●           Los creadores digitales de esta plataforma están revolucionando la manera en que estudiantes de todo el mundo acceden al conocimiento.

●           Una encuesta revela que en Colombia más del 60% de los padres de familia ven YouTube como una herramienta de aprendizaje para sus hijos.

Cada día se consumen más de 1.000 millones de horas de video en YouTube, el equivalente a más de 114 mil años de contenido. Hoy en día es el segundo motor de búsqueda más utilizado en el mundo después de Google. Entre tutoriales, video ensayos, reseñas de productos, canales de videojuegos, unboxings, y recopilaciones de videos graciosos, esta plataforma tiene algo para cada gusto y persona.

Hoy, cualquier persona del mundo con una conexión a internet puede acceder al conocimiento bajo demanda; es decir, lo que quieran, cuando quieran y cómo quieran. Entre tanta variedad, no es extraño que allí se esté gestando una revolución en la forma en que miles de personas aprenden un nuevo idioma, historia, conceptos de arquitectura o incluso pasos de baile.

Esto, gracias a canales como CrashCourse, Pascu y Rodri, OverSimplified, AcademiaPlay, entre otros, que han ido más allá de ser una ayuda para reforzar materias escolares y se han convertido en valiosas herramientas pedagógicas a través de formatos innovadores y frescos.

EL CASO DEL PROFE RÍOS

Quizás el caso más conocido para América Latina es el del caleño Julio Alberto Ríos Gallego, más conocido como ‘Julioprofe’. Los métodos de enseñanza, amenos y efectivos, de este ingeniero civil le han valido el cariño y aprecio de millones de niños y jóvenes en la región que encontraron una manera de aprender varias de esas lecciones que durante décadas han sido el ‘coco’ de la educación primaria y secundaria: las matemáticas.

Tan solo cinco años después de que ‘Julioprofe’ abrió su primer canal en la plataforma, en 2014, su proyecto fue reconocido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como una de las diez innovaciones educativas de mayor impacto en América Latina. Esto no es una exageración. Con más de cuatro millones de suscriptores en su canal, es difícil pensar en una persona en todo el continente cuyas clases lleguen a más personas.

Según un estudio sobre los retos de la crianza en la era digital, realizado por el centro de investigaciones Pew Research, casi el 90% de los padres creen que a través de esta plataforma de videos sus hijos pueden aprender nuevas cosas, y 3 de cada 4 la ven como una forma de exponer sus hijos a otras culturas.

En Colombia, la tendencia es menos marcada. Según una encuesta realizada a 178 colombianos por NatuMalta, una marca cuya máxima es cuidar a quienes cuidan de otros, el 32% de los padres asegura que es una forma de educar a sus hijos, otro 30% cree que tiene el potencial de serlo, mientras que el 38% restante considera que no es así.

Lucía Beltrán, una youtuber colombiana conocida por su contenido en redes en el que hace pedagogía y difusión de diferentes aspectos del feminismo contemporáneo bajo el nombre de ‘La Mona Soy Yo’, explica: “Vemos como son cada vez más los menores que ingresan a esta red para divertirse, pero también aprender. Ellos no solo buscan la solución a sus tareas por Google sino también por YouTube. Allí, la información puede ser más llamativa y didáctica, explicada en un video en vez de leer varias hojas de un texto académico”.

Como vocera de la Escuela de Youtubers, ‘La Mona’ resalta la capacidad de los creadores de contenidos para influenciar a las personas, no sin antes hacer algunas aclaraciones sobre la responsabilidad que esto trae consigo. “Los contenidos en YouTube pueden llegar en poco tiempo a diferentes partes del mundo y a todo tipo de personas sin distinción de edad. Los youtubers son esos amigos a través de la pantalla que, para muchos chicos, son un modelo a seguir. Teniendo esto en cuenta, estamos frente a una gran herramienta que, usada de manera responsable, puede transmitir y enseñar, prácticamente, todo tipo de cosas”.

Julioprofe no es el único en su clase. Hoy en día, canales como el de él han demostrado que YouTube puede ser una herramienta disruptiva en el mundo, que más allá de entretener, ha puesto en las manos de niños, adolescentes y adultos una oportunidad de aprender con algunas de las mentes más creativas de la actualidad.

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