
Por Gabriel Ortiz
Tras 56 años el valor civil ha dejado de existir en nuestro país, ante la cantidad de violaciones a la Constitución y las leyes, que por borbollones han cometido diferentes gobernantes que irresponsablemente han actuado en política, para sostenerse o lucrarse.
Para no ir tan atrás, vale la pena echar un vistazo a lo que han sido los 46 meses de Petro en el poder. Podría decirse que no ha pasado un día sin que haya atropellado el orden.
Ha utilizado sectores de nuestra población para escapar a las normas, vengan de donde vinieran. Ha embadurnado con pingües decisiones cuanto su gobierno ha encontrado, sin otros propósitos que los de repartirse las prebendas que aportan la corrupción y el despilfarro.
No ha pasado un solo día, sin que sus públicos o escondidos alborotos, hayan dejado descansar a los entes de control, y muy especialmente a la Registraduría General de la Nación.
Él y sus obsecuentes y sumisos servidores y asesores han querido manejar -a su manera- y entorpecer los procesos electorales durante los 46 meses que anidan en la Casa de Nariño. Denuncian, sin respaldo alguno, vicios y malos manejos electorales. Quieren imponer vericuetos que tuerzan el desarrollo de los debates, a su favor.
Esta vez, ha censurado los resultados de las votaciones para Congreso. Le parecieron mal contados los sufragios y no tuvo sonrojo, ni siquiera sofoco para reclamar más votos producto de su deshonrosa y abusiva participación en política.
Luego lanzó pullas y falsas acusaciones contra quienes estuvieron en el debate electoral, hecho que desaprobaron los partidos y quienes limpiamente desarrollaron los conteos.
En los años 70, durante las elecciones entre Rojas y Pastrana, el entonces Presidente Carlos Lleras Restrepo, fue sancionado por el Procurador Mario Aramburo, quien lo enjuició por participar en política. Tuvo que pagar una multa y su hoja quedó manchada. Eran otras épocas: un país mucho más limpio, sin asomo de compra de votos, con todas las libertades para sufragantes, jurados y testigos. Una nación que contaba con el inquebrantable Valor Civil y talante moral de un procurador general de la nación: el doctor Mario Aramburo Restrepo.
Algo va de aquellos 70 a los 26 años de estos dos siglos.
Hoy las cosas buscan montarse en los propósitos de un politiquero-populista que intenta mantenerse en un mandato desordenado, brutal, desolador, corrupto y sin talante moral Ese que busca entorpecer nuestra Patria con una violencia e inseguridad interminable, financiando protestas y mingas indígenas y de otros sectores, que hoy pregonan que a Petro no lo han dejado gobernar. ¿Y Cómo podría hacerlo quien permanece viajando, pegado al twitter X, despilfarrando los fondos del Estado y engañando a toda una nación?
Tenemos por fortuna 14 fórmulas presidenciales para restaurar el Talante moral y el valor civil que se nos han escapado.
BLANCO: El ojo que anuncia Estados Unidos con su Dirección de Inteligencia, a las organizaciones criminales internacionales, al ELN y las Farc, por la inseguridad que representan para el mundo.
NEGRO: Definitivamente el niño Kevin, murió por falta de los medicamentos, no por caer de una bicicleta, como siguen insistiendo Petro y Jaramillo, quienes nos dejaron sin salud.
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