En un sector que ha evolucionado significativamente en los últimos años hacia una mayor inclusión, historias como la de Melany Barrera, directora de Obra en AyC, se convierten en una de las pocas mujeres que lideran obras de gran escala en el país. 

Con 24 años de trayectoria en la compañía, Melany no solo ha diseñado y edificado infraestructuras imponentes, sino que ha construido una carrera profesional con propósito, demostrando que la pasión y una visión humana pueden redefinir los paradigmas de la industria.  

Melany Barrera, directora de Obra en AyC

Cuando Melany llegó a AyC en el 2002, como practicante del Sena –siendo Tecnóloga en Construcción–, tenía solo 19 años. De nueve aprendices, fue la única que consolidó su permanencia, una muestra temprana de su inquebrantable determinación. Este espíritu curioso y «echado pa’lante» la llevó a apasionarse por cada etapa del proceso constructivo, aprendiendo de diferentes directores de obra y asumiendo cada nuevo reto con entusiasmo. 

Además, la construcción no fue un destino casual para ella; es una pasión que lleva en la sangre gracias a su abuelo, quien fue maestro de obra y sembró en ella una vocación que crecería con el tiempo. Desde su práctica hasta su ascenso, Melany ha pasado por procesos de estructura, acabados y urbanismo, siempre con un rotundo «sí» y una inmensa disposición para todas las tareas.  

Hoy, la presencia de mujeres en la compañía es relevante, sobre todo en áreas directivas y administrativas con un 59% y 70% de participación respectivamente. Con más de tres décadas en el sector, Arquitectura y Concreto ha sido testigo de una evolución significativa en la representación femenina, impulsada por políticas internas de equidad y la generación de nuevas oportunidades en todos los niveles de la organización.  

En la actualidad, Melany lidera equipos de hasta 400 empleados en obra, y su enfoque va más allá de los planos y el concreto. «Hacer una dirección de obra no es solo estar pendiente de la parte técnica, es sobre todo un acompañamiento humano profundo», afirma Melany. «No se trata de quién sabe más, sino de quién tiene la verdadera vocación de acompañar a las personas, de enseñar y de construir en equipo». Ella enfatiza la importancia de la empatía, comprendiendo que la autoridad se ejerce con respeto, no con aspereza.  

Su filosofía de liderazgo es un espejo de la cultura organizacional que AyC promueve, basada en el mérito y el desarrollo integral, donde las mujeres desempeñan un papel fundamental. 

La audacia ha sido su sello. «El miedo nunca me paralizó, ni tampoco el qué dirán. Siempre pensé en el proceso, no en el resultado. El verdadero regalo está en cada paso que das», afirmó Melany. Esta filosofía la llevó a un logro destacado en 2024, cuando uno de sus proyectos, Terrazas del Río, un complejo de 563 apartamentos en Envigado, Antioquia, fue galardonado con cinco estrellas en atención y experiencia al cliente dentro de la compañía. Un hito que refleja su visión integral de la construcción y el estándar de calidad que AyC busca en todas sus obras. 

Desde sus inicios como aprendiz del Sena hasta alcanzar uno de los cargos más exigentes en la construcción, la trayectoria de Melany es un testimonio vivo del compromiso de AyC con la equidad y el desarrollo de talentos como el suyo. 

“Historias como la de Melany reflejan la evolución que vive la construcción en Colombia. En Arquitectura y Concreto creemos en el talento sin etiquetas y continuaremos trabajando para abrir más espacios donde las mujeres puedan liderar, tomar decisiones y transformar el sector con su mirada.”, concluyó Francisco Martínez, presidente de AyC. 

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