Por Gabriel Ortiz

Al presidente Petro no se le escapa nada, sí de intervención indebida e ilegal en política se trata. La mínima oportunidad es tierra abonada para violar las normas que lo conduzcan a buscar un triunfo legal o turbio que aprovechen sus huestes para apoderarse de nuestra patria, nuestro pueblo y nuestro gobierno.

Ahora ha querido utilizar el duelo que afronta Colombia, su gente, su Fuerza Aérea y su población que anhela una paz que la saque del narcotráfico y las guerrillas en que Petro militó para el infortunio general.

El accidente del Hércules C-130 de la FAC, lo ha tomado como su gran triunfo político y acusatorio para fustigar de quienes manejan la Fuerza Aérea, a los Estados Unidos quien nos lo obsequió, para quienes lo fabricaron con toda la técnica y para las víctimas que en él viajaban. Nada se diga del gobierno anterior y de los miembros de la Fuerza Aeroespacial que tiene a su cargo estas aeronaves.

Casi no se entera de lo ocurrido en Puerto Leguízamo, ni sobre las 69 víctimas y 57 heridos. No sabía que la pista aérea es una de las peores de Colombia, porque este gobierno, el de Petro, la tienen abandonada. Tampoco sabe que el 50% de los equipos aéreos requieren urgente mantenimiento, porque él recortó el presupuesto y estimuló la corrupción.

El gobernante todo lo vuelve fiesta. Su intervención en política lo lleva a denigrar de cuanto acontece, a los gobiernos anteriores y a los que puedan venir. Solo expresa vocabularios de odio y crítica para salvar su pellejo de la multitud de críticas que llueven a su malograda gestión.

En su último consejo de ministros del martes, quiso desconocer las gestiones del ministro de Defensa y el comandante de la FAC a quienes culpó de haber recibido los Hércules que Estados Unidos donó en el 2019 a Colombia. Calificó de vejestorios a estos aparatos, que son los aviones más seguros del mundo, dotados con equipos de robusta potencia para las labores que les encomiendan.

Su ignorancia lo llevó a expresar que eran chatarra sin mantenimiento. El comandante, un oficial con toda la experiencia y conocimiento, lo dejó sin palabras, cuando demostró todo lo contrario que había acotado Petro. Seguramente sus días hayan empezado a contarse ante esa valentía.

La aparición de la caja negra del Hercules, empezará a revelar las causas del trágico accidente, cosa debe tener en vilo y zozobra a Petro, si aflora la aparición de drones en el espacio, u otras armas de la subversión.

Entre tanto, hay que alabar y resaltar la labor de los habitantes de Puerto Leguízamo, por su valiente y efectiva acción para rescatar a las víctimas del accidente aéreo. Juntaron toda su voluntad y fortaleza para buscar, rescatar y trasladar a los heridos y muertos en camillas, en sus brazos y motos hasta el pequeño hospital y algunos vehículos que fueron apareciendo.

Qué diferencia entre la labor, de una comunidad que, sin buscar recompensa acude al rescate de las víctimas, y un ejecutivo que busca catástrofes para actuar políticamente en busca de votos.

BLANCO: La valiente posición de la USO, para defender a Ecopetrol, antes de que el mandamás de la Casa de Nariño, la destruya.   

NEGRO: La falta que hace a Colombia, la gran periodista y escritora Lucy Nieto de Samper. Siempre exhibió gran sabiduría y análisis en su columna de El Tiempo. Paz en su tumba.

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