Por Guillermo Romero Salamanca

La actriz, cantante, bailarina, presentadora de televisión, entrevistadora, conocida como “La diva italiana”, “La bomba italiana” y “La Carrá” Raffaella Roberta Pelloni, conocida simplemente como Raffaela Carrá, cumple 75 años este 18 de junio, odia como todos sus paisanos el número 17, le fascinan los escotes en la espalda, cuidó su cuerpo con natación  y sólo una vez se ha ruborizado en su vida, cuando entrevistó a santa Teresa de Calcuta.

Nació el 18 de junio de 1943 en Bolonia, Italia, canta pop latino y música disco y sus programas de televisión “El show de Raffaela Carrá”, “Señoras y señores”, “La hora de Raffaela Carrá” se transmitían al mundo a través de la RAI o de la televisión española.

En Colombia, cuando la televisión era en blanco y negro, sus programas eran seguidos por centenares de fanáticos.

No tendría los 10 años de edad cuando incursionó en el cine, después estuvo en la televisión e incluso filmó al lado de Frank Sinatra. “En Los Ángeles no la pasé muy bien. A las cinco de la tarde los estudios cerraban y todos se alcoholizaban, empezaban a darle al champagne sin parar, me sentía una marciana, muy incómoda”, le reveló al periodista el periodista Jorge Guinzburg.

Siempre fue una persona controvertida. Fue la primera actriz en mostrar el ombligo, situación que para ese momento, era todo un escándalo e incluso le censuraron por sus escotes de la espalda, que a ella le gustaba que fueran bien prolongados. Sus temas “Explota mi corazón”, “En el amor todo es empezar”, “Qué dolor”, “Fiesta” y “Hay que venir al sur” fueron unos verdaderos éxitos discográficos y hoy incluso, siguen aún siendo vistos a través de YouTube.

Cuando presentó “Toca-Toca” debió cambiar la letra del tema y luego le pasó lo mismo con “Hay que venir al sur”. Al principio decía “Para hacer el amor, hay que venir al sur” y debió cambiarla por “Para enamorarse bien, hay que venir al sur”. Lo calificó después como “una ridiculez”.

Siempre recta, delgada, sinuosa, sexy y con un cuerpo envidiable para cualquier modelo. “Me niego a los quirófanos y a las inyecciones, me parece un horror que las adolescentes les pidan a sus padres implantes de siliconas para sus cumpleaños. Yo, para mantenerme así, nado desde hace tres años”, explicó en la entrevista para Guinzburg.

Un día incómodo para ella fue el 13 de abril de 1984. Fue vestida con un gran traje de fiesta, lista para el show de baile, cuando le informaron que para una de las secciones del programa debía entrevistar a la madre Teresa de Calcuta.

Sintió vergüenza por presentarse con lentejuelas y todo tipo de lujos, pero no tuvo tiempo para cambiarse. ¿Cómo hablar frente a una monja que vendría a hablar de pobreza?.

La santa no le dio ni la mano ni  la besó en la mejilla porque venía de un centro de enfermos y no le gustaría contagiar a la presentadora. Raffaella la entrevistó en inglés e iba traduciendo de inmediato.

Al final santa Teresa hizo una plegaria y después Raffaella diría simplemente que los ángeles de la guarda existen.

Raffaella sigue trabajando, participa como jurado en “La Voz Italia” y su sueño ahora es impulsar a nuevas promesas de la canción.

Feliz cumpleaños 75.