Telefe estrena serie de acción con elenco colombo argentino

Por Ana Sofía Sierra

Camilo Amores estelarizó Los Briceño y actúo en Narcos, La Ley secreta y El Capo, todas de Netflix.

La nueva producción de Telefe, con un elenco integrado por actores argentinos y colombianos, cuenta una historia basada en hechos reales.  La producción protagonizada por Cecilia Roth, Juan Pablo Shuck y Camilo Amores, se estrena este 20 de mayo.

El drama policial fue primero un libro, escrito por Nahuel Gallotta, bajo el título La conexión Bogotá. Narra los hechos ocurridos en Argentina en el 2001, durante la época conocida como El Corralito, cuando en plena efervescencia política y económica, el país Austral se sumergió en una completa zozobra. Ante el fracaso de los bancos, los clientes volvieron a guardar los bienes en sus casas, y ahí aparece una peculiar banda de ladrones colombianos (roban sin usar una sola arma), nacida en un popular barrio bogotano.

La temporada llena de acción, grabada toda en exteriores, con estándares cinematográficos, llega con 8 episodios, convirtiéndose en una excelente opción para estos días.

Camilo Amores personifica a uno de los bandidos del grupo, trabajo con el cual confirma que es el artista joven colombiano con mayor presencia fuera del país. De hecho, viene de protagonizar Los Briceño y trabajar en El Capo, Narcos y La Ley Secreta, todas de Netflix.

Camilo vivió muchas anécdotas durante los tres meses de rodaje, pero la más intensa fue cuando se enfermó de faringolaringitis y debió grabar sus secuencias más importantes con una temperatura en Buenos Aires de 40 grados centígrados.  Cada momento de esos tres días se fue sintiendo peor físicamente, sin embargo, él realizaba un esfuerzo sobrehumano en cada escena para que no se notara y no afectar el ritmo de la filmación. Consiguió dar lo mejor y al finalizar terminó hospitalizado. La satisfacción que sintió ayudó a curar sus dolencias.   

Este aislamiento social causado por el Covid-19, lo vive en Los Ángeles, donde se está dando tiempo para meditar, escuchar nueva música, hacer ejercicio, cocinar, escribir, tomar fotos de lo que tiene a la mano y ver series.

“Yo tenía incertidumbre de cómo sería el fluir humano mientras grabábamos, en especial en otro país”: Camilo Amores.

CHARLA CON CAMILO AMORES

–¿Cómo logra ser seleccionado para actuar en tan importante producción?

–De manera mágica. Un amigo me dijo que, si le ayudaba a grabar su casting para enviarlo a Argentina, y haciéndolo nos dimos cuenta de que yo también podría tener el perfil para algún personaje de la banda.  Él, generosamente, me ofreció darme el material para que lo intentase, pidiéndome mucha discreción.  

Trabajamos arduamente en las audiciones con Pilar Diaz Quesada, nuestra coach de actuación y llamé a mi representante, Lilo Valencia, para solicitarle ayuda, pues no sabía cómo hacer llegar mi self tape a los directores de casting. Ella dijo que conocía el proyecto y que les propondría verme. Y aceptaron.

Desde ese momento fueron 2 meses esperando, con un llamado a una segunda audición, hasta que uno de los directores del proyecto habló conmigo por videollamada para darme directrices de otras escenas. Cada mañana pensaba en cuánto quería trabajar ahí, y más en Argentina, uno de mis países favoritos. Al fin llegó la llamada de Lilo diciéndome que alistara maletas para Buenos Aires.  Creo que le reventé los oídos con mis gritos.

Tres semanas después aterricé en Buenos Aires. Desde ahí todo fue una intensa y hermosa aventura.

¿Qué cualidades le ve a la producción para que cale entre el público?

–Muchas. Primero es basada en una cultura delincuencial de la vida real que pocos conocen, pero que es de película. Son bandas pequeñas de ladrones de un barrio marginal de Bogotá, sin recursos económicos ni educación. Entrenan meticulosamente, incluso aprendiendo idiomas, para viajar a diferentes países y robar.

En este caso van a Argentina. No usan armas. Roban usando lo que llaman ‘malicia indígena’. En Argentina se topan con el panorama de la crisis del corralito, en el 2001. Una situación también digna de película, que refleja la corrupción política y policial de una nación, con una economía destrozada y con el pueblo ardiendo en llamas.

Otro punto para el éxito, pienso, es el elenco conformado por muy prestigiosos actores de Argentina y destacados artistas colombianos. Y, por último, siento que la magia operó dentro del rodaje. Estábamos muy contentos de estar allí y esa energía genera potencia.

Hay mucha acción y emoción en cada capítulo. Todo fue grabado en locaciones externas, lo cual genera una verdad impactante en la imagen.  

–¿Cuánto tiempo estuvieron grabando?

–Tres meses aproximadamente, con intensidad.

–¿Llegaste con alguna expectativa especial a rodar?

–Yo tenía incertidumbre de cómo sería el fluir humano mientras grabábamos, en especial en otro país. No obstante, todos estos actores tan potentes, que yo admiro tanto, nos abrieron las puertas con generosidad y cariño. Gracias a ello logramos sentirnos cómodos, en confianza., lo cual es un gran plus a la hora de actuar, porque al menos en mi caso, al momento de rodar, en lo único en lo cual yo pensaba era en ser honesto en mis escenas. La actitud de estos grandes me hizo confirmar lo que dijo Héctor Lavoe: ”Es chévere ser grande, pero más grande es ser chévere”.

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