Permanecer de pie durante muchas horas al día puede parecer inofensivo, pero a largo plazo puede derivar en molestias que afectan la salud vascular. En este contexto, las medias de compresión se han convertido en una herramienta eficaz para mitigar síntomas como la hinchazón, el dolor en las piernas y prevenir complicaciones circulatorias.

Este tipo de prenda médica está diseñada con una compresión graduada que ejerce presión sobre los músculos y vasos sanguíneos, favoreciendo el retorno venoso y reduciendo la acumulación de líquidos. Son especialmente recomendadas en casos de enfermedades venosas o linfáticas, así como para personas que deben mantenerse de pie por más de diez horas al día, como profesionales de la salud, personal de limpieza, periodistas en campo o asistentes frecuentes a eventos largos.

“Las medias de compresión ayudan a redirigir el flujo sanguíneo, controlar la retención de líquidos y prevenir la aparición de várices gruesas o complicaciones como la flebitis. Aunque en algunos casos se adquieren sin fórmula médica, lo ideal es que su uso esté orientado por un especialista, quien podrá definir el nivel de compresión y tipo adecuado para cada paciente”, explica el doctor Juan Agustín Varela, cirujano vascular adscrito a Colsanitas.

En el mercado existen múltiples presentaciones: hasta la rodilla, la mitad del muslo o la cintura, fabricadas con materiales como algodón, nailon, poliéster, licra o cobre. Si bien muchas vienen en tallas estándar, algunas pueden ajustarse de forma personalizada. Su venta está disponible en farmacias, ortopedias y almacenes de cadena.

Además de usar medias de compresión, se recomienda mantener hábitos que favorezcan la circulación como realizar ejercicio regular, cuidar el peso, elevar las piernas tras jornadas largas y llevar una alimentación equilibrada. En algunos casos específicos, como la presencia de arañas vasculares relacionadas con cambios hormonales, su efectividad puede ser limitada, por lo que es clave contar con la orientación médica adecuada.

Las medias de compresión cumplen un rol importante en el cuidado de la salud vascular, especialmente para quienes enfrentan largas jornadas de pie, retención de líquidos o problemas venosos. Más que una solución estética o pasajera, son una herramienta preventiva y terapéutica que, usada con la orientación adecuada, puede evitar complicaciones como várices, flebitis o hinchazón crónica. Integrarlas a una rutina que combine actividad física, alimentación balanceada y momentos de descanso, fortalece el cuidado del cuerpo a largo plazo.

También puede leer: