista de salsa que más le impacta?

-Me impactan aquellos artistas que se malograron, algunos por su adicción a las drogas, como Lavoe o Frankie Ruíz, pero también quienes murieron en la mitad de su carrera, como Charlie Palmieri. Me he preguntado ¿cuántos Grammys habría ganado a la fecha “el gigante de las blancas y las negras”? Murió en 1988, era otro genio del latin jazz y la salsa.

Conversando con Tito Rojas.

–¿Héctor Lavoe, fue definitivamente único, o hay otro que se le acerque?

–Héctor Lavoe como Benny Moré o Ismael Rivera son únicos e irrepetibles.

Muchos pueden estudiar el fraseo de Lavoe, tener la medida, la afinación y hasta sonear, recibir elogios, ser entrevistados y galardonados, pero jamás lograrán el reconocimiento, ni la admiración y el amor que despertó Lavoe, uno de los mejores ejemplos de lo anterior es Marc Anthony.

Para ser Lavoe se requiere escribir en las páginas de su propia vida, esa novela de dolor, tragedia y gloria que protagonizó Héctor.

–¿Qué voces reuniría para un álbum de salsa?

–Hagamos el ejercicio con dos detalles: que el álbum sea de ocho temas, uno para cada invitado y selecciono cantantes que están vivos y que se destaquen por su bondad para improvisar.    

Gilberto Santarosa de Puerto Rico. Herman Olivera –cantante de Eddie Palmieri–. Issac Delgado de Cuba. Marcial Isturiz de Venezuela, ex cantante de bailatino. Willy García de Colombia. Cándido Fabré, Cantante de la original de Manzanillo. Domingo Quiñones. Yuri Buenaventura de Colombia. Como “Bonus track” India.

–¿Cuál sería la entrevista más importante que ha realizado?

–Hay varias. Recuerdo la de Raphy Leavitt director de “La Selecta” recordando su accidente en Conneticut USA. Lloró al mencionar a su amigo Luisito Maisonet, fallecido en ese infortunio.

La reacción de Cheo Feliciano cuando le pedí una declaración por la muerte de Tito Puente, dejó el teléfono descolgado y dirigiéndose a su esposa “coco” le gritaba: “coco se murió Tito, se murió Tito”. De este lado silencio absoluto.

La descripción de la esposa de Frankie Ruíz, minutos después de su muerte, nos atendió. Muy aplomada nos fue contando detalles, quienes estuvieron alrededor de Frankie en el hospital en ese triste momento. “Le tomé las manos, me sonrió y cerró sus ojitos” dijo.

Aquí nos tomaría tiempo elegir la mejor, entre lo profundo de Rubén Blades, la locura de Yuri Buenaventura, la ternura de Celia Cruz, lo asertivo de Willie Colón para responder. En fin, son tantas experiencias. Quizás la mejor esté por venir. Dios es grande.          

–¿Cómo va el mundo del podcast y los nuevos programas por internet?

–La verdad, supera a la fecha mis expectativas. La radio, mal o bien hecha es una sola, pero la audiencia hoy se fragmentó por la manera o medio utilizado para escuchar.

Por hábito registraría dos composiciones, la del siglo XX, que es aquel público que recepta sus programas en un radio y la del nuevo siglo, aquellos que escuchan en un dispositivo móvil. No hay distingo por edad, ni nivel socio económico, simplemente es hábito y cualquiera que tenga celular puede hacer el cambio.

No podemos negar que hoy nadie regala en un cumpleaños un radio y adquirirlo no es tan sencillo como encontrar un celular. Toda esta “migración” me motivó a meter mis contenidos en el celular. Para allá va todo o casi todo, ¿cuánto tiempo demore la mudanza? Creo que poco, pero allí terminará la gran masa.

Abrí mi show “La salsa en su punto” en Spreaker, Spotify, I Voox y YouTube, con el jefe que soñé tener: Yo.

En 4 meses con dos publicaciones semanales ya superamos la cifra de 40 mil entre descargas y reproducciones.

El Podcast es la nueva era de la radio.

–¿Qué sentía cuando escuchaba su voz en un Blanco y Negro o en un Papagayo?

–La sintonía móvil o ambulante era muy importante, por ley natural eran multiplicadores de audiencia, hoy con los masivos, se acabó ese filón.

Saber o encontrar que sonabas en buses, taxis y particulares era señal inequívoca que ibas para arriba.

Hoy, medir la audiencia es más complicado, no por tecnología sino por costos. Las encuestas cada día son menos fiables.

–¿En dónde venden el mejor champús en Santiago de Cali?

–El champús es tradicional, pero me quedo con la “lulada” de las canchas panamericanas.

Lea también:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *