Por Álvaro Ayala Tamayo

Inició otro deporte preferido de los colombianos, el sonajero presidencial. Luego, vienen los que hacen lobby con la prensa para decir que les pidieron la hoja de vida para nombrarlos ministros o diplomáticos. Es un deporte que no cansa ni hace daño. 

La primera reforma tributaria que necesita con urgencia la patria milagro, es evitar que se cuelen ladrones. Ojo a los Emilio Tapia, expertos en meterse por todas las rendijas. 

Hay que acabar y demoler la UNGRD, cloaca mayor de Petro, Bonilla, Pinilla y su pandilla. Ese antro está maldito. Ni lavándolo con ácido muriático se desinfecta. Desde allí se gestó el genocidio contra la población indígena guajira. 

No conocemos en la historia de Colombia un presidente que firme decretos para favorecer solo a sus simpatizantes. Tampoco para afectar únicamente a sus opositores. Se gobierna para todos y esta vez no será la excepción.

La clave es no robar y que la manada de los primeros funcionarios tenga carisma y empatía con todos los colombianos. Ilusión e intriga puede llamarse ese primer capítulo. 

El detalle inicial será el perfil de las mujeres que el tigre nombrará en su gabinete. Su capacidad y percepción serán fundamentales para un gobierno que inicia y recibe un país robado y saqueado de manera vulgar y descarada. Falta conocer lo que se tumbarán entre hoy y el 6 de agosto. 

Es mejor ser censado por el DANE que empadronado por la guerrilla. De esa nos libramos. De los impuestos no. 

Después de saludar, agradecer y presentar su plataforma de gobierno, el 7 de agosto en su posesión, el presidente Abelardo tendrá que radicar en el Congreso su primera reforma tributaria para intentar cuadrar caja. Acto seguido, la oposición sacará las garras y aprovechará para lavarse las manos y decir que ya no son gobierno. Ese día se le acabará la luna de miel al vicepresidente José Manuel Retrepo y los garrotazos los sufrirá el ministro de Hacienda. Pobrecito. Toda reforma tributaria es para sacarle dinero a la gente.

Ya es hora que Colombia tenga una mujer administrando el dinero. Las mujeres compran bolsos para guardar la plata, no para despilfarrarla como nosotros. Es lamentable el machismo de ese gremio. Esperamos que el tigre rompa esa mala costumbre. 

El objetivo es poner a crecer la economía del país. Con tasas del 11.25 % es difícil. Los únicos que siempre ganan son los bancos. El Banco de la República es un obstáculo porque siempre dice que su prioridad es controlar la inflación. Acuden al manual y de ahí no se salen. 

El triunfo del tigre fue la derrota de las maquinarias politiqueras de siempre. El anuncio de las caras nuevas de su gabinete es el próximo gran golpe de opinión. Las expectativas son enormes. El gobierno es una selva burocrática que requiere de felinos austeros que se sacrifiquen por esa manada de 53 millones de colombianos. Como están las condiciones la patria necesita más de un milagro.

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