La protección del empleo debe ocupar un lugar central en la recuperación económica de Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío tras el terremoto del pasado 10 de agosto. En conjunto, estos departamentos concentraban aproximadamente el 15% de los ocupados del país durante el primer semestre de 2026, y una parte importante de su dinámica económica depende de actividades sensibles a las interrupciones generadas por la emergencia, entre ellas el turismo.
En este contexto, ANATO destaca la importancia de las medidas adoptadas mediante el Decreto 1417 de 2026 para proteger el empleo y los ingresos de los trabajadores damnificados, entre ellas el Beneficio Extraordinario de Apoyo al pago de Nómina para el empleo formal dependiente.
“La medida establece un aporte estatal equivalente al 40% de un Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) de 2026 por cada trabajador elegible, hasta por seis meses. Para acceder al beneficio, los trabajadores deberán cumplir con los siguientes requisitos: estar registrados en el Registro Único de Damnificados (RUD); devengar entre uno y dos SMMLV; figurar en la PILA del empleador desde julio de 2026; conservar su vínculo laboral durante el mes en que se reciba el apoyo; y no haber recibido, otro subsidio a la nómina a través de un empleador diferente o de otro programa”, explicó Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.

Para el Gremio, este tipo de instrumentos cobra especial importancia; entre enero y julio de 2026, más de 9.000 personas en promedio estuvieron ocupadas en Agencias de Viajes de los cinco departamentos afectados, equivalentes al 21% de los cerca de 43.000 ocupados del sector en Colombia. Esto significa que aproximadamente uno de cada cinco empleos de las Agencias de Viajes del país se encontraba localizado en estos territorios antes del terremoto.
El Valle del Cauca concentra cerca de la mitad de estos puestos de trabajo, con más de 4.500 ocupados, seguido por Caldas, con cerca de 2.000, y Risaralda, con más de 1.500. Estas cifras reflejan la importancia de generar condiciones que permitan a las empresas conservar sus equipos de trabajo y sostener su operación durante el proceso de recuperación.
Este enfoque resulta particularmente relevante frente al desafío de la formalización. En promedio, el 38% de los ocupados en Agencias de Viajes de los cinco departamentos se encontraba en condición de informalidad. Quindío registraba la mayor proporción, cercana al 60%; seguido por Caldas, con 48%; Risaralda, con 37%; mientras que Valle del Cauca se ubicaba por debajo del 30%.
“Detrás de cada Agencia de Viajes hay empleos, familias y empresas que generan bienestar en sus regiones. Uno de cada cinco empleos de nuestro sector se encuentra en los departamentos afectados por el terremoto, por lo que proteger estos puestos de trabajo debe ser una prioridad durante la recuperación. Incentivar los viajes hacia los destinos que están preparados para recibir turistas ayudará a mantener las empresas activas, proteger los ingresos de las familias y evitar que se pierdan avances en formalización laboral” concluyó la dirigente gremial.
Fuente: GEIH del DANE, cálculos ANATO y DAPRE.
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