Categories: Lo NuevoSocial

El poder de la solidaridad

Por Eduardo Frontado Sánchez

El pasado 24 de junio de 2026 quedará grabado en la memoria de todos los venezolanos. Un movimiento telúrico sacudió gran parte del país y nos recordó, en apenas unos segundos, lo vulnerables que somos frente a la naturaleza. Sin embargo, también dejó al descubierto algo mucho más esperanzador: la extraordinaria capacidad de solidaridad que aún existe entre nosotros.

Como persona con discapacidad motora que utiliza una silla de ruedas para desplazarse, evacuar mi edificio durante el sismo representó un enorme desafío. Mientras el piso parecía moverse bajo mis ruedas y los objetos caían dentro del apartamento, mis vecinos reaccionaron de inmediato.

Uno de ellos asumió un riesgo que nunca olvidaré. En medio del temblor decidió acompañarme en el ascensor para ayudarme a salir del edificio. Aunque los protocolos indican que no debe utilizarse durante un sismo, nuestras circunstancias hacían de esa la alternativa más rápida y segura. Gracias a su valentía y a la solidaridad de toda la comunidad, hoy puedo contar esta historia.

Después del terremoto, el miedo a las réplicas hizo que mi madre y yo decidiéramos permanecer fuera del edificio. Una vez más, los vecinos demostraron que la empatía no necesita discursos. Organizaron un espacio común, sacaron sus vehículos y algunos incluso pasaron la noche dentro de ellos para acompañarnos y brindarnos tranquilidad.

Aquel gesto me hizo reflexionar sobre el verdadero significado del poder.

Durante años hemos asociado el poder con cargos, posiciones o autoridad. Sin embargo, ese día comprendí que el auténtico poder se manifiesta cuando somos capaces de servir a los demás, de tender una mano sin esperar nada a cambio y de actuar pensando en el bienestar colectivo.

La naturaleza nos recordó que no tenemos el control de todo, pero también nos enseñó que las diferencias desaparecen cuando la condición humana ocupa el primer lugar. En medio del miedo no existieron colores políticos ni intereses particulares; solo personas ayudando a otras personas.

Venezuela atraviesa momentos complejos y todavía muchas familias enfrentan las consecuencias de este desastre. No obstante, también quedó demostrado que existe un país profundamente humano, dispuesto a acompañar, proteger y reconstruir.

Ojalá no esperemos una nueva tragedia para recordar que el bien común siempre será más importante que cualquier diferencia.

Porque, al final, el verdadero poder no está en el cargo que ocupamos, sino en las acciones que realizamos por los demás. Y esa, quizás, sea la mayor lección que nos dejó aquel 24 de junio: lo humano sigue siendo nuestra mayor fortaleza y lo distinto continúa siendo aquello que, lejos de separarnos, puede unirnos como sociedad.

También puede leer:

admin

Share
Published by
admin

Recent Posts

Arde Tolima, Terremoto peruano, Nueva cúpula, Envejece Cuba y Juliana Guerrero en titulares del 21 de agosto

*El Mundo* *Un sismo de magnitud 7.2 se registró este jueves a la 1:00 pm, según el Instituto…

5 horas ago

Gobierno Nacional define la nueva cúpula de las Fuerzas Militares de Colombia

El reordenamiento estratégico prioriza el regreso de oficiales con experiencia operativa y la reestructuración del…

13 horas ago

Desde este sábado 22 de agosto llegan las emociones de la Vuelta a España

Desde este sábado 22 de agosto hasta el próximo 13 de septiembre, los aficionados al…

13 horas ago

Del huerto europeo a Colombia: el viaje de más de 10 mil kilómetros de una manzana

El viaje comienza en un huerto europeo y termina en el estante de una tienda…

14 horas ago

Juan Caicedo conquista Europa con dos títulos consecutivos en BMX Freestyle

Durante seis décadas, Vans ha acompañado el desarrollo de la cultura del skate y el…

18 horas ago

Las propuestas de las ciudades capitales al para acelerar la reconstrucción y proteger la economía tras el terremoto

La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) presentó al Gobierno Nacional una agenda de seis propuestas…

18 horas ago