Aunque Colombia se ha posicionado como uno de los países líderes en América Latina en inteligencia artificial, con una Política Nacional de IA, marcos normativos emergentes y una hoja de ruta definida desde el Estado, ese liderazgo aún no se traduce de manera consistente en el uso real de estas tecnologías por parte de empresas, instituciones públicas y ciudadanos.
Esa es una de las principales conclusiones de un estudio elaborado en el marco de la Alianza por la Innovación Tecnológica (AIT), que analiza el estado actual de la inteligencia artificial en el país y los desafíos que marcarán su futuro inmediato. El documento, titulado “IA en Colombia: análisis del entorno, desarrollo, regulación y perspectivas”, ofrece un diagnóstico integral del ecosistema nacional y plantea alertas.
El informe señala que el debate nacional sobre inteligencia artificial ha estado concentrado principalmente en la regulación y los principios éticos, mientras persisten brechas estructurales en conectividad, infraestructura tecnológica, formación de talento, bilingüismo digital y apropiación social. Este escenario se refleja en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2025 (ILIA 2025), en el cual Colombia alcanza un puntaje total de 55,84 sobre 100, ubicándose en el grupo de países adoptantes de la región.
“El país ya dio un paso clave al definir reglas y política pública. Ahora el desafío es mucho más concreto: cómo hacer que la inteligencia artificial llegue a las empresas medianas, a los territorios, a la educación y al Estado, y se convierta en una herramienta cotidiana para mejorar productividad y servicios”, señaló Erick Rincón, miembro de la alianza y director del TIC Tank de la Universidad del Rosario.
Más allá del diagnóstico, el estudio advierte que el principal reto de Colombia en inteligencia artificial no es normativo, sino de coordinación, capacidad institucional y ejecución. Se plantea como prioritario fortalecer la articulación entre las entidades responsables de la política de IA, evitar la fragmentación regulatoria y avanzar hacia mecanismos efectivos de coordinación intersectorial y territorial. En este marco, subraya la importancia de implementar instrumentos como evaluaciones de impacto algorítmico y auditorías sociotécnicas con criterios de proporcionalidad y gradualidad, de modo que no se conviertan en barreras operativas para la adopción tecnológica.
El documento también recomienda implementar una matriz nacional de seguimiento y monitoreo, con indicadores claros por dimensión, que permita medir avances reales, identificar brechas, comparar resultados en el tiempo y ajustar las políticas con base en evidencia. Asimismo, subraya la necesidad de fortalecer las capacidades técnicas del Estado, tanto para adoptar soluciones de inteligencia artificial como para supervisar su uso, mediante formación especializada, herramientas de evaluación y recursos institucionales adecuados.
La inversión estructural en educación y talento ocupa un lugar central dentro de las líneas de acción propuestas. El estudio plantea incorporar pensamiento computacional, ciencia de datos e inteligencia artificial desde la educación básica, ampliar la formación técnica y el reentrenamiento laboral, y reducir las brechas territoriales, sociales y de género que hoy limitan el acceso y la apropiación de estas tecnologías.
Todo lo anterior, advierte el informe, debe apoyarse en condiciones habilitantes como conectividad, acceso a servicios de computación en la nube, apertura a infraestructura digital robusta y bilingüismo técnico, además de una integración transversal de la protección de datos personales, la ciberseguridad, la ética y la gestión de riesgos, como base para garantizar confianza y uso responsable de la inteligencia artificial.
“Además de presentar un diagnóstico, el estudio propone una hoja de ruta para pasar del diseño normativo a la ejecución. Regular no es suficiente si no se acompaña de pedagogía, incentivos y una articulación efectiva entre actores públicos y privados”, agregó Felipe Torres, miembro de la alianza y director de ATREVIA Colombia.
Este análisis es el primer insumo público de la Alianza por la Innovación Tecnológica (AIT), una iniciativa multisectorial integrada por ATREVIA, ASOTIC, Asociación BPrO, Biz Nation, HubSpot, Grupo ASD y el TIC Tank de la Universidad del Rosario, que busca aportar evidencia, promover el diálogo y construir propuestas concretas para que la inteligencia artificial deje de ser una promesa técnica y se convierta en una herramienta de impacto real para el desarrollo del país. En este rol, la Alianza se posiciona como un agente articulador que contribuye a una adopción responsable de la inteligencia artificial, alineada con la regulación, sin frenar la competitividad del ecosistema.
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