LUIS GUILLERMO TROYA Y SU PASIÓN POR LA RADIO

Por Guillermo Romero Salamanca

La primera vez que Luis Guillermo Troya llegó a la radio, estaba extraviado.

Tendría cinco años cuando se soltó de la mano de su mamá, doña Alicia y la emisora que escuchaban en su casa lo encontró. En Radio Reloj, el locutor interrumpió la programación de boleros para decir: “mucha atención….servicio social en Radio Reloj acaba de aparecer el niño Luis Guillermo Troya quién se encontraba extraviado, viste pantalón……….”.

En casa de Luis Guillermo, las noticias, los deportes y la música, llegaban a través de esa cajita, también conocida en aquella época, como el transistor. Eran famosos los Sanyo, Philips y más sofisticados Telefunken.

Siendo hijo único, encontró en la radio su gran compañía, pues luego de la jornada matinal del colegio Sagrado Corazón había muchas horas libres para hacer tareas y concentrarse en las voces y melodías de la amplia oferta de las cadenas RCN, Caracol y Todelar.

Con su padre, el abogado Carlos Rosendo Troya escuchó siempre desde tempranas horas, las muy  selectas voces de Eduardo Aponte, Manolo Villarreal, Armando Osorio Herrera entre muchos y las voces de narradores de ciclismo y fútbol como el campeón Carlos Arturo Rueda, Pastor Londoño, Armando Moncada Campuzano y periodistas de la talla de Jorge Enrique Pulido, Orlando Cadavid, Antonio Pardo, Yamid Amat o el humor con Los Chaparrines, Montecristo, La escuelita de doña Rita y el tocayo Ceballos.

Sumémosle a eso, el talento de Gaspar Ospina, Erika Krum, Fabio Camero, Gilberto Puentes y muchos más en series como Kalimán y Arandú.

La radio en general, entró por el oído pero se quedó en el corazón y la mente de este bogotano, que convertiría en una gran pasión, su admiración por los medios.

Gracias a su padre y acabando el bachillerato con los Salesianos, Luis Guillermo ingresó becado al Colegio Superior de Telecomunicaciones, donde recibió inducción de maestros como Gabriel Muñoz López, Hernán Castrillón, Jorge Adelmo Suárez y Eduardo Pazos. Sus pasantías las hizo a cambio de unas melcochas o confites que llevaba al Radio Centro Todelar de la 14. De esta manera, podía ingresar a las emisoras y ver cómo era que se hacía la radio en Cordillera, Radio Capital, La Voz de Bogotá y Radio Musical donde encontraron la buena acogida de personajes como  el chupo Plata, Alberto Torres Durán y el gran ejecutivo y productor de discos Phillips Édgard Hozzman.

Ellos se encargarían de darnos la oportunidad de salir por primera vez al aire, anunciando los nombres de los ganadores de discos, lo cual constituía un inmenso reto, para el momento.

Cuando falleció su padre, viajó  a San Juan de Pasto, para atemperarse y tratar de sobrepasar el difícil momento.

En la tierra de su progenitor y en medio de la tristeza, Lolita Rey,  una familiar, le trajo la noticia más importante y optimista, contándole que ella hacía trabajo social con el padre Jaime Álvarez, dueño del Centro Nariñense de Radio difusión. Su vida cambió y en poco tiempo se convirtió en figura connotada de la radio, pues narró fútbol, ciclismo, presentó música y se convirtió en un gran lector de noticias en Ecos de Pasto. Al año regresó a Bogotá, pues su mamá se encontraba sola y debió dejar todo, incluso una oferta de R C N pasto.

Ingresó a Radio Sutatenza, pero con el paso de los años, el entonces presidente de Colombia Alfonso López Michelsen le quitó el apoyo del estado a la cadena y monseñor Salcedo, gestor y director del emporio cultural, decidió vender a Caracol, la red nacional de emisoras, dando por culminada una etapa maravillosa de educación y cultura a través de la radio.

