Por Óscar Javier Ferreira Vanegas
Con mucha tristeza recibimos la noticia de la partida de la gran maestra de la música colombiana SONIA BAZANTA VIDES, conocida como TOTÓ LA MOMPOSINA, quien falleció en la población mexicana de Celaya, a la edad de los 85 años. La cantante y bailarina oriunda de Talaigua, población perteneciente a Mompox, Bolívar, visitaba a su hija Angélica y sus nietos, cuando se produjo su deceso.
Nació el 15 de agosto de 1948 en Talaigua, Bolívar, población que pertenecía a Mompox, y desde muy niña debió huir con su familia en medio de la lucha fratricida partidista, pues su familia era liberal. Entonces comenzó una verdadera hégira que los llevó a Villavicencio, Barrancabermeja y, por último a Bogotá, dónde se alojaron en el barrio Restrepo, pues su padre era zapatero y encontró el sitio perfecto para ejercer su actividad.
Durante su adolescencia, Totó y su familia conformaron un grupo musical que rápidamente empezó a ganar reconocimiento, y la casa de la familia se convirtió en un epicentro de la música folclórica de la costa caribe, donde llegaban grandes personajes como José Barros, Leonor González Mina, Aníbal Velásquez, Pacho Galán, Luis Enrique Martínez y Los Gaiteros de San Jacinto.

Su talento fue fulgurante y ampliando los escenarios.
Su herencia musical era manifiesta, desde el abuelo Virgilio Bazanta, su abuelo, que dirigía la banda de Magangué y tocaba el clarinete; Daniel, su padre, era percusionista; y su madre Livia, cantora y bailarina. Su debut lo hizo en el espacio de televisión «Acuarelas costeñas», que se transmitía en vivo todos los sábados. Totó la Momposina comenzó a ser reconocida y apoyada por la Alcaldía de Bogotá, logrando realizar varias giras internacionales, entre ellas a París, donde permaneció por cinco años, estudiando Historia de la música, Coreografía y ritmo en la Universidad de la Sorbona. Entre tanto realizaba su espectáculo musical, haciendo giras por ciudades europeas, Polonia, Suecia, Yugoslavia y la Unión Soviética.
Por invitación de Gabriel García Márquez, Totó formó parte de la delegación de Colcultura, que se hizo presente con su música en la ceremonia de entrega del premio Nobel de literatura en 1982. Gabito se ufanó de recibir el premio en medio de cumbias y vallenatos.
Luego del evento, Totó se matriculó en La Sorbonne para estudiar historia de la danza, coreografía, ritmo y organización de espectáculos.
En 1987 regresó a Colombia y continuó actuando en múltiples eventos, entre ellos el Festival de la Cumbia, fue invitada por el maestro José Barros, autor de muchas de sus obras más famosas.

En 2006 fue merecedora del Premio WOMEX (The World Music Expo); en 2007 recibió el Premio Nuestra Tierra, como mejor artista folclórica y personaje de la década en la Cultura. En 2011 recibió el Premio Vida y Obra en 2011 del Ministerio de Cultura de Colombia; y en 2013 ganó el premio Grammy a la Excelencia Musical otorgado por la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación.
Por ironías de la vida, al final de su carrera padeció afasia, un trastorno del lenguaje y la comunicación causado por una lesión en las áreas del cerebro responsables de procesarlo y afecta la capacidad de una persona para hablar, escribir, leer y comprender lo que otros dicen.
HONOR Y GLORIA A LA GRAN TOTÓ LA MOMPOSINA, orgullosa de su raza y sus tradiciones, quien nos dejó su noble herencia ancestral en el corazón folclórico de Colombia. Compartimos con ella en la época de los 70, en la Media Torta y televisión, entablando una bella amistad. Dios la recibe en su reino al son de Los Gaiteros y Ramayá.
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