Mientras el mercado editorial sigue inundado de promesas de dietas rápidas, fórmulas milagro y cuerpos ideales, un nuevo libro irrumpe con una propuesta incómoda pero necesaria: dejar de ver la alimentación como un problema que se corrige y empezar a entenderla como una experiencia profundamente humana.

Se trata de Come libre, la primera obra de la nutricionista colombiana Katherine Giraldo Garcés, quien plantea un giro en la conversación sobre salud y bienestar al cuestionar una idea instalada durante décadas: que el peso es únicamente una cuestión de disciplina individual. Su apuesta no es ofrecer una dieta más, sino desmontar el enfoque que ha dominado la industria del “wellness” y abrir una conversación más amplia sobre cómo, por qué y desde dónde comemos.

“La libertad con la comida no empieza cuando haces todo bien, empieza cuando dejas de castigarte por no hacerlo”, afirma la autora, quien ha construido su enfoque desde la experiencia clínica y personal, acompañando a personas que viven en constante tensión con su cuerpo y su alimentación.

Lejos de las recetas o los planes restrictivos, el libro propone entender que la forma de comer está atravesada por factores biológicos, emocionales y sociales. Desde ahí, invita a abandonar la lógica de la culpa y la restricción para construir una relación más consciente con la comida, en un momento en que muchas conversaciones sobre salud siguen reduciendo el bienestar al tamaño corporal.

La obra llega en un contexto donde el debate sobre la salud ha evolucionado, pero sigue cargando viejas narrativas. Mientras los medicamentos para la pérdida de peso toman protagonismo en el debate público, Come Libre invita a hacerse una pregunta más profunda: ¿qué pasa con la relación que hemos construido con la comida, con el cuerpo y con las exigencias que aprendimos a obedecer sin darnos cuenta?

En ese escenario, Come Libre empieza por donde pocas conversaciones sobre alimentación comienzan: la empatía. Antes de hablar de qué comer, Katherine Giraldo G invita a mirar con compasión la historia que cada persona ha construido con la comida, el cuerpo, las emociones y las exigencias que aprendió a cumplir sin darse cuenta.

Con ciencia, experiencia clínica y reflexión, el libro propone ir más allá de las soluciones rápidas. No promete resultados inmediatos; ofrece una transformación más profunda: dejar de pelear con la comida y con el cuerpo, reconocer las narrativas impuestas por la cultura de la dieta y empezar a construir una relación más libre y consciente con la alimentación.

El lanzamiento del libro se realizó en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, donde se espera que este título abra conversación no solo en lectores, sino también en profesionales de la salud, educadores y tomadores de decisiones interesados en replantear la forma en que se aborda la nutrición hoy.

Más que un manual, Come libre es una invitación a cuestionar lo aprendido y a construir una relación propia con la alimentación. Como resume una de sus ideas centrales: comer libre no es comer perfecto, es comer en paz. 

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