Por: Rubén Darío Arcila – Rubencho.

El Teide, un pedazo de Marte en la tierra. En este Parque Natural de Tenerife encontramos instalado en su refugio a Chris Froome quien, igual que el volcán, manda recaditos de fuego al Tour de Francia con sus explosivos pedalazos del pasado Giro.

El británico camina en estos días sobre la peligrosa lava de un pronunciamiento del TAS – La NASA de deporte mundial – lo que neutralizaría su viaje marciano hacía el quinto Tour. Froome se entrena sobre una carreterita estrecha, ganando metros entre viñas primero y enormes bosques de pino canario después, hasta llegar a la entrada del Parque Nacional donde, de repente, todo cambia. La vegetación desaparece por completo, el terreno se ennegrece por momentos y pasas de tu tierra conocida a un paisaje lunar por conocer.

El keniata blanco se sostiene frente al escándalo del doping como una roca estratificada retorciéndose y sosteniéndose de forma inverosímil con el magnífico cono volcánico justo detrás. Por ahora, su potenciómetro sigue sin estar en la tierra: está en otro mundo.

De esta forma , una curva tras otra, el británico va ganado tiempo y altura, con la verde densidad de los bosques que tiene alrededor pero, de un momento a otro, cuando quede solo y rechazado, se dará cuenta de la espectacular aridez que lo rodea. Niebla y nieve pronostican un fuerte temporal para el Sky inglés. Recomendación: recogerse, evitar desplazamientos en las laderas de esta “Montaña Mágica”, y si hay tormentas eléctricas desenchufen todos los electrodomésticos, incluidos inhalador y vaporizador. Salud.

Volcan TEIDE foto EL ESPAÑOL