El hepatocarcinoma, o cáncer de hígado, es una enfermedad compleja que generalmente aparece en pacientes con cirrosis. Su manejo va más allá de tratar un tumor: implica entender el estado del hígado, la condición general del paciente y el impacto emocional que este diagnóstico genera tanto en la persona como en su entorno familiar.

Por eso, su atención no puede depender de un solo especialista. Requiere un enfoque multidisciplinario, donde diferentes áreas trabajan de manera coordinada para ofrecer un manejo completo, oportuno y humano.

En LaCardio, esta visión se materializa a través del Programa de Excelencia Clínica en Hepatocarcinoma, una estrategia que reúne a múltiples especialidades alrededor de una misma enfermedad para brindar una atención estructurada, clara y centrada en el paciente.

Desde el momento en que una persona ingresa al programa, su caso es acompañado por un equipo integral que incluye especialistas en hígado, oncología, cirugía, anestesia e cuidado intensivo, así como profesionales de enfermería, psicología, trabajo social, nutrición y farmacia. Este trabajo conjunto permite abordar la enfermedad no solo desde lo médico, sino también desde lo emocional y social.

 “Estamos frente a una enfermedad que no solo afecta el hígado, sino la vida del paciente y su familia. Por eso, el manejo debe ser integral, con un equipo que acompañe cada decisión y cada etapa del proceso”, explica la doctora Adriana Varón, líder médico de hepatología de LaCardio.

El programa cuenta con un modelo organizado que permite definir, de manera clara, el mejor tratamiento para cada paciente. Cada caso es revisado en una junta médica especializada, donde diferentes expertos analizan la situación y construyen un plan de manejo basado en guías internacionales y en las características individuales de la persona.

Dependiendo de cada caso, este plan puede incluir procedimientos dirigidos al tumor, cirugía, trasplante de hígado o tratamientos con medicamentos. Todo dentro de una misma ruta de atención, lo que evita la fragmentación del proceso y facilita una toma de decisiones más ágil y segura.

Además, el programa ofrece un acompañamiento continuo. Cuenta con una línea de atención 24/7 para resolver dudas clínicas y administrativas, y un componente educativo que permite al paciente entender su enfermedad, participar en su tratamiento y adoptar hábitos que contribuyan a su bienestar.

Este nivel de organización y acompañamiento es posible gracias a la infraestructura de alta complejidad de LaCardio, que integra todos los servicios necesarios para el manejo del hepatocarcinoma y el trasplante hepático en un mismo lugar.

“En LaCardio, seguimos avanzando para ofrecer el mejor y más eficiente cuidado en Colombia y Latinoamérica, fieles a nuestro propósito de entregar la mejor medicina con corazón”, concluyó la doctora Varón.

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