La semana del 10 de agosto de 2026 no solo marcó un punto de inflexión en la historia nacional de Colombia, con el fuerte sismo que sacudió al país. También fue la semana en la que se demostró que la solidaridad de los colombianos es tan fuerte que fue capaz de mover los indicadores del consumo masivo: de acuerdo con el más reciente análisis de NielsenIQ (NIQ), empresa líder en inteligencia del consumidor, las ventas de la canasta básica en dicha semana duplicaron su ritmo de crecimiento en volumen de ventas y pasaron de 10.5% en las 13 semanas previas al movimiento telúrico, a un 22%.

La adquisición de productos destinados a realizar donaciones hizo que los hogares colombianos aumentaran sus compras, enfocándose principalmente en aspectos clave para las personas afectadas, como la disponibilidad, duración y soluciones esenciales.

De esta forma, los ítems que más aumentaron su volumen en ventas en la semana del terremoto fueron productos cotidianos y almacenables destinados al abastecimiento y a la hidratación, como el atún, que aumentó un 90,5%; las aguas, que crecieron 80.2%; el arroz, que creció 31.6%; los aceites, con un aumento del 22.5% y la leche larga vida, que subió 21.2%.

Asimismo, se destacaron productos destinados a la higiene y protección como los pañales de bebé, que registraron un crecimiento en ventas de 78.2%; el jabón de tocador, con un 5.6%; la crema dental un 51.6%; el papel higiénico42.6% y el detergente para ropa 28%.

“Este fue un aumento real. Luego de este fenómeno, las ventas volvieron a su ritmo normal sin caer por debajo de él, lo cual demuestra que no hubo un efecto compensación, propio de modas o picos pasajeros. Esto es un riesgo típico tras compras masivas: que los hogares, al tener la despensa llena, compren menos en las semanas siguientes y las ventas caigan por debajo de lo normal, pero esto no sucedió. Definitivamente los colombianos se metieron la mano al bolsillo de forma adicional con tal de ayudar”, explica Javier Rosales, Customer Success Manager en NielsenIQ (NIQ) Colombia.

El crecimiento de las ventas de productos de la canasta básica con el objetivo de realizar donaciones fue más intenso en la región Pacífico, que lideró con un alza de 33,2%, seguida de cerca por Cundiboyacense, con 30,9%. Más atrás se ubicaron la región Cafetera, con 29,6%, la región Centro, con 27,0% y Antioquia con un 25.2%.

Solidaridad a largo plazo

Y, aunque con corte a 20 de septiembre, seis semanas después del sismo, se registró una disminución de la velocidad, el crecimiento en ventas de la mayoría de los productos continuó por encima del 11% que, en promedio, ha crecido la canasta de consumo masivo en lo transcurrido de 2026. Esto quiere decir que los colombianos continúan comprando productos con el objetivo de seguir realizando donaciones.

El agua y el atún son los productos que más mantienen un ritmo acelerado de ventas después del sismo, con crecimientos acumulados de 36,8% y 30,0%, respectivamente. También se mantienen en terreno alto los pañales (28,2%), las gaseosas (19,5%) y el jabón de tocador (16,5%).

Por otra parte, la semana del 10 de agosto se registró un aumento de 18.1% en el valor de las ventas de estos productos básicos en todo el país. El aumento acumulado de este valor en las seis semanas después del sismo bajó su velocidad a 11.6%. Sin embargo, zonas como Bogotá y la sabana se encuentran por encima del promedio, con un 12.9% del aumento en valor invertido en productos básicos para donaciones.

“Fabricantes, comercios y marcas son actores clave de la solidaridad, al sumarse a estos esfuerzos con promociones y formatos de venta que facilitan el consumo, y garantizando que los productos esenciales estén en los anaqueles. La lección es clara: en una emergencia, la disponibilidad se convierte en confianza y esta es la mejor manera de acompañar a los consumidores cuando más lo necesitan.», concluye Javier Rosales, Customer Success Manager de NielsenIQ (NIQ) Colombia.

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