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El alcohol y otras dos clases de sustancias aceleran el envejecimiento del cerebro

Un estudio pionero, que sin duda despertará polémicas, revela que el consumo de tres clases de sustancias acelera el envejecimiento del cerebro.

Cada clase de sustancias es capaz por sí sola de provocar ese envejecimiento cerebral prematuro. Y cada clase lo hace por una vía molecular distinta. Uno de esos tres grupos es el de las bebidas alcohólicas. Otro es el de los opioides, en el cual algunas de las sustancias más dañinas son la heroína y el opio. El tercer grupo es el de los estimulantes, en el cual algunos de los más dañinos son la cocaína, las anfetaminas y la nicotina (presente en el tabaco).

El estudio lo ha realizado un equipo liderado por los doctores Bruno Kluwe-Schiavon, Gabriel Fries y Consuelo Walss-Bass, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston (UTHealth), en Estados Unidos.

El equipo de investigación analizó tejido cerebral de 58 donantes con trastornos por consumo de alcohol, opioides y/o estimulantes para evaluar patrones diferenciales de envejecimiento utilizando relojes epigenéticos especializados diseñados específicamente para tejidos cerebrales. A diferencia de estudios previos que se basaban en marcadores de envejecimiento epigenético más generales, esta investigación empleó herramientas específicas para el cerebro (DNAmClockCortical, CerebralCortexClockcommon y PCBrainAge) para proporcionar una evaluación más precisa del envejecimiento neural.

«Nuestro estudio es el primero en investigar el envejecimiento cerebral acelerado en trastornos por consumo de sustancias utilizando relojes epigenéticos específicamente diseñados para tejidos cerebrales», explica el Dr. Kluwe-Schiavon. «Este enfoque nos permitió capturar aspectos únicos del proceso de envejecimiento en el cerebro que podrían haberse pasado por alto con métodos más generales».

Los investigadores se centraron en la corteza prefrontal dorsolateral, una región cerebral fundamental para la toma de decisiones y el control ejecutivo que es particularmente vulnerable a la adicción. ¿Podría esta vulnerabilidad específica explicar por qué las recaídas son tan comunes incluso después de largos períodos de abstinencia? Al examinar tejido cerebral post mortem y realizar sofisticados análisis de expresión génica, el equipo identificó firmas moleculares específicas asociadas con el envejecimiento acelerado en cada una de esas tres clases de sustancias (alcohol, opioides y estimulantes).

El hallazgo potencialmente explica por qué las personas con trastornos por consumo de tales sustancias a menudo experimentan enfermedades relacionadas con la edad de inicio temprano.

Uno de los hallazgos más significativos del estudio fue que diferentes sustancias parecen acelerar el envejecimiento cerebral a través de vías biológicas distintas. En el trastorno por consumo de alcohol, los investigadores encontraron expresión alterada de genes involucrados en la fosforilación de proteínas, transducción de señales y función sináptica glutamatérgica. Para el trastorno por consumo de opioides, la regulación transcripcional, el neurodesarrollo y los procesos inmuno-inflamatorios emergieron como impulsores clave del envejecimiento acelerado. El trastorno por consumo de estimulantes mostró patrones distintos relacionados con el estrés oxidativo, respuestas a la hipoxia y vías de adhesión celular.

La Dra. Walss-Bass enfatiza la importancia de estos hallazgos: «Hemos descubierto que el envejecimiento acelerado en los trastornos por consumo de sustancias no es un proceso uniforme. Cada sustancia parece secuestrar el ritmo natural de envejecimiento del cerebro a través de mecanismos moleculares únicos, aunque algunas vías son compartidas entre diferentes tipos de sustancias».

A pesar de las diferencias entre sustancias, la investigación identificó algunos mecanismos biológicos comunes en todos los trastornos por consumo de sustancias. La neuroinflamación, el estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial parecen desempeñar papeles cruciales en el envejecimiento acelerado independientemente de la sustancia específica utilizada.

«Nuestro análisis integrador sugiere que la función mitocondrial, la central energética de la célula, es fundamental para mantener la homeostasis energética celular y regular las respuestas al estrés oxidativo», señala el Dr. Gabriel Fries. «Cuando el consumo de sustancias interrumpe estos procesos, puede acelerar el envejecimiento biológico del tejido neural».

Los hallazgos de este estudio tienen profundas implicaciones para la salud pública, la medicina de adicciones y los enfoques de tratamiento. Si el consumo de sustancias induce envejecimiento biológico prematuro, debería verse no meramente como una elección conductual sino como un acelerador de la neurodegeneración.

«Lo que llamamos recaída puede ser a veces el agotamiento cognitivo de una corteza prematuramente envejecida», sugiere el Dr. Kluwe-Schiavon. «Esta perspectiva cambia cómo pensamos sobre el tratamiento de la adicción y la recuperación».

La investigación abre la puerta a un nuevo campo que los autores describen como «la psiquiatría del envejecimiento en jóvenes». En países como por ejemplo México, con una creciente población juvenil afectada por el consumo de sustancias, ¿estará comenzando una epidemia silenciosa de deterioro cognitivo prematuro? El estudio reclama investigaciones longitudinales que sigan a los individuos a través de la abstinencia, recaída, remisión y deterioro, así como paneles integradores de biomarcadores que combinen metilación, expresión génica y neuroimagen.

Si bien el estudio proporciona valiosas perspectivas, los investigadores reconocen varias limitaciones, incluyendo el tamaño de muestra relativamente pequeño y el diseño transversal, que limita las interpretaciones causales. Teniendo en cuenta todo esto, hacen un llamamiento a la realización de nuevas investigaciones con cohortes más grandes y diseños longitudinales para confirmar sus hallazgos y dilucidar más a fondo los mecanismos del envejecimiento acelerado provocado por el consumo de una de esas tres clases de sustancias.

El estudio se titula “Deciphering the molecular basis of accelerated biological aging in substance use disorder: Integrative transcriptomic analysis”. Y se ha publicado en la revista académica Genomic Psychiatry. 

Textos y fotos: www.elmundoalinstante.com

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