Cada año, el Día Mundial del Cáncer vuelve a plantear una pregunta fundamental: ¿están los sistemas de salud respondiendo realmente a las necesidades de las personas que viven con esta enfermedad? En 2026, la campaña global “Unidos por lo Único” insiste en un mensaje claro: cada experiencia con el cáncer es diferente y requiere una atención que reconozca esa singularidad.

De acuerdo con cifras de la Cuenta de Alto Costo, más de 650.000 personas viven actualmente con cáncer, y cada año se registran alrededor de 62.000 nuevos diagnósticos. A nivel internacional, el Observatorio Global de Cáncer (Globocan), de la Organización Mundial de la Salud, ha señalado que los tipos de cáncer más frecuentes —como mama, próstata, colorrectal, estómago y pulmón— no son enfermedades únicas, sino que agrupan múltiples subtipos con comportamientos distintos.

Durante décadas, el abordaje del cáncer se centró en tratamientos estandarizados, bajo la lógica de que pacientes con el mismo diagnóstico debían recibir terapias similares. Sin embargo, la evidencia científica ha demostrado que dos tumores originados en el mismo órgano pueden ser biológicamente muy distintos, lo que impacta directamente en la respuesta al tratamiento.

“La diferencia está en el ADN del tumor. Conocerlo permite entender cómo se comporta la enfermedad y tomar decisiones clínicas más precisas”, explica Andrés Felipe Aristizábal, Ph.D. en genética, de la Fundación para la Investigación Clínica y Molecular Aplicada del Cáncer, FICMAC. “Cuando esa información no está disponible, el tratamiento se convierte en una apuesta que puede representar disminución de la tasa de supervivencia, así como un impacto negativo en la calidad de vida al paciente”

A través de estudios moleculares y genómicos, hoy es posible identificar alteraciones específicas en el ADN tumoral que ayudan a definir qué terapias tienen mayor probabilidad de éxito y cuáles pueden resultar innecesarias o poco efectivas. Este enfoque, conocido como medicina de precisión, no solo mejora los resultados clínicos, sino que también reduce efectos secundarios.

De acuerdo con Alejandra Toro, presidenta de la Corporación Luz Rosa, movimiento que agrupa a 10 asociaciones de pacientes de Colombia y 47 de América Latina: En una región donde cientos de miles de personas conviven con esta enfermedad, el llamado es claro: diagnosticar a tiempo sigue siendo fundamental, pero comprender el ADN del tumor representa un avance contundente en la elección de tratamientos más efectivos, humanos y alineados con las necesidades reales de los pacientes.

“No conocer las características biológicas del tumor puede conllevar un tratamiento ineficaz. En cáncer, perder tiempo es perder salud”, advierte el doctor Andrés Felipe Aristizábal de FICMAC. “Acceder a un diagnóstico molecular oportuno puede marcar la diferencia entre controlar la enfermedad o permitir que avance”. Iniciar una terapia que no corresponde al perfil biológico del tumor puede generar meses perdidos, mayor toxicidad, así como un desgaste físico y emocional innecesario, tanto para el paciente como para su núcleo familiar.

A pesar de estos avances, el acceso a pruebas moleculares y genómicas no es equitativo en Colombia. Su disponibilidad depende del régimen de aseguramiento, la región de residencia y el momento del diagnóstico, lo que genera brechas importantes entre pacientes y limita la posibilidad de ofrecer una atención verdaderamente personalizada, señala la presidenta de la Corporación Luz Rosa. Para los expertos, cerrar esta brecha es un paso clave para avanzar hacia una asistencia más equitativa y centrada en la persona.

En el marco del Día Mundial del Cáncer, Alejandra Toro, experta en el acompañamiento de pacientes diagnosticados con esta condición en América Latina reconoce que, “la biología única de cada tumor representa una oportunidad de recuperación muy importante. De ahí que progresar hacia una caracterización más profunda del cáncer no es un lujo tecnológico, sino una necesidad de salud pública”.

La campaña de conmemoración 2025-2027, «Unidos Por Lo Único», pone a las personas en el centro de la atención y explora nuevas formas de marcar la diferencia, además de hacer una llamado a pasar de la sensibilización a la acción, tal y como lo expresan los líderes de esta iniciativa global.

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