Recibir un diagnóstico de cáncer es, sin duda, uno de los momentos más difíciles para cualquier paciente y su familia. En Colombia, la magnitud de este reto de salud pública es cada vez mayor. De acuerdo con el reciente reporte de la Cuenta de Alto Costo (CAC), en el país hay más de 651.000 personas conviviendo con la enfermedad. Tan solo en el último año de análisis, se reportaron 62.000 casos nuevos, lo que evidencia un incremento del 5,41% frente al periodo anterior.

A la carga emocional de este diagnóstico se suma un enorme desgaste operativo y logístico: las listas de espera y los extensos tratamientos de radioterapia. El panorama es crítico si se tiene en cuenta cuáles son las principales afecciones de los colombianos. Según la CAC, el 26,34% de los nuevos tumores invasivos en mujeres corresponde a cáncer de mama, mientras que el 25,90% en hombres es cáncer de próstata. Hoy, un avance tecnológico promete aliviar drásticamente la carga sobre estos pacientes.

El paradigma tradicional de la radioterapia en Colombia está dando un giro gracias a la llegada de sistemas de alta precisión que transforman el flujo clínico. Se trata de una tecnología que hace que los tratamientos sean más eficaces y rápidos: Mientras que una sesión convencional podía tardar hasta 25 minutos, los nuevos equipos permiten administrar el tratamiento guiado por imágenes de alta calidad en menos de 10 minutos.

A nivel clínico, esta velocidad y precisión milimétrica permite aplicar una técnica llamada hipofraccionamiento. En términos sencillos, los médicos ahora pueden administrar dosis más altas y seguras de radiación por sesión, reduciendo contundentemente el número de veces que el paciente debe ir al hospital. Para los pacientes con los tipos de cáncer más frecuentes en el país, el alivio es inmenso: en los tratamientos de cáncer de mama, los protocolos pueden pasar de 30 a solo 10 sesiones, y en cáncer de próstata, de 35 a 25.

El impacto local en Bogotá

En Colombia, esta revolución en la calidad de vida de los pacientes ya es una realidad gracias a la Clínica Los Nogales en Bogotá. Tras la modernización de su área de oncología con el sistema Halcyon de Varian ( compañía de Siemens Healthineers), la institución se posiciona a la vanguardia en el país para optimizar radicalmente sus tiempos de atención y borrar los cuellos de botella.

A la fecha, el equipo médico de la clínica ha logrado tratar exitosamente a 90 pacientes utilizando este avanzado acelerador lineal. Uno de los mayores impactos clínicos para los pacientes colombianos se evidencia en los tiempos de tratamiento: mientras que históricamente una sesión podía llegar a tomar 25 minutos, en la actualidad se realiza en un promedio de apenas 10 minutos. Esta nueva eficiencia operativa le permite a la clínica proyectar la atención de hasta 110 pacientes diarios, cubriendo de manera fluida una jornada extendida desde las 6:00 a.m. hasta las 10:00 p.m.

Un hito de equidad en salud para Latinoamérica

El avance tecnológico en la Clínica Los Nogales se suma a un movimiento regional sin precedentes. Este mes de abril, Latinoamérica alcanzó la histórica marca de 100 sistemas Halcyon instalados, un hito que se celebró con la instalación número 100 en el prestigioso Hospital Santa Marcelina en Brasil.

«Nuestra misión es transformar el cuidado del cáncer haciéndolo accesible, preciso y humano. Lograr 100 instalaciones en la región significa que miles de pacientes latinoamericanos ya no tienen que someterse a largos tiempos de espera ni a tratamientos extenuantes. Estamos redefiniendo la experiencia del paciente para que el tratamiento se adapte a su vida, y no su vida al tratamiento», concluye Humberto Izidoro, Director General para Latam de Varian, una empresa de Siemens Healthineers.

Además de sus profundos beneficios clínicos y psicológicos para el paciente, el diseño de este sistema también representa un alivio para la sostenibilidad del sistema de salud colombiano, ya que su funcionamiento consume hasta un 70% menos de energía en comparación con los equipos de radioterapia tradicionales.

Con estas innovaciones, la lucha contra el cáncer en Colombia da un paso firme hacia un futuro donde la tecnología de punta garantiza que el paciente, y su tiempo, sean el centro de todas las decisiones médicas.

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