Por Óscar Javier Ferreira Vanegas

Triste noticia para la familia SAYCO, y el folclor nacional, la partida de este plano terrenal, del gran maestro de nuestra música, Héctor Ochoa Cárdenas, considerado uno de los grandes compositores de Colombia. Tuve el privilegio de conocerlo, ser su amigo, y compartir con él, un puesto en el Consejo Directivo de Sayco.

Aprendí de él su ejemplo, vocación por el bambuco y los ritmos tradicionales de Colombia, y su inmenso amor por las tradiciones populares, especialmente de su bella Antioquia, de la cual fue su hijo más orgulloso, portando el sombrero Aguadeño, el carriel y el machete, símbolos de los arrieros nobles y emprendedores. De niño aprendió a querer la música andina, ya que su padre, el compositor Eusebio Ochoa Isaza, autor del bambuco “El profesor de canto” e integrante de la recordada Lira Antioqueña, le enseñó a amar nuestra música. El maestro Héctor nació en la Capital de la Montaña, en Medellín el 24 de julio de 1934. Su padre fue su maestro, y estudió guitarra y música de cuerdas, y a los 15 años fundó el «Trío de Oro», con quienes debutó en La voz de Antioquia, realizando su primera producción discográfica.

Su composición «Bendito amor», fue grabada en 1962, por el tenor Víctor Hugo Ayala, que se convirtió en un éxito radial. En ese año grabó en su voz algunos temas modernos. Pero la música pasó a un segundo plano, para dedicarse a su actividad como banquero en su tierra natal. Se jubiló en 1982, dedicándose plenamente a la composición musical.

Su obra “Muy antioqueño”, es un verdadero himno para los paisas. Extendió su corazón creativo para cantar “Muy colombiano”, y “Canta tiple”, además de expresarse con temas románticos como «Ayer y hoy», “La nostalgia”, “Lo mejor de mí”, “Tú, lo mejor de todo”, “Después que me olvidé de ti”, “Pase lo que pase”, “Volvé maestro”, “Ella es mi reina”, “Orgullosamente mujer”, “El amor no acaba”, “Aprendiendo a vivir” y, por supuesto, su obra maestra “El camino de la vida”.

El vals «El camino de la vida» se estrenó el 19 de noviembre de 1983, en el llamado Recinto Quirama del Carmen de Viboral, Antioquia, interpretada dueto Arboleda y Valencia. Su letra diciente del trasegar existencial, y su nostálgica y pegajosa melodía, se impregnó en el corazón antioqueño y luego se expandió rápidamente por todo el pais.

“El camino de la vida” fuera elegida en 1999 como la Canción Colombiana del Siglo XX, en una convocatoria de la Cadena radial RCN y el sello disquero Sonolux, en 1999. Para el historiador musical Jaime Rico Salazar, “El camino de la vida» tomó vuelo de cóndor y es mucha la gente que en el país y por fuera de él quieren cantarla. Todo solista, dueto, trío o grupo musical que se respete debe tenerla en su repertorio. Hasta en las ceremonias matrimoniales han reemplazado el primer baile de la pareja por «El camino de la vida».

El maestro Héctor Ochoa Cárdenas, recibió múltiples distinciones, en reconocimiento a sus grandes méritos artísticos y profesionales, entre ellas «La lira de Oro» Sayco, la «Orden de la Democracia» del Congreso de la República, el «Escudo de Oro de Antioquia», la Medalla Alcaldía de Medellín, y el gran homenaje realizado por el Festival de Música Andina Colombiana Mono Núñez en 2023. El maestro Ochoa fue incluído en octubre de 2015 en el Salón de la Fama de Compositores Latinoamericanos, con sede en Miami.

El camino de su vida llegó al final, pero se abren las puertas del amor eterno y la inmortalidad. Un gran aplauso a su vida, su ejemplo y gran legado musical que nos enaltece, a sus compañeros de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, SAYCO.

También puede leer: