En su cuarto comunicado, la Fundación Colombiana de Periodismo, con motivo de la celebración del día del periodista el 4 de agosto, asegura que la Ley que creó el día, “reconoce la categoría profesional de quienes acrediten su actividad como periodistas para efecto de la debida protección laboral y social. Lo anterior es letra ilegible, o moribunda. La paga salarial es precaria y desigual para la mayoría de los periodistas profesionales. La industria de los medios de comunicación genera utilidad cuantiosa, que no se redistribuye, o traslada justamente a quienes procesan la materia prima de la información”.

De igual manera dice que esta celebración, debe contribuir a la creación de un perfil del periodista colombiano a imagen y semejanza del periodista Antonio Nariño.

MANIFIESTO:

Una Ley declarativa

Con el resaltado COMUNÍQUESE Y CÚMPLASE, el 15 de diciembre de 2004, el gobierno nacional expidió el decreto que puso en vigencia la Ley 918, aprobada por el Congreso de la República. El objeto: adopción de normas legales para la protección laboral y social de la actividad periodística a fin de garantizar su libertad e independencia profesional.

La 918, ratificó que el ministerio de Educación es la autoridad competente para reconocer: títulos universitarios; revalidación, convalidación; y, títulos de instituciones extranjeras. Sin duda, académicamente se han logrado avances en la formación profesional de los periodistas y comunicadores, no así, en el conocimiento y habilitación para ejercer con libertad e independencia.

La convulsa Colombia de hoy, deja al descubierto que el periodismo y los periodistas no oficiamos debidamente en defensa del interés común: es necesario dejar de ser gregarios; actuar como fiscales y no como jueces; con apego a la verdad; y, sin matrícula partidista.

La Ley en mención, reconoce la categoría profesional de quienes acrediten su actividad como periodistas para efecto de la debida protección laboral y social. Lo anterior es letra ilegible, o moribunda. La paga salarial es precaria y desigual para la mayoría de los periodistas profesionales. La industria de los medios de comunicación genera utilidad cuantiosa, que no se redistribuye, o traslada justamente a quienes procesan la materia prima de la información.

La 918 también fijó el cuatro de agosto como Día del Periodista y Comunicador, para conmemorar la primera publicación de la Declaración de los Derechos del Hombre, hecha por don Antonio Nariño. Esta celebración asocia la fecha a su figura y a su desempeño como periodista. Es decir, creó para los periodistas colombianos un paradigma de la libertad y borra cualquier equivoco que pudiera existir sobre la naturaleza de la profesión y sobre sus relaciones con el poder.

La de Antonio Nariño fue una vocación templada en el horno de las cárceles, de su lucha por la libertad y en el ejercicio de un periodismo crítico, fiscalizador del poder y al servicio de toda la sociedad.

Con todo este potencial pedagógico, la celebración del día del periodista el 4 de agosto, debe contribuir a la creación de un perfil del periodista colombiano a imagen y semejanza del periodista Antonio Nariño.

Bogotá, D.C., agosto 4 de 2018