Después de la Misa del Jueves Santo, el primer día del Triduo Pascual, la Iglesia tiene como costumbre guardar al Santísimo Sacramento y hacer un monumento para resaltar la Eucaristía y exponerla de una manera solemne para la adoración de los fieles.
Además, en algunos países existe la devoción de visitar siete monumentos distintos durante la noche del Jueves Santo y la mañana del viernes, como un modo de acompañar al Señor en el que fue su recorrido previo a la Pasión.
Es un tiempo de adoración y agradecimiento a Jesús, en el que podemos acompañarle en la Oración del Huerto la noche en que fue entregado. También es una oportunidad para agradecer a Jesús los dones de la Eucaristía y del sacerdocio, que instituyó aquella noche santa.
Los que visitamos los monumentos estamos también invitados a hacer una oración de reparación por el abandono con que frecuentemente se le deja en el Sagrario y la poca frecuencia a la Santa Misa y Comunión.
Se acompaña al Señor en la soledad y sufrimientos en el Huerto de Getsemaní, se recuerda los insultos que recibió en las casas de Anás, Caifás, Herodes, Pilato, en el Calvario y se le acompaña en el silencio del sepulcro.
También puede leer:
En la décima edición del Premio Antonio Restrepo Barco, la mayor distinción sobre familia en…
Asistir a un festival es una experiencia intensa: largas jornadas de pie, multitudes, cambios de…
Con motivo del Día Internacional de los Estudios Clínicos, MSD resaltó el potencial que tiene…
En apenas 13 días de ejecución, el Ciclo I de Vacunación contra la fiebre aftosa…
A pocas semanas de su lanzamiento, el nuevo sencillo “Mándale una carta a tu marido”…