A lo lejos lo vi caminar despacio, ladeado, encorvado. Llegó a la tienda y pidió una Coca-Cola litro y unos panes. Pagó y se marchó en silencio. No lo podía creer, estaba frente a uno de los grandes periodistas de Colombia, marcó una época con sus entrevistas, sus reportajes y sus notas en televisión. Pero hoy ya no queda ni la sombra de este personaje.
Pensé en sus alaridos en las redacciones, sus desmanes por su vanidad, su poco altruismo, la vida le dio dos veces grandes oportunidades, pero no lo superó. Puso y quitó ministros. Utilizó a tantas personas robándoles sus ideas.
Fue una primera lección de vida. Me tragué las palabras para no juzgarlo ni hablar mal de él porque los otros comensales sí que lo reconocieron, pero también callaron por pura humanidad.
A la salida, se le cayó la bolsa del pan y pidió a uno de los asistentes que le ayudara recogiéndola. Se fue despacio, muy despacio, arrastrando su nostalgia y marcando con sus lágrimas la soledad otoñal.
Ya no tiene su bigote recortado ni su corte de pelo engominado. Nada.
El segundo, la verdad, no lo reconocí. Una señora lo llevaba en una silla de ruedas. Ya no puede caminar, ya no reconoce a nadie, mucho menos a quienes trató mal en las salas de redacción. Vendió millones de ejemplares con temas de sexo, sudor y sangre.
Una vecina dijo: “y pensar que la vida la gastó en caranvales, viajando por el mundo de la diversión, gastando millones en banalidades”.
Ya no critica, ya no puede gritar ni romper cuartillas.
¡Qué grande es la vida llena de lecciones!

Nada te llevas cuando el viaje acabe
Cuando el caballo ya no quiera galopar
Disfruta ahora mientras hay camino
Que a veces pasa que en un suspiro
Se va la chance de empezar
Siente la brisa recorriendo el alma
Trabaja el campo y vuelve a sembrar
Deja que vuelen libres tus ideas
Que el rencor duerma en otra vereda
Y echa tu bote a marea
Abre los brazos fuertes a la vida
Que nada quede a la deriva
Del cielo no todo caerá
Sé feliz con lo que te acompaña
Vive ligero, vive con ganas
Luchando, un día llegará
Y cuando al fin se acabe tu camino
Quizá tu risa vuelva a sonar
Por lo que amaste en cada aventura
Por lo que hallaste tras la ternura
Porque supiste respirar
Abre los brazos fuertes a la vida
Que nada quede a la deriva
Del cielo no todo caerá
Sé feliz con lo que te acompaña
Vive ligero, vive con ganas
Luchando, un día llegará
Sé feliz con lo que hoy te acompaña
Vive ligero, vive con ganas
Luchando, un día llegará
Fuente: Musixmatch
Compositores: Adriel Castro