Categories: DeporteLo Nuevo

El motor de la bicicleta también necesita mantenimiento y buen trato

Por Carlos Cantor Beltrán www.biciurba.com

La bicicleta recibe mantenimiento porque sabemos que puede dañarse; el ciclista muchas veces espera a dañarse para acordarse de que también necesita mantenimiento.

Hay una costumbre bastante extendida entre quienes montamos bicicleta: somos extraordinariamente cuidadosos con la máquina y bastante descuidados con quien la conduce.

Antes de salir revisamos las llantas, los frenos, la cadena, los cambios, la presión de aire y hasta ese pequeño ruido que apareció ayer y que, según nosotros, “no es nada”. Pero al ciclista nadie le revisa las piernas. Ni la espalda. Ni las rodillas. Ni la cadera. Mucho menos el corazón.

El urbano es particularmente curioso. Se levanta, se viste, monta la bicicleta y arranca. No hay calentamiento, no hay preparación muscular y, cuando llega a destino, tampoco hay estiramiento. La única técnica que desarrolla con verdadera disciplina es intentar no sudar la camisa. Y cuando eso fracasa, aparece el plan B: una muda de ropa en la mochila.

El ciclista de fin de semana tampoco se queda atrás. El sábado prepara la bicicleta, llena los termos, compra unas barras, unos bananos, quizá algo de panela y aparece puntual para salir con “el equipo”. Y comienza la aventura: 80, 100, 120 kilómetros o los que determine el entusiasmo colectivo.

Todo muy bien organizado, excepto por un pequeño detalle: nadie parece haber preparado al ciclista. Porque una cosa es tener una bicicleta preparada para recorrer 100 kilómetros y otra muy distinta es tener un cuerpo preparado para hacerlo.

La medicina deportiva lleva años diciendo que el ejercicio debe progresar de manera gradual y que el entrenamiento no debería limitarse a una sola capacidad. La OMS recomienda para los adultos entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada —o su equivalente vigoroso— y ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana.

Es decir, pedalear sirve muchísimo, pero pedalear no lo resuelve todo. El cuerpo del ciclista es una máquina bastante más sofisticada que una bicicleta de 21 cambios. Cada pedalazo involucra músculos, tendones y articulaciones que trabajan miles de veces durante una salida. Rodillas, tobillos, caderas, columna lumbar, cuello, hombros y hasta las manos reciben una carga repetitiva.

Y ahí empiezan los problemas cuando confundimos entusiasmo con preparación. Las lesiones por sobreuso son frecuentes entre los ciclistas. La literatura médica señala especialmente molestias en rodillas, cadera y zona lumbar, y relaciona buena parte de estos problemas con incrementos bruscos de carga, técnica, posición y otros factores individuales.

La rodilla, por ejemplo, no entiende de grupos de WhatsApp ni de retos personales. Si el cuerpo no está preparado para aumentar de repente la distancia o la intensidad, probablemente terminará cobrando la factura. Y la factura puede llegar precisamente cuando uno está orgulloso de haber completado esos kilómetros que nunca había entrenado.

Por eso el calentamiento no debería ser visto como una pérdida de tiempo. Unos minutos de movilidad y activación antes de comenzar pueden ser una forma sencilla de decirle al organismo: “señores, vamos a trabajar”.

Y después viene otro asunto que solemos olvidar: la recuperación. Terminar una rodada, bajarse de la bicicleta y dirigirse directamente a la ducha, al almuerzo o a la cerveza de celebración puede ser una tradición muy arraigada, pero no necesariamente una buena estrategia de recuperación. El organismo necesita alimentación adecuada, hidratación, descanso y, dependiendo del nivel de exigencia, trabajo específico de movilidad, fuerza y recuperación.

También hay que hablar de alimentación al ciclista urbano que vive corriendo contra el reloj y suele resolver el desayuno con cualquier cosa, el almuerzo con lo que aparezca y la cena con lo que quede, luego se pregunta por qué está cansado.

Y el ciclista deportivo puede caer en el extremo contrario: creer que una barra de proteína, un suplemento o una bebida “especial para deportistas” compensará una alimentación desordenada, no necesariamente.

