Al término del Ángelus, León XIV reiteró su cercanía al país afectado por el violento terremoto que ha causado, hasta ahora, más de 1400 víctimas. El Pontífice elevó sus oraciones por los fallecidos, renovó su cercanía espiritual a los familiares, al tiempo que agradeció y alentó a quienes trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia.
Por Vatican News
Una vez más el Papa León XIV ha manifestado su cercanía y solidaridad a Venezuela, duramente golpeado por el doble terremoto del pasado 24 de junio que afectó sobre todo al estado costero de La Guaira. Al término del Ángelus, mientras aumenta el número de víctimas y se registran nuevas réplicas en el centro del país, el Papa, elevó al cielo su oración por la población.
Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia.
Hablando en español, el Pontífice agradeció también la valiosa labor de los socorristas que se volcaron a las calles para liberar a las personas atrapadas entre los escombros: “Así mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia”.

Solidaridad en el Consistorio
También ayer por la tarde, al término de los trabajos del Consistorio extraordinario con los cardenales de todo el mundo, León XIV, antes de pronunciar el discurso de clausura, manifestó su solidaridad y la de todos los cardenales con la población de Venezuela y aseguró sus oraciones:
Antes de pasar a la reflexión final deseo expresar nuestra solidaridad, la mía y la de todo el Colegio Cardenalicio, con la población de Venezuela, duramente afectada por el violento terremoto de estos días. Aseguramos nuestras oraciones por las víctimas, por sus familias y por todos aquellos que sufren las consecuencias de esta tragedia. Encomendamos también al Señor a todos aquellos que participan en las labores de socorro y pedimos que no falte la solidaridad de la comunidad internacional hacia esa querida nación».
El pasado 25 de junio, Vatican News informó sobre el aporte económico de 100.000 euros que, a través de la Limosnería Apostólica, el Papa León XIV envió a Venezuela para las ayudas humanitarias necesarias en medio de la tragedia que viven las zonas afectadas en el centro del país. Según el reporte de las autoridades, la cifra ya supera los 1.400 fallecidos y 64.000 desaparecidos.

Jornada de oración por Venezuela convocada por la CEV
Ante esta tragedia, la Conferencia Episcopal Venezolana convocó a una Jornada de Oración para este domingo 28 de junio por las víctimas, los heridos, las familias y las comunidades que han sufrido los estragos de los terremotos, “para que la oración compartida sea un bálsamo que mitigue las angustias y encienda la esperanza en cada hermano y hermana que sufre”, manifestaron en un comunicado.
“Ante este lamentable suceso, elevamos nuestras fervientes oraciones al Padre de las Misericordias por el eterno descanso de los fallecidos. Imploramos el consuelo divino para sus familiares y allegados, y pedimos la pronta recuperación de todos los heridos. Nos solidarizamos de manera especial con los habitantes de las zonas más afectadas en Caracas, La Guaira, Puerto Cabello, Morón, Tucacas y demás regiones impactadas, donde el dolor y la incertidumbre se hacen sentir con mayor fuerza”, expresaron los obispos.
Fuerza en el consuelo de Dios
En Caracas, el nuncio apostólico, arzobispo Alberto Ortega Martín, compartió un video difundido en los medios locales que el Santo Padre estaba informado y seguía de cerca la situación. El prelado rezó por las víctimas y exhortó a toda la población a encontrar fuerzas en el consuelo de Dios”.
“También es el momento de la caridad y la solidaridad; es el momento de ayudar a todas las víctimas, a todos los damnificados. Hay que hacerse presentes a través de gestos concretos con la cercanía y la caridad del Señor”, exhortó el nuncio.

El Mensaje después del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas:
Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia. Así mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia.
Doy ahora la bienvenida a todos ustedes, romanos y peregrinos, agradeciéndoles por haber venido incluso con este calor.
Saludo a los fieles de la diócesis de Kumba, en Camerún y a todos aquellos de otros países.
Saludo a los jóvenes religiosos Camilianos; a los grupos parroquiales de Priolo Gargallo, Avola, Regalbuto y Bari; a los scouts de Rovereto y a los chicos de Mestrino, de la diócesis de Padua, que recibieron la Primera Comunión y la Confirmación.
¡Les deseo a todos un feliz domingo! Y nos vemos de nuevo mañana con motivo de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.
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