Oswaldo Suárez Sánchez fue uno de los destacados compositores colombianos que participó activamente en la creación de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (SAYCO). Junto con otros reconocidos músicos de la época, entre ellos Jorge Olaya, impulsó la iniciativa de proteger los derechos de los autores y compositores colombianos, quienes en aquel entonces carecían de una adecuada protección legal para sus obras.
La preocupación por la defensa de las letras y melodías nacionales llevó a numerosas conversaciones entre Jorge Olaya y Oswaldo Suárez, de las cuales surgieron los principios fundamentales para la creación de una organización destinada a salvaguardar el derecho de autor. Así nació la idea de constituir la Sociedad de Autores y Compositores Colombianos (SAYCO).
Con el propósito de formalizar este proyecto y presentarlo ante el Congreso de la República para su estudio y aprobación, Jorge Olaya y Oswaldo Suárez convocaron a una importante reunión en la que participaron grandes figuras de la música colombiana, entre ellas Lucho Bermúdez, Pacho Galán, José Barros y Rafael Campo Miranda, además de otros destacados autores y compositores provenientes de distintas regiones del país. Aquella asamblea marcó el nacimiento de lo que hoy se conoce como la gran familia musical colombiana bajo el nombre de SAYCO.
Vida y trayectoria artística
Oswaldo Suárez Sánchez nació en Barranquilla en 1913 y falleció en Medellín en 2005, a los 92 años de edad. Fue compositor, intérprete, guitarrista y pianista, formado académicamente en la Escuela de Bellas Artes de Barranquilla durante la década de 1930. Su talento artístico también se extendió al canto, actividad que le permitió alcanzar reconocimiento dentro y fuera del país.
Entre sus composiciones más destacadas se encuentran los porros “Medio Paso” y “El Negrito Fino”, obras que alcanzaron gran popularidad en 1946 gracias a las interpretaciones de la Orquesta Emisora Atlántico Jazz Band, bajo los arreglos y la dirección del maestro Pacho Galán.
Provenía de una familia profundamente vinculada a la música. Su padre, Israel Suárez, era intérprete de piano y acordeón, mientras que su madre, Ana Luisa Sánchez, cultivaba el canto aficionado de bambucos y pasillos. Su hermana, Zoila Suárez, desarrolló una destacada carrera artística, grabando temas románticos en Estados Unidos y Panamá, además de compartir giras con figuras de la talla de Estercita Forero y Carmencita Pernet.
Paralelamente a su actividad musical, Oswaldo Suárez ejerció el oficio de joyero fino. Asimismo, fue padre del reconocido compositor e intérprete Gabriel Romero y del grande de la promoción discográfica Alberto «el gordo» Suárez.
Formación musical
Su formación académica estuvo orientada por el maestro Juan José Guerrero, quien fortaleció los conocimientos musicales que Oswaldo ya había adquirido de manera empírica. Durante su paso por la Escuela de Bellas Artes compartió espacios con futuros referentes de la música colombiana, como Pacho Galán y Rafael Campo Miranda, además de recibir enseñanzas de destacados maestros como Alejandro Barranco, Pedro Biaba, Guido Perla, Luis Felipe Sosa y el propio Juan José Guerrero.
Una vez graduado como maestro de música, inició una activa participación en las emisoras Atlántico y Unidas, las cuales contaban con radioteatros y orquestas propias. Durante este período llegó incluso a reemplazar temporalmente a Guillermo Buitrago en el programa nocturno de La Voz de la Patria, en Barranquilla.
Carrera en Medellín y proyección internacional
Posteriormente se trasladó a Medellín, ciudad en la que continuó desarrollando su carrera artística. Allí conformó, junto a Antonio Ríos y Roberto Valencia, el reconocido Trío Indoamérica, agrupación que alcanzó gran popularidad gracias a sus presentaciones en emisoras como La Voz de Antioquia, Emisora Claridad y La Voz de Medellín, así como en importantes clubes sociales de la ciudad.
El repertorio del grupo incluía boleros, rancheras, bambucos, pasillos, pasodobles y tangos. Oswaldo Suárez se desempeñó como primera voz y guitarrista principal. Tras la salida de algunos integrantes, el trío fue reorganizado con la incorporación de Julio Gómez y Carlos Villegas, integrantes del dueto Gómez y Villegas.
Su reconocida calidad interpretativa como bolerista le permitió actuar junto a las orquestas de Gil Díaz y “El Pollo” Salazar, agrupaciones de gran prestigio en Medellín. Sin embargo, uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en 1956, cuando el célebre cantante mexicano Alfonso Ortiz Tirado se presentó en La Voz de Antioquia. La orquesta acompañante contrató a Oswaldo Suárez como corista y telonero, experiencia que marcó un importante impulso para su trayectoria artística.
Al finalizar esa temporada, participó en una gira internacional junto al reconocido artista mexicano, recorriendo Argentina, Chile, Uruguay, Perú y varias ciudades colombianas. Esta experiencia le abrió nuevas oportunidades profesionales, permitiéndole continuar su carrera entre Chile y Argentina, países donde realizó diversas grabaciones y consolidó su prestigio artístico.
Legado
La vida de Oswaldo Suárez Sánchez estuvo dedicada a la música, tanto desde la creación como desde la interpretación. Su aporte a la consolidación de los derechos de autor en Colombia, materializado a través de la fundación de SAYCO, constituye uno de sus mayores legados para las generaciones de compositores colombianos. A ello se suma una destacada trayectoria artística que dejó importantes obras musicales y una huella imborrable en la historia cultural del país.
También puede leer:
*El Mundo* *Nuevo balance este 3 de julio tras los terremotos en Venezuela: suben a…
*El Mundo* *A ocho días del doble terremoto, rescatistas internacionales siguen removiendo escombros en La…
Tras 51 días continuos e ininterrumpidos de trabajo en campo, culminó con éxito el ciclo…
El team de Caracol Sports, conformado por Goga Ruiz, Santiago Botero y JJ Osorio, está…
Los partidos de la Selección Colombia durante la fase de grupos del Mundial no solo…
Por Gabriel Ortiz Pasaron las elecciones y retornaron con todo ímpetu la venalidad y corrupción,…