Para esta época, Troya había empezado a hacer sus pinitos en televisión y en horario estelar con el noticiero de la noche, dirigido por Cecilia Orozco, Darío Restrepo, Germán Casto Caycedo y la jefatura de redacción de Manuel Prado.

Sin embargo, siempre consideró que la radio era la gran base y fue a buscar al director de noticias de Todelar, en ese entonces Édgar Artunduaga quien ya le había ofrecido puesto meses atrás de acabarse Sutatenza.

Al principio Edgar no quería, finalmente lo reconsideró y empezó otra etapa importante para la vida de este comunicador.

Ya en una radio comercial, Troya tuvo la oportunidad de entrar al noticiero Todelar, con Edgar Artunduaga, Manolo Villarreal, Néstor Morales y otro amplio grupo de periodistas de renombre, en nuestro medio.

A los seis meses, la cadena decidió que Luis Guillermo fuera el director de radio continental, emisora matriz de la cadena básica, al año, director nacional de la cadena incluidas emisoras AM y FM.

La responsabilidad estuvo siempre en velar por el talento y producciones en general del medio de los Tobón de la Roche.

Entre las creaciones, que se recuerdan con gratitud, está el evento de Todelar y Colombia, buenas noticias, dónde Luis Guillermo, paró, con la anuencia del presidente don Bernardo Tobón, la programación de toda la cadena durante una semana, para solo hablar bien de Colombia.

Esto en un momento como el actual, donde los hechos informativos, hablaban muy mal del país.

También un día, decidió hacer una campaña, por los niños de la fundación Cardio Infantil.

Con motivo del primer aniversario de la Z, emisora que esté creo en Bogotá, Cali y Medellín, se hizo una maratón para recaudar ayudas y salvar muchas vidas durante 92 horas y nueve minutos en homenaje a la frecuencia 92.9FM, luego del exitoso evento las directivas de la fundación, bautizaron una habitación con el nombre de la Z.

Así también, unió las emisoras de la cadena, para hablarle a los secuestrados en las montañas donde vivían su cautiverio, a través de “Alas de libertad”, se acompañó con mensajes e información a esos compatriotas privados de su libertad por la fuerza, fue muy satisfactorio dice Luis Guillermo, el reporte de sintonía de muchos de ellos cuando volvieron a la libertad, es el caso de Ingrid Betancourt y el general Mendieta.

Troya se graduó de Comunicador Social y periodista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y la cadena lo nombró director nacional de noticias, imprimiendo le una gran participación a las regiones y con un gran sentido social.

En la dirección del noticiero Todelar, obtuvo varios reconocimientos, entre estos el premio nacional de periodismo Simón Bolívar.

Simultáneo con su trabajo radial, hizo parte como periodista y presentador de los noticieros Tv Hoy, Notivisión y AM PM.

Después y gracias a un llamado de Efraín Páez Espitia se vinculó a la Cadena Melodía, en dónde hizo un gran trabajo noticioso en las mañanas con Gerardo Páez, Gustavo Niño Mendoza y Fernando Calderón España, se lograron niveles muy altos de sintonía, según las encuestas.

Seguidamente fue nombrado director del sistema informático del Canal Capital, con un énfasis en valores y derechos humanos, logró que el noticiero fuera nominado como uno de los mejores informativos locales, en los premios India Catalina.

En la actualidad, dicta clases a las nuevas generaciones periodísticas y considera que la academia, le da la gran oportunidad de invitar a los muchachos a soñar, pero investigando, produciendo y generando estilo propio.

“La radio y su audiencia, reclaman buenos contenidos y más participación. En la medida en que se trabaja y se produce un programa, el oyente premia con su fidelidad”, concluye.

Ahora que ya el mundo va en la radio digital el gran reto es la generación de contenidos.

Hay que generar mística en los equipos de trabajo, se debe recurrir a la eficiencia, que en términos de economistas, significa ser creativos y sacarle el mejor partido a los recursos que se tienen en las empresas e igualmente pensar en grande.

 

 

 

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