Por: Rubén Darío Arcila M – RUBENCHO.

Cada mañana en el África, un impala se despierta; sabe que deberá correr más rápido que el león, o este lo matará. Cada mañana en el África, un león se despierta; sabe que deberá correr más rápido que el impala, o morirá de hambre. Cada mañana del Tour de France, cuando sale el sol, y no importa si eres un león o un impala, mejor será que te pongas a correr.

Chris Froome Independent.co.uk

El Tour es como la vida misma: tres edades, tres formas de respirar y pedalear en tres semanas- esta vez del 7 al 29 de julio – visitando las extensas orillas del mar , ventarrones, Pavé,  los Pirineos, Alpes para cerrar tocando el cielo de París en el Arco del Triunfo y Campos Elíseos, con los puños apretados. Ganas el Tour y pasas a la inmortalidad.

Arduo y largo es el camino a transitar de la adolescencia a la madurez, pero Nairo a sus 28 años y RigoberTouran en sus 30, están bien esculpidos en la roca de sus músculos para esta versión del 2018. Mejor preparados no pueden llegar.

Seas león, Atapuma, Guepardo, gacela como Gaviria; sprinter, escalador o un simple espectador, tienes que sentir el milagro de estar vivos:  Colombia lleva su propia “Bestia”en las filas del Sky y allí se frenan en seco todas las apuestas, podios imaginarios, duelos por etapas, lucha entre jóvenes y hasta el desafío al cronómetro individual: Egan Bernal, otro indomable Zipa, entra por la puerta grande a la catedral del ciclismo, una verdadera jungla de ambiciones donde el que espabila, pierde.

Ruta del Tour de Francia

Nadie parpadea frente a Froome, ni siquiera en las bajadas; Porte o Tom Dumolin, Bardet o Valverde son hombres de cuidado. Para remates de etapa al sprint hay nueve favoritos encabezados por Gaviría, Kristoff, Cavendish, Greipel, Sagan, Demare, Kittel, Groenewegen, Matthews…puff me da vértigo. Me falta aire para completar la lista. Una locura a más de 70 km por hora.

Un Tour que intentará no dejarse opacar por ese ese canto ruso de verano que es el mundial de fútbol, en plena efervescencia. Los ojos del mundo puestos en el de La Ceja: la trompeta de esa fiera  al embalaje, Fernando Gaviria, retumba a lo lejos anunciando la caza de una presa mayor: primera etapa de Tour y  blusa amarilla de líder. Pero…primero hay que correr.