Las recomendaciones de nutrición deportiva destacan la importancia de cubrir adecuadamente las necesidades de energía, carbohidratos, proteínas y líquidos antes, durante y después del ejercicio. Para quienes entrenan con mayor volumen, la alimentación debe responder a la carga real de trabajo y, cuando se necesita una estrategia personalizada, lo sensato es acudir a un profesional de nutrición deportiva.

Y aquí aparece otro capítulo poco simpático: tabaco, alcohol y drogas. No tiene mucho sentido entrenar para mejorar la capacidad cardiovascular y después someter al organismo a sustancias que hacen justamente lo contrario. El tabaco aumenta el riesgo cardiovascular y perjudica el transporte de oxígeno; el consumo excesivo de alcohol también incrementa diversos riesgos para la salud, y conducir una cicla embriagado o drogado es penalizado por las normas de tránsito, además de poner al”suicida” en un altísimo riesgo de un accidente.

Dicho en lenguaje BiciUrba: no podemos ponerle gasolina de mala calidad al ciclista y esperar que funcione como una bicicleta de competencia. También debemos aprender a escuchar el cuerpo. Un dolor que aparece repetidamente no es necesariamente “parte del entrenamiento”. Puede ser una señal de que algo está mal: la carga, la técnica, la posición sobre la bicicleta, la fuerza muscular o simplemente que necesitamos descansar.

Y aquí la bicicleta también tiene responsabilidad. Una mala adaptación entre máquina y ciclista puede contribuir a molestias y lesiones, aunque la ciencia también advierte que no existe una única medida mágica de “bike fit” capaz de explicar todos los dolores. Cada cuerpo es diferente.

Finalmente, para quienes hacen ciclismo deportivo o recorridos exigentes, un chequeo médico especializado periódico no debería ser considerado una exageración. La evaluación previa a la práctica deportiva permite identificar antecedentes y condiciones cardiovasculares, musculoesqueléticas y otros factores que pueden afectar la seguridad del ejercicio.

Porque aquí está el asunto fundamental: la bicicleta puede cambiarse; las rodillas no vienen con repuestos en la caja de herramientas. Podemos limpiar la cadena, lubricar los cambios, ajustar los frenos, inflar las llantas y consentir nuestra bicicleta todo lo que queramos. Y debemos hacerlo, pero antes de revisar la máquina, hay que revisar al ciclista.

Calentar, fortalecer, alimentarse bien, hidratarse, descansar, controlar las cargas, escuchar el dolor, evitar el tabaco y las drogas, moderar —o mejor evitar— el alcohol y hacerse controles médicos cuando corresponda no son exigencias para convertirse en campeón.

Son simplemente formas razonables de conseguir algo mucho más importante: seguir pedaleando durante muchos años. Porque al final, la bicicleta tiene cadena, cambios y frenos, nosotros solamente tenemos un cuerpo, y ese sí que no se consigue en una tienda de bicicletas.

También puede leer:

admin

Share
Published by
admin

Recent Posts

Entre el sábado 17 y el domingo 25 de octubre de 2026 se llevará a cabo el Clásico RCN Sistecrédito

En atención a la emergencia que vive Colombia tras el terremoto del pasado 10 de…

3 horas ago

De una fiebre aparentemente común a una emergencia médica: así es la enfermedad meningocócica

Fiebre, dolor de cabeza, cansancio o malestar general suelen asociarse con enfermedades frecuentes y en…

3 horas ago

Ramiro Meneses invitado de lujo a MasterChef Celebrity 2026

Ramiro Meneses, uno de los ganadores de MasterChef Celebrity más queridos por los televidentes, regresó…

3 horas ago

Natalia Ángel, Sube petróleo, Nicolás Maduro, Ayudas y Alci Acosta en titulares del 31 de agosto

*El Mundo* *El petróleo se dispara por la escalada entre EEUU e Irán y la…

4 horas ago

Expresión del derecho a la libertad religiosa

Por Hernán Alejandro Olano García. El juez quinto Laboral del Circuito de Bogotá, vía sentencia…

13 horas ago

Carlos Pinzón: el periodista social de Colombia

Por Guillermo Romero Salamanca Ahora cuando pasan tragedias nacionales como terremotos, incendios, e inundaciones por…

16 horas ago