La copa y el brillo del campeón

Por Esteban Jaramillo Osorio.

Brasil campeón, Gabriel Jesús el mejor, el VAR protagonista, serias acusaciones a Conmebol, dudas por favoritismos, torneo mediocre con escándalos predecible en el cierre por la calidad del ganador. Graves son las sospechas que recaen sobre los organizadores, tan cuestionados como los dirigentes del pasado, alejados de la vida pública o privados de la libertad.

Brasil, el rey que recreó con la pelota y ganó con intensidad. País futbolero tan apasionante, tan carnavalesco, tan acostumbrado a sus grandes figuras, a sus brillantes logros y a sus trágicos fracasos con decepciones y muertes.

Copa América que redujo su interés desde que se marchó Colombia eliminada, Con cierre telúrico por Messi y sus declaraciones explosivas, al estilo Maradona, como disfraz a la mediocridad del futbol argentino, que emerge intermitente solo cuando sazona algunos buenos resultados. Torneo arcaico este, desgastado, con estadios vacíos, en contravía de los postulados de Conmebol que promueve la reivindicación del futbol suramericano con urgente reingeniería.

La copa América, que le dio vía al VAR, un elemento tecnológico que legitima triunfos y evita atropellos, sobre todo de los grandes contra los chicos, o de árbitros sin conciencia o indecorosos.Pero, de lentitud desesperante en su aplicación, con equivocaciones que definieron partidos, por la perversa influencia del componente humano. El VAR ya instalado, sin marcha atrás y, sin duda, necesario. Termina la copa, llega la liga local, con pocos movimientos en el mercado de futbolistas, con éxodo de juveniles figuras, con clubes que se arman entre flaquezas técnicas y financieras, porque el juego “Sin la plata de la televisión no es rentable” y esta, tan esperada, no llega.– 

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