El gremio Somos Uno, rechaza los ataques a las estaciones de servicio que se presentan en Nariño, Valle del Cauca y Norte de Santander.
Enviaron un mensaje con carácter de Urgencia a las autoridades competentes para expresar su preocupación por estos hechos que se han perpetrado en las estaciones de servicio.

EL COMUNICADO DE SOMOS UNO
SOMOS UNO, unidad gremial que reúne a FENDIPETRÓLEO NACIONAL y COMCE COLOMBIA, organizaciones que agrupan y representan a los distribuidores minoristas de combustibles líquidos en todo el territorio colombiano — las Estaciones de Servicio —, se dirige con carácter de URGENCIA MÁXIMA a las autoridades competentes, al Gobierno Nacional y al país en general, para expresar su más enérgico rechazo y profunda preocupación ante los recientes y sistemáticos ataques que se están perpetrando contra las instalaciones de las Estaciones de servicio en distintas regiones del país.
De manera especial y prioritaria, manifestamos nuestra alarma ante la situación que se vive en los departamentos del Nariño, Valle del Cauca, Cauca y el Norte de Santander, donde la frecuencia y gravedad de los ataques ha escalado a niveles que amenazan gravemente la operación de la red de abastecimiento de combustibles en estas regiones del país.
I. LAS ESTACIONES DE SERVICIO: INFRAESTRUCTURA CRÍTICA Y SERVICIO PÚBLICO ESENCIAL
Las Estaciones de servicio que conforman la red de abastecimiento del país prestan un servicio público esencial a la comunidad colombiana: el abastecimiento regular, continuo y estable de combustibles líquidos a todos los colombianos.
La red nacional de Estaciones de Servicio representa la columna vertebral del abastecimiento energético cotidiano del país. No hay región, municipio ni comunidad que pueda prescindir de este servicio. Es, en toda la extensión de la palabra, infraestructura crítica de la Nación y, como tal, su protección no admite postergación ni indiferencia.
II.LAS CONSECUENCIAS REALES DE ESTOS ATAQUES
Los recientes ataques contra las instalaciones de las Estaciones de servicio tienen consecuencias directas, inmediatas y de largo alcance sobre el tejido social y económico del país:
- Interrupción del abastecimiento de combustibles líquidos, generando desabastecimiento en regiones enteras y afectando directamente a los ciudadanos, el comercio y los servicios.
- Parálisis del transporte y la movilidad. Sin combustible, no hay transporte de pasajeros ni de carga, no hay cadena de suministro de alimentos, medicamentos ni bienes de primera necesidad.
- Impacto en la seguridad pública. La afectación a la infraestructura de combustibles puede comprometer la operación de servicios de emergencia, fuerzas de seguridad y atención en salud.
III. LLAMADO ENÉRGICO A LAS AUTORIDADES
Como gremio nacional, con voz y representación legítima de los distribuidores minoristas de combustibles en todo el país, exigimos de manera enérgica y urgente que las autoridades actúen con decisión, rapidez y eficacia
- Que se active de manera inmediata un Puesto de Mando Unificado (PMU) en las regiones afectadas, particularmente en Nariño, Norte del Santander, Valle del Cauca y el Cauca, con la presencia y articulación de todas las entidades del Estado con competencia en seguridad, energía y protección de infraestructura crítica.
- Que se desplieguen y refuercen los operativos de seguridad en el perímetro y zonas de influencia de las Estaciones de servicio en las regiones bajo amenaza, haciendo uso de todas las capacidades institucionales del Estado.
IV. UN MENSAJE AL PAÍS
Las Estaciones de servicio son de todos los colombianos. Son el punto de abastecimiento del camión de alimentos, del transportador de pasajeros, del bus escolar, de la ambulancia, de los motociclistas que se desplazan de sus hogares a sus lugares de trabajo.
Atacarlas no es atacar a un gremio o sector. Es atacar a Colombia. Es atacar al ciudadano de a pie. Es poner en riesgo la seguridad alimentaria, sanitaria y económica de todos los colombianos.
Hacemos un llamado a la sociedad civil, a los medios de comunicación, a los líderes comunitarios y políticos, a los organismos de control y a toda Colombia: únanse a este llamado de alerta. La infraestructura crítica de la Nación nos pertenece a todos y entre todos debemos defenderla.
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