La longevidad y el bienestar se han convertido en prioridades globales, pero los modelos actuales de atención a personas mayores no logran responder a sus expectativas. La más reciente edición del Global Consumer Health Survey 2025 de EY, firma líder mundial en servicios de consultoría y auditoría, revela una población que desea vivir más tiempo y mejor, apoyada en soluciones digitales que impulsen su autonomía, bienestar y conexión con sus cuidadores.

Hoy, los adultos mayores enfrentan un sistema fragmentado, difícil de navegar y poco adaptado a sus necesidades. Casi el 60 % califica el sistema de atención como regular o deficiente —una cifra más alta que la del sistema general (41 %) y de salud mental (49 %), mientras que el 45 % de quienes aún no requieren cuidados anticipan que será difícil orientarse cuando lo necesiten.

Incluso los futuros usuarios de los servicios de atención no confían en que el sistema pueda satisfacer sus necesidades. Persiste la visión de entornos institucionales e impersonales como la principal alternativa para el cuidado, espacios que resultan poco deseables para quienes los requieren.

Desafíos del sistema de cuidado actual

Los resultados de la encuesta —que también recoge la opinión de ejecutivos del sector sanitario en todo el mundo— coinciden en que la desarticulación del sistema de atención dificulta el acceso oportuno a información y servicios, tanto para los adultos mayores como para quienes los cuidan.

Estos hallazgos evidencian que el envejecimiento poblacional exige un cambio de paradigma: pasar de un modelo reactivo, basado en el tratamiento, a uno proactivo, centrado en la prevención, el bienestar y el acompañamiento humano apoyado en tecnología.

Asimismo, los expertos destacan que el sistema actual depende, en gran medida, del trabajo no remunerado de los cuidadores familiares, quienes enfrentan una alta carga laboral y emocional. El estudio revela que el 48 % de los cuidadores encuestados también califica el sistema como extremadamente o muy difícil de manejar.

Uno de cada cinco cuidadores dedica más de 31 horas semanales al cuidado de un ser querido, mientras que la mayoría (80 %) invierte al menos 5 horas a la semana en estas labores. Estas cifras reflejan la creciente presión sobre quienes asumen la responsabilidad del cuidado y la necesidad de brindarles apoyo a través de soluciones tecnológicas que faciliten la coordinación y mejoren su bienestar.

Estas conclusiones ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer el apoyo a los adultos mayores y a sus cuidadores mediante soluciones tecnológicas y modelos de acompañamiento más eficientes. Actualmente, ya existen casos en los que se utilizan herramientas digitales intuitivas para facilitar la coordinación de la atención, reducir la duplicación de gestiones y mejorar el acceso a asesoramiento médico, permitiendo que los cuidadores combinen con mayor eficacia sus responsabilidades.

De esta manera, la tecnología se perfila como un aliado clave para construir sistemas de salud más humanos, sostenibles y centrados en las personas.

Innovación y tecnología: claves para envejecer mejor

En este contexto, el Global Consumer Health Survey 2025 también revela que casi el 75 % de los adultos mayores y futuros usuarios de servicios de cuidado están cada vez más abiertos a la integración de la tecnología en su bienestar diario. Desde herramientas digitales para monitorear la salud hasta sistemas de apoyo en el hogar, estas soluciones permiten un envejecimiento más autónomo, seguro y conectado.

Los consumidores buscan un enfoque centrado en la prevención y la calidad de vida, donde los datos de salud se utilicen para anticipar riesgos, facilitar decisiones informadas y personalizar la atención.

“Actualmente, el adulto mayor no solo busca una vida más larga, sino una vida plena. La tecnología debe convertirse en un aliado que preserve su independencia, promueva su bienestar físico, social y cognitivo, y le permita mantenerse conectado con su entorno y con quienes cuidan de él”, afirmó Andrés Gavenda, Líder de Salud, EY Latinoamérica.

Entre las soluciones más valoradas por los consumidores se encuentran:

  • Sistemas de monitoreo remoto y dispositivos portátiles que registran parámetros de salud.
  • Asistentes digitales que facilitan la toma de medicamentos y la organización de citas médicas.
  • Programas de atención domiciliaria que combinan supervisión médica y apoyo en actividades diarias.
  • Herramientas de educación y orientación para cuidadores que alivian la carga física y emocional del cuidado.

Los expertos del sector coinciden en que la integración de estas soluciones requiere no solo innovación tecnológica, sino también un diseño centrado en el usuario —accesible para todas las personas— y un ecosistema que conecte a proveedores, cuidadores y pacientes en tiempo real.

Un sistema más humano y sostenible

El estudio concluye que el envejecimiento saludable requiere una visión integral, donde la tecnología, la prevención y la atención centrada en la persona sean los pilares de un sistema más resiliente.

Las organizaciones que adopten esta transformación no solo estarán preparadas para atender a una población que envejece, sino también para construir un modelo de salud más humano, equitativo y sostenible.

“Estamos en un punto de inflexión en el que la tecnología puede redefinir el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores. Las soluciones digitales deben servir para conectar, no para reemplazar; para acompañar, no para aislar. Ese será el verdadero indicador de progreso en los sistemas de salud del futuro”, concluyó Andrés Gavenda, Líder de Salud, EY Latinoamérica.

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