Por Esteban Jaramillo

El fútbol no fue ajeno a la tragedia. Una bella noche.

La generosidad de los futbolistas en retiro tocó techo el viernes, en el estadio El Campín.

Frente a las tribunas llenas, retribuyeron la admiración y los aplausos con que en el pasado premiaron sus carreras los aficionados, en un gesto solidario que los exalta y emociona.

Se deleitaron y deleitaron a su gente. Se divirtieron. Aunque lentos, pesados y algunos redondos, lejos de su forma atlética en su mayoría, vivieron un fraternal encuentro, entre risas y gambetas, con goles, sonrisas a las cámaras y camaradería.

Cansadas las piernas. Inmenso el corazón.

Fue una manera inesperada, pero hermosa y efectiva, para evocar otros tiempos, de regresar a otro fútbol y una generosa propuesta para aliviar el castigo de los que sufren. 

Para mostrar el temple colombiano, cuando llegan los desastres.

El pueblo comprendió y aplaudió su gesto.

El gran capitán de otras épocas, Mario Alberto Yepes, fue el líder del evento. Y con él sus compañeros, de distintas generaciones, que no negaron el apoyo frente a la reciente catástrofe que aporreó a Colombia.

*Si señores. Fue gol de Yepes*.

P:D Cuadrado tiene fútbol. Falcao, muy poco. Córdoba voló y voló y no vio la pelota. Farid fue periodista en la cancha, al igual que Teo. El pibe jugó de estatua, Macnelly en cámara lenta, como Giovanni Moreno y tu tocayo Hernández. Aún tienen talento… Córdoba voló y voló…Poco vio la pelota. Zapata “una muralla”.

“Gorditos” están Bedoya, El Tren y Zúñiga. Qué bueno ver a Pacho Maturana y a Jackson Martínez, ausentes en los últimos tiempos. A Elkin, La Roca, Vargas y Mejía aún no les pesan los años.

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