
Por Álvaro Ayala Tamayo
No somos tan malos como nos hace ver el técnico Néstor Lorenzo, ni tan buenos como nos vendieron el cuento. Para estar en la jugada hay que entender que enfrentamos a Croacia una potencia europea y a Francia, la superfavorita para ganar el próximo título en EEUU.
Si a ustedes les gusta arriesgar parte de su bolsillo, las casas de apuestas y predicciones ubican a los galos en la final. En estos dos partidos amistosos nos dieron un baño de realidad. No olvidemos que faltando tres fechas para el final de la eliminatoria estábamos pasando aceite y casi anhelando, al menos el repechaje. Clasificamos ganándole a Chile, Perú, Venezuela y Bolivia, selecciones que no representan nada en el fútbol.
Nuestro principal rival y a quien más debemos marcar es a Néstor Lorenzo. Le dicen técnico porque eso figura en el contrato, sin embargo, aún no convence a la hora de leer los partidos.
Para que la desagradable historia no se repita y no nos metamos otro autogol, recordemos el pasado mundial de USA 1994. Llegamos como favoritos, terminamos en ridículo y con el asesinato de Andrés Escobar. Creímos que ganaríamos de camiseta y desde el primer partido se descosió. En los dos primeros encuentros, Rumanía ( 3/1 ) y EEUU ( 2/1 ), nos aseguraron el tiquete de regreso sin gloria.
Los entrenadores de Croacia y Francia antes de los respectivos partidos nos metieron el primer gol diciendo que enfrentarían a Colombia, una de las favoritas para ganar la copa mundo. Algunos vendedores de humo como el torpe Lorenzo se tragaron el cuento. No somos favoritos de nada porque no tenemos linaje futbolístico ni jerarquía. Material humano hay. No existe liga con equipos que tengan divisiones inferiores para formar jugadores integrales. Ese déficit es culpa de los dirigentes y técnicos sin fundamentos profesionales.
El fútbol es una de las empresas más poderosas del mundo, que mueve billones de dólares y aquí somos primitivos y folclóricos a ese nivel. Es tan importante el fútbol y representa tanto para una nación, que los franceses acogen a los inmigrantes africanos porque entienden que su nivel deportivo depende de ellos. Francia no sería nada sin negros. Para cualquier francés es más importante Mbappe que Macron. Lastres como los políticos, muchos. Finos, elegantes, carismáticos y generadores de alegría y felicidad: Dembélé, Olise, Konaté, Kanté, etc.
Si no corregimos, como dijo Lucho después del partido, la pasaremos mal. Croacia y Francia nos encendieron las luces de emergencia para recapacitar y poner orden en el equipo. No estamos dos escalones abajo, como dijo Lorenzo. Si así lo considera, váyase y no robe. Incompetente e inútil. Las cabezas que son usted y los dirigentes fallan. Talento y piernas que son los jugadores hay por todo el país.
Lorenzo es un charlatán negociante y desleal dedicado a insistir con jugadores recomendados por dirigentes y empresarios.
Ahora todos le caen a James, el mejor en toda la historia. Goleador de un mundial, campeón de Champions con Real Madrid y figura estelar en el Bayern. Quien contradiga estos hechos que vaya al sicólogo a que le traten la peor enfermedad de los colombianos, la envidia. Para nadie es un secreto que James está sin ritmo porque este año no ha jugado. Ya tiene equipo y le quedan abril y mayo para recuperarse y encontrar ritmo. Nunca en partidos oficiales el 10 ha desentonado. Sin James ni Lucho rinde.
En Portugal rezan para que Cristiano (41), pueda llegar bien. Lo mismo sucede con Modric (41) Dzeko (41), Casemiro (35), Messi (39) y otros más. Por qué nuestro crack James con 34, ¿no puede? Afine James, el país lo necesita y lo espera.
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